Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Viernes 9 de Marzo de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.323. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. EN EL AIRE Mónica FernándezAceytuno LAS VÍCTIMAS ARA que se callara, disparó a la mujer a la que acababa de dejar viuda. Aquellos disparos y aquellos gritos desgarrados de la mujer que sollozaba en la mañana de domingo, asesinos, asesinos, entraron por mi ventana con esa fuerza con la que entran los ruidos que no son consuetudinarios. Desapareció del aire la renqueante respiración de humo del autobús en la parada, el desordenado canto de los gorriones, el movimiento de abanico de las grandes hojas de la catalpa. Olía esa mañana a las cremas de mi abuela. Estaba yo en su mesa camilla, junto a la ventana semiabierta, donde mi abuela se había vuelto esclava de los halagos a su belleza: qué pelo más bonito qué cutis tan fino pues dedicaba allí dos horas diarias a peinarse, y dos para los cuidados del cutis. Envuelta en ese olor, que es la nube más blanca de mi infancia, oí los disparos, la voz de la recién viuda, un nuevo disparo y, con el regreso de los ruidos de siempre, esa paz que sucede a los crímenes. Nada ansían más los asesinos que la paz tras sus disparos. Y el silencio. Sin embargo hay quien sigue mudo, con los ojos muy abiertos, hipnotizado por la danza de la paz de la serpiente; y quien calla para no enredarse en la pegajosa tela de araña de la discusión política; y quien no se pronuncia con la necesaria claridad y distrae a los demás con disquisiciones literarias sobre lo humano y lo inhumano. Empero no hay manera de negar que al menos hay una cosa que está muy clara: quiénes son los asesinos, y quiénes las víctimas. Y yo, que nunca estoy segura de casi nada, sin la más mínima duda, con todo mi ser y con mi pobre palabra, estoy con las víctimas. P El célebre Memé necesitó la ayuda de un montacargas para abandonar su vivienda y fue transportado en camión por la calle AP De paseo con 200 kilos menos El mexicano Manuel Uribe volvió a las calles de Monterrey después de cinco años sin salir de casa y tras una cura de adelgazamiento. La ciencia no se explica que no tenga diabetes, hipertensión ni el colesterol alto POR MANUEL M. CASCANTE nunca perdió el buen humor en sus años de postración y sufrimiento. Ayer brindó con champán junto con los médicos que lo tratan Gracias, padre Dios, por permitirme salir de nuevo a la calle y ver tanta gente bonita movió su corpachón a las notas del mariachi que acompañaba su recorrido ¡Viva México, cabrones... A- ja- jaiii! gritaba loco de contento) y hasta se permitió bromear con los galenos: Ay, a ver si podemos parar a comer una jaibita... Manuel aún no puede ponerse en pie, pero estará caminando a fin de año, de eso estamos seguros afirma el doctor Orozco Aviña: Necesitamos que esas enormes bolas (en sus piernas) se reduzcan hasta ser como un balón de fútbol americano, y para eso Memé necesita bajar 80 kilos, pero ya está sano. Es un hombre sano El regiomontano, de 40 años y 1,70 de estatura, padece obesidad mórbida. Sin embargo, su caso es un reto para la ciencia ya que no sufre de diabetes o hipertensión, ni tiene elevados índices de colesterol y ácido úrico, afecciones que suelen acompañar a un sobrepeso excesivo. Sí está aquejado de asma, lo que le obliga ocasionalmente a recurrir a un espray para abrir los bronquios. Tras la dieta a la que ha sido sometido por facultativos locales, instituciones italianas y españolas han ofrecido sus servicios para implantarle un by- pass gástrico y retirarle la piel sobrante. Manuel, que siempre fue gordito, cumplidos los 20 años y ya casado decidió saltar la frontera y emigrar a Brounswille (Texas) donde adoptó la afición por la comida rápida industrial y las burbujas de los refrescos azucarados. La gordura me hizo regresar a mi tierra. Aquí puse un negocio de repuestos de automoción, El yunque Emmanuel que mientras duró me dio para sostener mis gastos Tras su divorcio, fue su madre, doña Otilia, quien se encargaría de cuidarlo y de confeccionar su ropa. Pero la mujer no daba abasto. En cierta ocasión en que sufrió una caída, Memé a punto estuvo de morir asfixiado por su propio peso: fue necesaria una veintena de hombres para levantarlo y salvar su vida. C inco años y doscientos kilos menos después, el mexicano Manuel Uribe Garza, considerado el hombre más gordo del mundo (llegó a pesar 540 kilogramos) pudo por fin regresar a las calles de su ciudad, Monterrey, y sentir la luz del sol en su cara. Manuel necesitó la ayuda de un montacargas para abandonar su vivienda y realizar un recorrido acostado en su cama, que fue izada a una plataforma y remolcada por un vehículo. Memé, como le conocen los íntimos,