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ABC LUNES 12- -3- -2007 El Gobierno cubano amenaza con aniquilar a Oswaldo Payá y a su grupo Raúl Castro 31 El presidente camaleón Si hay que creer a su esposa, Jacques Chirac está en plenitud y su vida política continuará con una forma que todavía está por precisar. La hora del balance final aún no ha llegado POR J. P. QUIÑONERO PARÍS. Una vez que abandone el palacio del Elíseo, Jacques Chirac (París, 1932) no pondrá fin completamente a una de las carreras políticas más largas de la historia de Francia: 12 años presidente, 7 años primer ministro (en dos ocasiones) 18 años alcalde de París, 21 años diputado (en 10 legislaturas) 13 años ministro (en 8 gabinetes) y 2 años eurodiputado. Chirac ha sido, además, el patriarca fundador de dos de los grandes partidos conservadores de Francia, tras la muerte del general de Gaulle. Si hay que creer a su esposa, Bernadette Cordón de Courcel, Chirac está en plena forma y hubiera podido volver a presentarse. Su vida política continuará con una forma que todavía está por precisar. La hora del balance final todavía no ha llegado. Siendo estudiante, Chirac, hijo de una familia relativamente modesta, comenzó coqueteando con los comunistas franceses, y se consideraba mucho más a la izquierda que sus compañeros de estudios socialistas, como Michel Rocard, viejo cómplice y ex primer ministro socialista. Bayrou sigue sumando apoyos y alcanza por primera vez a Ségolène J. P. Q. PARÍS. François Bayrou, centrista, al alza, acumula ya la misma intención de voto en la primera vuelta que Ségolène Royal, socialista, a la baja. Nicolas Sarkozy, conservador, sigue cotizándose como posible vencedor en la primera y la segunda vuelta del 22 de abril y el 6 de mayo, que pudieran transformarse en un duelo entre centro- derecha y centro- izquierda, hundidas las izquierdas a su nivel más bajo desde 1969. Por vez primera, Bayrou, candidato marginal hasta primeros de año, igualó ayer en porcentaje a Ségolène, que se había cotizado como posible ganadora durante varios meses. Según un sondeo publicado por el semanario Journal du Dimanche Sarkozy tendría un 28 por ciento del voto en la primera vuelta, mientras que Ségolène y Bayrou están igualados con un 23. Le Pen, líder de la extrema derecha, continúa estancado en el 13 por ciento, si es que, finalmente, consigue las 500 firmas de alcaldes dispuestos a apadrinar administrativamente su candidatura. Las tendencias al alza y a la baja de los candidatos centrista y socialista coinciden con el estancamiento o retroceso de las candidaturas de izquierdas y ecologistas, que oscilan entre el 1 y el 3 por ciento. Si esa evolución se confirma, las izquierdas se estarían dirigiendo hacia un desastre histórico. Si Bayrou elimina a Ségolène y Le Pen continuase estancado, los electores deberían elegir entre un candidato de centro- derecha, Sarkozy, y un candidato de centro- izquierda, Bayrou. Un escenario que no se había producido desde 1969. El presidente Chirac y el ex presidente Mitterrand, ya fallecido, en 1995 en París Pero su carrera política la comenzó como un bulldozer de Georges Pompidou: un conservador reformista. A partir de ahí, no dudaría en matizar o cambiar de opinión y amigos políticos con una facilidad asombrosa. Chirac traicionó a sus compañeros de armas gaullistas para asegurar la elección de Giscard a la presidencia. Pero no dudó en abandonar el carro giscardiano para defender su propia causa. Se dice que facilitó la primera elección de Mitterrand. Su primera candidatura a la presidencia de la República data de 1977: un desastre. Laborista a la francesa antieuropeo militante (fue el primer adversario del ingreso de España en la antigua CEE) liberal reaganiano, liberal conservador, patriota nacionalista, fue elegido presidente por vez primera (1995) con un programa de centro izquierda. Su gran error estratégico lo cometió dos años más tarde, precipitando su cohabitación forzosa con un Gobierno socialista. Fue reelegido presidente con el apoyo de la izquierda para eliminar el peligro de Le Pen en el año 2002. Chirac fue calificado por Newsweek como el último dinosaurio de Europa en el verano del 2005. A juicio de muchos ensayistas, como Nicolas Baverez, Chirac pasará a la historia como el presidente que aceleró el decli- AFP ve histórico de Francia, comenzado por François Mitterrand, a partir de 1981. Mujeriego, glotón, gran conversador, Chirac ha sufrido algunas tragedias íntimas. Y nunca se atrevió a acometer las grandes reformas que le aconsejaban algunos de sus hombres más fieles. En 1995 prometió grandes reformas, que los sindicatos de funcionarios paralizaron e impidieron. Contra la guerra en Irak Coqueteo con los comunistas Durante su presidencia ha retrocedido la influencia internacional de Francia Durante su mandato, el paro apenas ha decrecido, ha aumentado la exasperación social. Y ha retrocedido la influencia internacional de Francia. Entre sus motivos de orgullo, el presidente cita siempre su oposición a la intervención norteamericana en Irak. Son legendarios sus cambios de opinión y sus meteduras de pata.