Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
92 CULTURAyESPECTÁCULOS DOMINGO 11 s 3 s 2007 ABC ÓPERA Simon Boccanegra Música: Verdi. Int. C. Álvarez, C. Gallardo- Domâs, O. Anastassov, M. Pisapia, G. Gagnidze, D. Vatchkov, Cor de la Generalitat Valenciana, Orq. de la Comunitat Valenciana. Dir. escena: Ll. Pasqual. Dir. musical: L. Maazel. Lugar: Palau de les Arts, Valencia. Fecha: 9- 03- 07 La voz vibrante y esmaltada de Carlos Álvarez brota desde el principio con tal inteligencia, autoridad y honradez que no es extraño que, al final del primer acto, pueda insinuar un esporádico y mínimo cansancio El mar negro ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Convengamos que bien está lo que bien acaba. Por ejemplo, este Simon Boccanegra que se ha visto en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, rematado con el cadáver del protagonista arrastrado hacia la mar. Tan sólo es un detalle escénico, pero que le añade profundidad al perfil de quien fuera corsario y dux genovés, según contó Piave y puso en música Verdi. Por lo demás, es el trono, el amor y la traición sufrida lo que explica la planta, la autoridad y la nobleza del personaje. Y así lo confirma el barítono malagueño Carlos Álvarez, con el añadido de que su voz vibrante y esmaltada brota desde el principio con tal inteligencia, autoridad y honradez que lo demás, heroicamente resuelto canta el tenor Massimiliano Pisapia, y con fuerza y saludable emisión el barítono George Gagnidze y el bajo Orlin Anastassov (a pesar de una confesada indisposición) Con ellos, insistiendo en la oscuridad innata de un drama que va del amanecer a la noche, con día por medio. Aunque esto se diga sutilmente por el director escénico Lluís Pasqual que, por lo demás, destaca en su esquemática y algo críptica escena por el acuoso reflejo que produce el escenario, el metálico brillo de aquel mar y el buen gusto del vestuario (Squarciapino) Además de la profundidad semántica del final. Se merecía el detalle este gran Boccanegra Un momento del ensayo de Simon Boccanegra en el Palau de les Arts valenciano no es extraño que, al final del primer acto, pueda insinuar un esporádico y mínimo cansancio. La cuestión es que en las grandes ocasiones hay que fijarse en el detalle. Por eso podría pedírsele a Lorin Maazel un punto de sustancia en una dirección musical que abruma por su seguridad, dominio del medio y rigor expresivo, desde lo mínimo a lo grandioso, sin desleír ni saturar. Obviamente no basta con tener una orquesta y un coro con semejante cali- MIKEL PONCE dad, hay que trabajar el medio y darle sentido, como él hace. O como se propone la soprano Cristina Gallardo- Dômas, capaz de llenar el teatro de desgarro cuando todavía fría cala la voz o cuando finalmente se recrea en ciertos artificios. Por