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10 3 07 SALUD Cuando el edificio enferma TEXTO: PILAR QUIJADA Salud laboral El 30 por ciento de los lugares de trabajo son nocivos para la salud de los trabajadores. El edificio de Gas Natural en Barcelona es un ejemplo. Se necesitan normas que regulen la calidad ambiental interior En el 95 por ciento de los casos la lipoatrofia semicircular es reversible, y el tejido atrofiado se regenera espontáneamente cuando desaparece la causa que la origina. Sólo en un 5 por ciento de los casos pueden aparecer pequeñas complicaciones si se asocian a otras enfermedades previas, matiza Cruceta. Los trabajadores de Gas Natural se han incorporado de nuevo a sus puestos de trabajo, después de que la empresa aplicara las médicas correctoras adecuadas, que consistieron en aumentar el número de tomas de tierra y colocar más humidificadores en el sistema de ventilación del edificio. Algo que en opinión de Javier Torres, responsable adjunto del departamento de Salud Laboral de Comisiones Obreras, se tenía que haber previsto con anterioridad. Lo ocurrido en la sede catalana de Gas Natural es un caso más de lo que se conoce con el nombre de Síndrome del Edificio Enfermo (SEE) que se calcula que afecta al 30 por ciento de los lugares de trabajo. Aunque por lo general los síntomas que provocan los edificios enfermos son menos llamativos, como enrojecimiento de los ojos, picor, obstrucción nasal, sequedad en la garganta, irritabilidad o dificultades de concentración. Pese a ser muy dispares, todas estas molestias tienen en común que desaparecen al poco tiempo de abandonar el edificio- -una vez concluida la jornada laboral- -y afectan al menos al 20 por ciento de la plantilla. Dos requisitos que la Organización Mundial de la Salud considera indispensables para que se pueda hablar de afecciones achacables al Síndrome del Edificio Enfermo. Los problemas de salud relacionados con los edificios cada vez se dan con más frecuencia. Y es que en los últimos años proliferan las modernas construcciones cada vez más herméticas, como explica el doctor Joan Boldú, del Servicio de Neumología del Hospital Virgen del Camino de Pamplona. Como consecuencia de factores diversos socioeconómicos, los edificios han sufrido im- L a pasada semana la empresa Gas Natural tuvo que cerrar durante dos días su sede central en Barcelona, un moderno edificio recién estrenado que alberga a un millar de trabajadores. El repentino cierre se debió a que 150 de sus empleados, en su mayoría mujeres, presentaban unas extrañas marcas en la parte superior de las piernas. Unos síntomas que en el año 1995 se detectaron también en otros novecientos empleados del banco KBC, de Bruselas. En aquella ocasión, tras las investigaciones pertinentes se determinó que los trabajadores estaban aquejados de lipoatrofia semicircular, una rara afección caracterizada por depresiones indoloras en la piel. Y la causa del elevado número de casos se relacionó con la exposición a un exceso de electricidad estática que provocaba la atrofia del tejido graso subcutáneo. Aunque no se sabe con certeza cuál es la etiología de esta dolencia, sí se conocen las circunstancias en las que aparece: edificios con exceso de electricidad estática y baja humedad ambiental dos características que también estaban presentes en la sede de Gas Natural en Barcelona, aclara la doctora Gloria Cruceta, presidenta de la Federación Española de Calidad Ambiental Interior (Fedecai) La hipótesis que ha cobrado más fuerza en las investigaciones realizadas a raíz de todos los casos de lipotrofia semicircular estudiados hasta ahora se relaciona con las descargas electrostáticas a través del escritorio. Por eso el tejido graso atrofiado se localiza siempre de las rodillas para arriba, en las zonas de las piernas que quedan bajo la mesa cerca de los cables eléctricos, como los muslos o incluso las caderas. Edificios enfermos Los síntomas achacables al Síndrome del Edificio Enfermo deben afectar al menos al 20 por ciento de la plantilla y desaparecer al abandonar el edificio Los edificios enferman por causas muy diversas, aunque el motivo principal es el diseño inadecuado y la falta de limpieza de los sistemas de climatización Sede del edificio de Gas Natural en Barcelona AFP