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34 ESPAÑA DOMINGO 11 s 3 s 2007 ABC El islam y la destrucción de Europa Bruce Bawer nos alerta en Mientras Europa duerme libro editado por FAES, del islamismo radical, que socava los cimientos de nuestra cultura con el consentimiento de las elites JOSÉ GRAU MADRID. Golo Mann, historiador, hijo del Nobel de literatura Thomas Mann, escribió una vez, en sus Erinnerungen (Recuerdos) lo siguiente: Todos fuimos mucho más listos después Se refería ese estudioso a su pueblo, que se dejó embaucar por las tretas de Hitler y que sólo tras la Segunda Guerra Mundial, muchas veces a la vista de los horrores del Holocausto, tomó conciencia plena de las monstruosidades que había propiciado. Bruce Bawer ha escrito Mientras Europa duerme. De cómo el islamismo radical está destruyendo Occidente desde dentro Lo edita ahora en castellano la Fundación FAES. En esta obra, Bawer establece un paralelismo entre lo que ocurrió en Europa con Hitler, y lo que en estos momentos sucede en Europa con el islamismo. Este periodista y ensayista estadounidense, que reside en Oslo y antes vivió en Ámsterdam, quiere hacernos recapacitar, a nosotros, los europeos, para que al final no tengamos que pronunciar la sentencia de Golo Mann, una vez el fundamentalismo musulmán haya ganado la partida. La pugna por el alma de Europa- -advierte Bawer- -es hoy tan dramática como lo fue en la década de 1930, cuando cayó la República de Weimar y con ella los principios de la civilización occidental. Europa se halla en un nuevo momento Weimar desatado por la amenaza del islam. El hilo conductor de su libro es que numerosas comunidades mahometanas dentro de Europa amparan y extienden la amenaza yihadista, y promueven un orden político y social incompatible con las democracias occidentales. Pero como en la Europa que quiso apaciguar a Hitler, son pocos los políticos, los intelectuales y los medios de comunicación que no cierran los ojos ante la gravedad del envite. Bawer denuncia a las elites europeas por su reacción tras los atentados del 11- S, de Madrid y de Londres. Y alerta al Viejo Continente sobre el suicidio cultural al que se precipitará si persevera en disculpar a quienes exhiben su militancia antioccidental y su desprecio a los derechos y a los valores occidentales. En su análisis del 11- M, Bawer destaca que fue obra de los islamistas. Previamente recuerda que se había dicho una y otra vez que Estados Unidos se había ganado a pulso el 11- S, por su militarismo, neocolonialismo, explotación capitalista y apoyo a Israel Se había repetido hasta la saciedad que Europa occidental era esencialmente distinta de Estados Unidos... más tolerante, más pacífica, más respetuosa con las demás naciones, más sensible al problema de la pobreza en el mundo islámico y más dispuesta a apoyar la causa palestina Pero con el 11- M, por fin algunos europeos entendieron que los enemigos de la civilización estaban atacando la democracia y que Estados Unidos tenía razón desde el principio Aunque luego, los votantes españoles cedieron al chantaje: Aquel día- -el de las elecciones en España del 14 de marzo de 2004- el mensaje que se transmitió a todo el mundo fue que, en Europa occidental, el terrorismo logra sus objetivos Bawer subraya que era sencillamente irracional culpar a Aznar de lo ocurrido por su Clase dirigente aburguesada La personificación de la decadencia: Zapatero Los atentados con bomba de Madrid no deberían haber sido una sorpresa para nadie. Pero sí lo fueron para muchos europeos, porque durante años sus medios de comunicación les habían servido mentiras de manera sistemática (p. 258) El veredicto era claro poco después de que se cerraran los colegios electorales: los terroristas habían ganado. Los votantes españoles habían cedido. Aquel día, el mensaje que se transmitió a todo el mundo fue que, en Europa occidental, el terrorismo logra sus objetivos (p. 260) Zapatero- -que parecía la auténtica personificación de la decadente elite política de Europa occidental- -prometió encaminar a España por un rumbo más europeo (p. 260) Los bomberos sacan cadáveres de uno de los trenes de la muerte de Atocha, el 11- M apoyo a Estados Unidos en Irak. Para muchos resultaba más fácil creer esas mentiras que asimilar la verdad, y la verdad era que España tenía enemigos, cuyas motivaciones no eran únicamente el despliegue de tropas en Irak ordenado por Aznar, sino también un odio profundo por la democracia y por rencillas de hacía siglos El libro de Bawer ataca por activa y por pasiva los topicazos que, según él, día sí y día también, nos lanzan sobre todo los socialdemócratas, especialmente los socialdemócratas al estilo Zapatero. E insiste de forma incansable en que el enemigo no son los Estados Unidos, como según Bawer quieren sugerirnos también tozudamente las elites de la izquierda aburguesada. El libro de Bawer pretende que los europeos nos replanteemos la inmigración, el multiculturalismo, la tolerancia la tolerancia a la intolerancia no es tolerancia en absoluto dice) la diversidad y lo políticamente correcto, todo ello frente al islamismo. El núcleo de su obra, sin embargo, es la denuncia de la religión islámica. ¿Qué se puede AP esperar de jóvenes a los que se ha enseñado durante toda su infancia que los infieles no merecen respeto, que las mujeres occidentales son todas unas putas y que la única respuesta honorable a la corrupción y a la ausencia de Dios en occidente es el furor de la yihad? se pregunta. El peligro del fanatismo religioso es total, puesto que el objetivo final de sus dirigentes va mucho más allá que limitarse a prohibir el aborto o el matrimonio entre homosexuales una condición, la de homosexual, que no oculta el mismo Bawer.