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4 OPINIÓN LUNES 12 s 3 s 2007 ABC DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA DIRECTOR GENERAL: JOSÉ LUIS ROMERO Área Financiera: Jorge Ortega Área de Márketing: Javier Caballero Área Técnica: José Cañizares Área de Recursos Humanos: Raquel Herrera DIRECTOR GENERAL DE DESARROLLO: EMILIO YBARRA PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Fernando R. Lafuente, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de Área: Jaime González (Opinión) J. L. Jaraba (España) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Juan Cierco (Cultura, Ciencia y Deportes) Mayte Alcaraz (Fin de Semana) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego y Ángel Collado Redactores jefes: V. A. Pérez (Continuidad) A. Martínez (Política) M. Erice (Internacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura y Espectáculos) J. M. Mata (Deportes) F. Álvarez (Comunicación- TV) A. Sotillo (S 6 y D 7) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) y S. Guijarro LA CANCILLER VERDE N el último Consejo Europeo, la Unión Europea ha dado un gran paso en dirección a la nueva era de las energías renovables. La presidencia alemana, que representa al gigante industrial del continente, ha actuado con audacia histórica y a Angela Merkel se le puede llamar con justicia la canciller verde Ni las dudas de los empresarios, que temen no poder hacer frente a la competencia de zonas del mundo donde todavía no han empezado estas transformaciones, ni las objeciones de los dirigentes de algunos de los países miembros de la Unión Europea, que prefieren seguir siendo dependientes de tecnologías contaminantes y obsoletas; nada de eso ha torcido la determinación de Angela Merkel de llevar a Europa hacia una nueva estructura energética que haga compatible el desarrollo y la lucha contra el cambio climático. La importancia del tema hace más incomprensible si cabe la actitud que adoptó en Bruselas Rodríguez Zapatero, el único jefe de Gobierno de los 27 que no intervino personalmente en el debate. Ahora es el momento de que la Comisión Europea mantenga el impulso desarrollando la aplicación de los acuerdos del Consejo y de que la industria, a su vez, comprenda que lo que se abre no es un camino de obstáculos sino de nuevas oportunidades con mucho futuro, que nos llevan por el único camino que garantiza la supervivencia del planeta. E LA YIHAD AMENAZA AL ISLAM L terrrorismo yihadista no es una guerra dirigida sólo contra Occidente. Es también una guerra contra el islam. Es una amenaza contra la seguridad de Europa y Estados Unidos. Pero es, sobre todo, una amenaza contra la identidad y la dignidad del mundo árabe y musulmán. Los atentados de Nueva York, Madrid o Londres no sólo han causado un inmenso dolor en Europa y Estados Unidos. Han fraguado también la mayor amenaza a la que se enfrentan todos los Estados musulmanes. Tanto más peligroso cuanto que algunos de esos Estados tienden a creer que ese peligro no va con ellos. Las tropas norteamericanas, tarde o temprano, se irán de Irak. Pero los terroristas se quedarán a menos que la propia sociedad iraquí reaccione y los repudie como la mayor de todas las amenazas posibles. El fanatismo yihadista sólo ha traído desdicha a los pueblos musulmanes. Los talibán han sido una inmensa desgracia para Afganistán. La mayor de toda su historia de desgracias. En ningún lugar del Corán se dice que las mujeres deban vestir el burka y estar encerradas en casa bajo siete llaves. El islam no prohíbe la música y, ni mucho menos, considera ofensivo que los chiquillos hagan volar cometas. Pero los talibán inventaron su propio Corán para justificar su dictadura y convertir el islam en una pesadilla para su propio pueblo. El atentado de Casablanca fue una matanza de marroquíes y un anuncio de que un fanatismo homicida amenaza al Magreb- -mucho más que a Europa- -si no reaccionan a tiempo la sociedad marroquí, argelina o tunecina. El islam, como el cristianismo y el judaísmo con los que está íntimamente emparentado, proclama la dignidad del hombre y el respeto a la vida y a la creación de Dios. Y el terror integrista sólo promete una dictadura totalitaria que pisotearía los más elementales fundamentos del islam. Entre las víctimas del 11- M también hubo musulmanes. Y el E monumento que ayer se inauguró en homenaje de las víctimas no discrimina religiones ni creencias. Es un homenaje a la libertad, al respeto, a la tolerancia. Y como tal, es también un llamamiento a la población musulmana para que repudie el radicalismo criminal que amenaza a todos. El terrrorismo yihadista es una amenaza incluso contra el islamismo moderado que ya se estaba adaptando a un marco institucional con posibilidades de creciente democratización, según el modelo de Turquía. Las sociedades musulmanas- -y la árabe en especial- -presumen de su apego a valores tradicionales, como la familia, el respeto a los mayores, la caridad y la hospitalidad. Valores que nada tienen que ver con la prédica de odio, violencia y totalitarismo de la yihad terrorista. No se entiende que no sean las propias organizaciones sociales o religiosas musulmanas las que se movilicen contra el enemigo de todos. Al fin y al cabo, el islam está amenazado por el radicalismo yihadista, pero el islam tiene también todos los medios en su mano para acabar con esa lacra. El islam, mucho más que Occidente, es el que cuenta con los instrumentos para asfixiar el islamismo extremista. La movilización del islam, de sus religiosos, de sus intelectuales, de sus medios de comunicación contra el terror debería ser no sólo una cuestión de dignidad, sino de supervivencia. Occidente está habituado a vivir en crisis que siempre acaban siendo superadas. La amenaza yihadista puede causar mucho dolor, pero no va a acabar con la democracia, ni con la cultura y valores tradicionales occidentales. En cambio, el islamismo extremista ya ha dado pruebas de sobra de su capacidad letal en el seno de sociedades árabes y musulmanas. Ya habrá tiempo para intercambiar reproches y analizar por qué surgieron esos de fanáticos asesinos. Pero la urgencia en estos momentos para el islam debe ser acabar con el terrorismo yihadista por el interés de todos, y el suyo propio en primer lugar. PEQUEÑO PASO EN EL ULSTER S mala señal que en las elecciones legislativas en el Ulster los únicos partidos que han aumentado sus escaños hayan sido los radicales de los dos bandos, el republicano y el unionista. Sin embargo, las elecciones no eran el objetivo principal del plan de restauración de las instituciones autonómicas. La verdadera meta es precisamente hacer que los norirlandeses sean capaces de compartir el poder para demostrar que pueden vivir juntos y dirimir civilizadamente sus diferencias por vía democrática, después de tantos años de confrontación, en los que familias, los barrios y los pueblos se han separado por odios, viejas venganzas y por la sangre del terrorismo. Por ello, todo el proyecto de autonomía está concebido para obligar a los unionistas del reverendo Ian Pasley, el primer partido en número de escaños, a practicar una forzada cohabitación política con los republicanos del Sinn Fein, el segundo y que durante décadas dirigieron a los terroristas del IRA con la única ambición de imponerse por la violencia a los primeros. En la nueva autonomía, para que una decisión pueda ser aprobada deberá lograr una mayoría de diputados, pero también un mínimo de apoyo en las dos comunidades, para que una no pueda imponerse a la otra por el simple peso demográfico. Antes del día 26 los políticos norirlandeses tendrán que probar si son capaces de hacerlo. E SÍNTOMAS DE IMPOTENCIA EN EL PSOE A reacción del PSOE ante el éxito de la convocatoria del PP el sábado en Madrid oscila entre la impotencia y el desconcierto. Cuando el Gobierno asegura que respeta el derecho de los ciudadanos a manifestarse, se limita a decir algo elemental en una democracia constitucional. Tal vez esta obviedad oculta una rectificación a medias: el entorno gubernamental lanzó una acusación infundada contra el PP al identificar el ejercicio del derecho que reconoce la Constitución con una supuesta actitud extremista y antidemocrática. Vistas las imágenes más que elocuentes de la Plaza de Colón y de todo el centro de Madrid, debería más bien admitir que en eso consiste precisamente la democracia participativa. El falso consuelo para los socialistas llegó con la peregrina afirmación de que el PP no ha cumplido sus expectativas. Pero más allá de la guerra de cifras, es notorio que la respuesta de la gente fue impresionante en cantidad y en calidad, con una reivindicación ya imparable de los símbolos de la nación española. Como es habitual, el PSOE aportó en su reacción oficial de ayer comentarios no exentos de mezquindad recordando a los muertos de Irak y del 11- M. Por cierto que, si los socialistas esperaban la exhibición de banderas con el águila de San Juan y otros símbolos vinculados al franquismo, de nuevo fracasaron en su diagnóstico. Ahora, en cambio, habrá que estar atentos a cuántas enseñas republicanas- -estas sí preconstitucionales- -se exhiben en la marcha de L próximos días que el PSOE apoya contra la guerra de Irak. Pero pese a la sorprendente reacción del PSOE, alejada de cualquier atisbo de autocrítica, lo peor de todo es la contumacia en el error. Zapatero reitera que la decisión sobre De Juana Chaos es irreversible, lo que demuestra una nula sensibilidad para entender el mensaje que con extraordinaria nitidez le ha transmitido un importante segmento de la sociedad. Además, los síntomas de impotencia y de pérdida de perspectiva que demuestra Zapatero vienen acompañados de la presión constante de dirigentes de Batasuna como Arnaldo Otegi, especialistas en aprovechar la debilidad del adversario para reforzarse en el pulso que el Gobierno, de modo irresponsable, les está permitiendo echar al Estado de Derecho. No en vano, posiblemente en el peor momento político y anímico de la legislatura para Zapatero, Otegi ha vuelto a poner sobre la mesa sus condiciones al dar por hecho que Batasuna o sus herederos estarán en las urnas el próximo mayo y, de nuevo, que sin Navarra no hay nada más que hablar. Estamos en presencia por tanto de un antes y un después en esta legislatura convulsa, que está ya agotada en términos políticos. Si Zapatero persiste en huir hacia delante, cometerá un error que puede ser determinante para su futuro político aunque prefiera imaginarse que el tiempo provocará el desgaste de la movilización popular. Ahora bien, mientras Zapatero sigue con sus cábalas, Rajoy abona su terreno hacia 2008.