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10 LA ENTREVISTA www. abc. es la entrevista DOMINGO 11- -3- -2007 ABC En su delirio, Zapatero trata de ser un Franco de izquierdas en un intento de ganar la Guerra Civil Jon Juaristi s Catedrático de Historia, filólogo y ensayista Judío no sabe si piadoso, liberal, brillante, azote del nacionalismo, Jon Juaristi desenmascara aquí la catástrofe que se cierne sobre el Estado POR ANTONIO ASTORGA FOTO ERNESTO AGUDO mo tiene muchos aspectos de salvajismo, de hooligan que, por cierto, es una palabra islandesa: se refiere a una familia de nacionalistas islandeses que eran muy brutos. la de Miguel Ángel Blanco? ¿En qué país de locos -según acuñación de Ibarretxe- -un jefe de Gobierno excarcela a un asesino de 25 personas? Los socialistas usan la legalidad para deslegitimar al Estado porque lo perciben como una monstruosidad franquista- -escribía usted en ABC- De ahí que la sola idea de que se les muera De Juana les resulte insoportable, pues se verían a sí mismos como una reedición de Franco firmando sentencias de muerte ¿Qué papel juega ese Franco en un presidente del Gobierno firmando la excarcelación de un criminal convicto, confeso, amenazador, y no arrepentido? ¿Cree usted que el presidente del Gobierno quiere pasar a la posteridad cual César visionario -Dentro del delirio de Zapatero Franco juega un papel, sin duda, como modelo negativo, y como rival al que trata de arrebatar la legitimidad de la paz. Esto plantea serios problemas, y sobre todo, dudas acerca de la posibilidad de que Zapatero pueda adquirir una visión mínimamente racional de lo que está sucediendo. Zapatero trata de ser desesperadamente una especie de Franco al revés, un Franco de izquierdas que termine definitivamente una Guerra Civil que obviamente para él concluyó mal. -Ahí el lendakari iba sobre seguro. Cuando él habla de un país de locos se refiere a su entorno inmediato, el entorno vasco en definitiva, donde la política no parece ser el campo más propicio para conservar la salud mental. La excarcelación de De Juana es algo en principio gratuito, que podría haberse evitado, donde las razones humanitarias alegadas no encajan, y que ha tenido un efecto inmediato, al margen de suscitar una gran indignación entre la población: el incremento de la altanería, la chulería de Batasuna y del mundo de ETA. Y correlativamente un efecto de depresión entre los vascos que no son nacionalistas y que están intentado resistir a ese nacionalismo invasivo y agresivo. La medida en sí ha resultado una de las más lamentables que se han producido en la España de la democracia, y ha sido percibida con claridad como una cesión al terrorismo y al nacionalismo. -Miguel Ángel Blanco ingresó ¿Qué pensarán del humanitarismo de Zapatero las víctimas de los 25 seres humanos a los que De Juana no les aplicó su política de razones humanitarias cuando les asesinaba? -Como mínimo, lo que deben estar sintiendo es una amargura muy grande, dejando al margen los sentimientos de irritación y de escándalo. -La figura que presentaba José Antonio Zarzalejos en su Tercera Cuando supimos resistir tenía ahí una gran fuerza. El hospital de San Sebastián ha visto entrar a Miguel Ángel Blanco y a otras víctimas en estado agónico o muertas ya, de hecho. Y De Juana Chaos ha tenido una entrada triunfal. Creo que eso incrementa la sensación de indignación, y de fraude, que están viviendo en estos momentos gran parte de los españoles. logró en su tiempo. El hecho de plantear el problema del terrorismo como un asunto de falta de paz supone que en su delirio personal estamos librando, viviendo, una guerra, que no es cierta. El problema del terrorismo, como ha dicho claramente María San Gil en ABC, no es un problema de paz, es un problema de libertad. El terrorismo lo que hace es limitar, recortar las libertades prácticas de los ciudadanos. Plantear el terrorismo como un problema de paz y de guerra es distorsionarlo. -Zapatero le recordó esta semana al PP que sus Gobiernos realizaron 306 excarcelaciones anticipadas de presos de ETA. ¿Usted cree que ZP se da cuenta de lo que ha hecho con De Juana- -permitir el primer chantaje terrorista a un Estado de Derecho- o flota en su nirvana? agonizando, descerrajado con dos disparos asesinos, hace una década por la misma puerta del hospital que traspasó a pie De Juana tras chantajear a Zapatero. ¿Vale más la vida de De Juana que -Pero todo forma parte del mismo delirio. Es un intento de ganar la Guerra Civil. Es decir, de no admitir que hubo una Guerra Civil que la izquierda perdió, y que hubo después una paz. Una paz discutible, una paz bajo una dictadura, una paz con unos aspectos que no gustaron a toda la población, pero esa situación de guerra fue seguida por una situación de paz. Él intenta terminar una Guerra Civil que ya concluyó hace tiempo, y alcanzar una paz que ya se -En su afán de vengar al capitán Lozano, su nieto está dividiendo España, dejando unos muertos a un lado de la trinchera y otros en territorio comanche. -Yo creo que Zapatero está metido en un verdadero carajal. Tener que recurrir a ese tipo de argucias insidiosas me parece absolutamente lamentable. Está ejerciendo como jefe de la oposición de una oposición, que no es el papel de un presidente de Gobierno. Pero lo que me temo es que a este paso, si seguimos retrotayendo en el tiempo las ofensas, llegaremos a la insurrección de octubre del 34 sin haber avanzado nada en el otro sentido. Si eso le divierte, allá él. Las cosas se están poniendo francamente preocupantes y estas pequeñas insidias retóricas de Zapatero son lamentables y ridículas. te para que no fallezca en un desafío al Estado y no lo sería, entonces, resistirse a ceder y acarrear con esa negativa la muerte de un inocente como ocurrió en el verano de 1997 con Miguel Ángel Blanco, cuando supimos resistir? ¿Es moral y políticamente adecuado excarcelar a un delincuen- -Claro, ese es el problema (como se preguntaba en voz alta el director de ABC en su Tercera) El gran flanco débil de la izquierda gobernante es su negativa a arrostrar los deberes que supone la defensa del Estado de Derecho, y que suponen a veces adoptar actitudes rigurosas y duras. No, lo que está haciendo es rendirse antes de plantear batalla continuamente. Cuando Chaves habló de los problemas que podían crearse -Parafraseando a Rajoy, ¿Zapatero sería un hooligan del nacionalismo? -Hay algo de visionario, y fundamentalmente de delirio. Desde luego es una visión que no se compadece en absoluto con la naturaleza del nacionalismo vasco y terrorista de ETA. Hay un desconocimiento profundo y verdaderamente preocupante de lo que ha sido, es e intenta seguir siendo ETA. La ausencia de cultura liberal es tan absoluta en el País Vasco que cuando sales de allí aspiras a tenerla La caza salvaje (premio Azorín, su primera novela) es una obra de tesis? tiene un referente real. Me he inspirado en una figura histórica del entorno del nacionalismo vasco, pero no voy a decir quién es de momento, aunque en el País Vasco captarán la clave. Me he divertido escribiéndola. No obstante, estoy preocupado por la fiebre de la novela histórica, que todo lo invade, y por una deformación correlativa en los críticos, que se ven obligados a señalar las incorrecciones o inexactitudes históricas en la que incu- ren los autores. He tratado de hacer una novela no plagada de incorrecciones, pero sí con las suficientes distorsiones. -Soy judío, no sé si piadoso. Me considero bastante liberal, y creo que he conseguido serlo después de mucho de tiempo haciendo guardias en unas garitas horribles. Sí, me he instalado en una cierta actitud liberal, con sus aspectos conservadores. Pero no es una actitud liberal desaforada. La ausencia de cultura liberal es tan absoluta en el País Vasco que cuando sales de allí a lo único que aspiras es a tener una experiencia que en ese contexto ha sido imposible. ¿Sigue siendo un judío piadoso? -Esta dinámica lo ha apartado cada vez más de las víctimas del terrorismo, y lo ha acercado al mundo del radicalismo. Y el mundo del radicalis- -No, porque no está escrita en contra del nacionalismo ni a favor del nacionalismo. Se intenta reflejar una cierto estado de la civilización europea entre los años 30- -los ascensos de los fascismos y el estalinismo- -y el año 81, la llegada de los nuevos tiempos y la posmodernidad. Y en medio de ese tráfago he situado una vida, la de un personaje nada positivo, que