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12 ESPAÑA El Gobierno cede al chantaje de De Juana s El PP hace suya la cuestión navarra LUNES 12 s 3 s 2007 ABC No será la única cuestión que deberá abordar hoy Rajoy con los suyos. Primero en maitines y, después, en el comité de dirección, procederán a analizar la manifestación. En un primer análisis, realizado ayer tras asistir a la inauguración del monumento de Atocha, dijo que se trató de una demostración de civismo, de democracia, de ejercicio de un derecho, de una manera tranquila, civilizada, y era un basta ya a algunas cosas que están pasando en España y que la gente no acepta Fuentes populares consultadas por ABC reiteraron el mensaje de ejemplo de civismo que, a su juicio, es el que mejor define la multitudinaria manifestación. La satisfacción en las filas populares era indisimulable, así como los elogios a un equipo de organización, capitaneado por Sebastián González, que en apenas cuatro días puso, con la ayuda de Nuevas Generaciones, toda una ingente maquinaria en marcha para asegurar el éxito. También dicen ver cierto nerviosismo en las filas socialistas. Se tienen que calmar, tranquilizar invitan desde el PP, al tiempo que les proponen rectificar sobre la llamada prisión atenuada de Ignacio de Juana Chaos. El único pero a tanto entusiasmo es si un acto de esta naturaleza, en la medida en que supone una gran demostración de fuerza, no será elemento movilizador de la izquierda. Así lo temen algunos dirigentes territoriales, los mismos que el próximo 27 de mayo tendrán que medirse con el PSOE, esta vez ante las urnas de las elecciones municipales y autonómicas. Equipo de organización Imagen de la cabecera de la manifestación del pasado sábado JAIME GARCÍA Rajoy intentará sumarse el sábado a la gran manifestación de Navarra Satisfacción general por el acto de Colón s Algunos líderes regionales temen que tenga un efecto movilizador en la izquierda CRISTINA DE LA HOZ MADRID. Cuando aún no se han apagado los ecos de la masiva manifestación del sábado, Mariano Rajoy decidirá hoy si acude a la manifestación que ha convocado el Gobierno navarro para el día 17 en defensa de la Comunidad Foral frente a las pretensiones planteadas por los batasunos y que quedan resumidas en el siguiente aserto de Arnaldo Otegi: Sin Navarra, nada de nada La intención del líder del PP es acudir en respaldo de Miguel Sanz, ante el temor de que cualquier fórmula postelectoral que no pase por un nuevo pacto entre UPN y CDN, como el actual, conducirá irremisiblemente a la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución (referida a la incorporación de Navarra a la Comunidad vasca) mediante la creación, primero, de un órgano de colaboración vasco- navarro. De hecho, en la propuesta que sobre modelo de Estado llevará Rajoy a su programa electoral de 2008 destaca la reforma de dicha Disposición, amén de la modificación de la Ley de Amejoramiento del Fuero para establecer que cualquier alteración del estatus de esta Comunidad deberá contar con la voluntad de sus instituciones y el refrendo libre y democrático del pueblo navarro Sin embargo, a pesar de su intención, el líder del PP deberá intentar encajar una agenda que cada vez se le complica más. El día 17 tiene previsto presentar en Madrid a los candidatos municipales de capitales de provincia y ayuntamientos importantes, acto que iba a tener lugar el pasado sábado y que se retrasó una semana. María San Gil Presidenta del PP del País Vasco REBELDÍA CÍVICA o vivido y acontecido el pasado sábado en las calles de Madrid va a pasar a la Historia como un momento trascendental en la lucha de los españoles por la libertad, contra el terrorismo que practica ETA y contra la cesión a la banda terrorista que el gobierno de Zapatero ha llevado a cabo hasta el día de hoy. Los españoles allí reunidos dijimos al actual Presidente del Gobierno que hay otra forma de hacer desaparecer a ETA L que la de arrodillarse ante ella. Le dijimos de forma cívica, pacífica y ejemplar, que tiene nuestro apoyo, aliento, que puede disponer de nuestra fuerza para derrotar a ETA combatiéndola, haciéndola frente. Que con la Ley en la mano y el apoyo de la gran mayoría de los españoles es posible enfrentarse a los terroristas, aislarles política y socialmente. Y además vencerles. Madrid se inundó de banderas españolas, muchas de ellas abrazadas a las innumerables ikurriñas que allí se dieron cita. Se mostró y exhibió sin complejos el símbolo que une a todos los españoles y que representa la fuerza de una nación. Somos una gran nación, y los ciudadanos que la conformamos no estamos dispuestos a que nuestro Gobierno, sea el que sea, se ponga de perfil y arremeta contra el principal partido de la oposición mien- tras se queda de brazos cruzados, cede sin rubor, y no mueve un músculo, ante la humillación a la que nos somete una banda terrorista como ETA. Una humillación que padecen en primera persona las víctimas del terrorismo, muchas de ellas presentes en la manifestación del sábado. Las víctimas necesitan el calor y el apoyo del Ejecutivo de España. Las víctimas no tienen color político y representan el alto precio que ETA nos ha hecho pagar al conjunto de los españoles por no haber cedido nunca. Y cualquier Gobierno debe tenerlas presentes para que la verdad, dignidad y justicia que reclaman deje de ser una reivindicación insatisfecha. El Gobierno de Zapatero no puede arrinconar a las víctimas como lo hace. Desde luego, el pasado sábado quedó claro que el próximo gobierno del Partido Popular tendrá para las víctimas del terroris- mo el reconocimiento que se merecen y este Gobierno se muestra incapaz de impulsar. La manifestación del sábado fue un ejemplo de rebeldía cívica. Y un estímulo para los que diariamente vivimos en el País Vasco. Resultó estimulante para los cargos públicos que día y noche dan la cara por los valores que todos allí defendimos, y estoy segura que lo vivido y compartido este sábado servirá de acicate para seguir manteniendo el pulso a los terroristas, y a quienes les apoyan. Y ya de vuelta en el País Vasco será indispensable su recuerdo para sentirnos respaldados en nuestro actuar por la inmensa mayoría de la sociedad española, supliendo de esa forma el abandono al que nos tiene sometidos nuestro Gobierno, y no defraudar el espíritu que se vivió en los aledaños de Cibeles, Recoletos o la Plaza Colón. El pasado sábado millones de españoles tomamos parte en la fiesta por la democracia en la que se convirtieron las calles del Madrid. Allí se puso de manifiesto la necesidad de un cambio de rumbo radical en la política antiterrorista que practica Zapatero. Pero también se puso de manifiesto algo más. La sociedad española ha podido percibir que el cambio es posible, que por tanto hay esperanza, y que cuenta para ello con una alternativa política sólida para rectificar el rumbo errático tomado por el Gobierno de Zapatero, ajeno a los nobles deseos y sinceros anhelos del conjunto de los españoles. Fue un intenso, emotivo y festivo acto de rebeldía cívica en el que toda España ha reconocido la existencia una alternativa política sólida, la urgencia de un cambio político, y deseable, y la presencia del líder capaz de llevarlo a cabo con eficacia: Mariano Rajoy.