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12 ESPAÑA www. abc. es DOMINGO 11- -3- -2007 ABC Imagen de la cola de la inmensa manifestación, en una plaza de Cibeles desbordada por la muchedumbre Rajoy culmina su acto de afirmación con el deseo de que los españoles hablen Llama, ante cientos de miles de manifestantes, a defender la nación española y recuperar la autoestima CRISTINA DE LA HOZ MADRID. La primera manifestación convocada por el PP cumplió las expectativas marcadas por Mariano Rajoy, en el que constituye el mayor envite al Gobierno socialista desde que se hizo con las riendas del primer partido de la oposición. Pocos dudaban, incluso desde las filas del PSOE, del poder de convocatoria de los populares, ya ensayado en otras manifestaciones, no directamente convocadas por ellos, a lo largo de la presente legislatura. Quizá por ello, el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, quiso dejar claro el pasado viernes que por mucha que fuera la presión de la calle -esa misma presión a la que daba legitimidad en las manifestaciones convocadas contra la guerra de Irak o por la catástrofe del Prestige -no iba a cambiar su decisión sobre el atenuamiento de la condena al etarra Ignacio de Juana Chaos, al tiempo que recordaba que la política antiterrorista es de exclusiva competencia gubernamental. Con la habitual guerra de cifras de telón de fondo- -que no esconde la realidad de una importante capacidad de convocatoria, que pudo estar entre 700.000 y 900.000 personas- se trató de un acto de afirmación tal y como señaló el propio Mariano Rajoy en su intervención final, jalonada por los gritos de ¡Viva la libertad! y ¡Viva España! así como por el himno nacional. guía la rectificación inmediata de la decisión sobre De Juana, sí tiene el valor de la movilización popular, aun a riesgo de que se hubiera transmitido la idea de que fue una cita imbuida por la derecha extrema de la que habla el PSOE, en una curiosa transposición del que ha sido el orden tradicional de los elementos extrema derecha Lo cierto es que los aleccionados servicios de orden, formados por cerca de seiscientas personas, la mayoría de Nuevas Generaciones, no tuvieron que emplearse para evitar pancartas, símbolos, cánticos y actitudes que dieran argumentos al contrario. Todo ello a pesar de los temores que albergaron en su día algunos dirigentes del PP ante esta iniciativa, que abortó en su momento la convocatoria de una manifestación tras el estallido de la bomba en la Terminal 4. Los asistentes respondieron con normalidad a la consigna de la dirección popular para que la concentración transcurriera sin especiales estridencias, sin esas banderas preconstitucionales que hubieran marcado la foto del día después y alentado la teoría de un partido dominado por las posturas más radicales de derechas. Hubo miles de banderas nacionales: menos autonómicas, pero las franquistas, si las hubo, no se dejaron sentir. Acompañado en la cabecera No sólo de terrorismo Porque el motivo de la convocatoria de ayer no lo constituía sólo, tal y como ya explicó ABC, la situación penitenciaria del terrorista Ignacio de Juana Chaos. No estamos hablando solamente del terrorismo. Ni siquiera principalmente. Estamos hablando de España, que es lo que nos ocultan detrás de eso que llaman negociaciones dijo el líder del PP. Así, aunque el objetivo primordial de la manifestación no se vea cumplido, dado que perse- El líder del PP subraya que hay una manera más digna, justa y eficaz de hacer las cosas