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98 DEPORTES www. abc. es deportes VIERNES 9- -3- -2007 ABC Una noche de cuchillos largos y una mañana de sonrisas En Múnich, cónclave improvisado con Raúl, Guti, Helguera y Salgado s Calderón montó con Mijatovic un gabinete de crisis en Barajas JULIÁN ÁVILA MADRID. Cuando Lubos Michel pitó el final del encuentro en Múnich, Ramón Calderón no tuvo fuerzas para bajar al vestuario del Allianz Arena. Aturdido por el nuevo golpe bajo se refugió en el discurso lastimoso de los directivos y dejó la patata caliente a Pedja Mijatovic. La noche en la ciudad alemana se hizo excesivamente oscura para el presidente blanco. Cuando llegó al aeropuerto, ante de tomar el vuelo de regreso a Madrid, atendió a los medios de comunicación. No dio respuestas concretas. Intentó capear el temporal como pudo, pero se llevó más de un revolcón. Eludió a los jugadores, algo que enojó al vestuario después de la foto que montó en el césped del Valdebebas para desearles suerte. El aire era casi irrespirable. Calderón mantuvo el distanciamiento con los jugadores y la herida se hizo más profunda y dolorosa cuando algunos miembros de la expedición- -ayudantes de Capello, doctores, fisioterapeutas... -fueron sacados de la zona business del avión para que viajasen en su lugar las esposas de los directivos. En Barajas, concretamente en la zona de recogida de equipajes y ya con los jugadores en el autobús, Ramón Calderón y Pedja Mijatovic montaron un gabinete de crisis detrás de una robusta columna porque el presidente quería una explicación contundente del ahora valedor del Capello- -Calderón quiso destituirle después de la derrota ante el Levante- Con fugaces gestos, Pedja fue repasando la película que acabó en tragedia mientras el presidente asintió y no dijo nada. Sólo quería escuchar. El día siguiente no fue excesivamente duro para los futbolistas. O eso se desprende de lo visto en el entrenamiento. Fabio Capello dijo a sus jugadores que estas cosas pasan en el fútbol y la vida sigue Punto final. Un mensaje demasiado plano e infantil para la crisis que anida en el vestuario. Con tanta ligereza trató el traspié que los jugadores abandonaron el entrenamiento entre risas y bromas. Inaudito. En aquel ambiente no se palpaba que el Real Madrid hubiese cerrado otra página negra en la Liga de Campeones y elevar a cuatro las temporadas en blanco en Europa- -la Liga la tiene casi perdida- Y en el club dicen que no hay crisis pese al desahucio deportivo. No se convocó a la Junta porque la normalidad es la nota predominante. Esposas con trato VIP En otra zona, los pesos pesados del vestuario improvisaron un cónclave. Raúl, Míchel, Helguera y Guti mezclaban sentimientos deportivos y afectivos para calmar la rabia contenida después de tanto despropósito. El más irritado era Guti. Desmintió con rotundidad que tuviese alguna molestia física y confirmó que no había jugado desde el principio por una decisión del entrenador. Dentro del avión, Ramón Normalidad en el club Capello, ayer, en la Ciudad Deportiva blanca AP José Miguel Mata O CAEN TODOS... O NINGUNO S alvo milagro en el Camp Nou, e incluso aunque se produzca, el proyecto con el que Ramón Calderón accedió a la presidencia es un absoluto, rotundo y vergonzante fracaso. No sólo porque el Real Madrid vaya a consumar su cuarta temporada sin un título que llevarse a la vitrina- -que sólo acumula polvo desde la Supercopa de España 03- 04- sino porque el fútbol que ha ofrecido el equipo ha sido mezquino, inconstante, incoherente, inútil, ineficaz y, casi siempre, inexistente. El club ha dado, eso sí, espectáculo. Dentro y fuera del campo. Pero ha sido un espectáculo deplorable, un canto a la contradicción, a la improvisación y al desconcierto. Un despropósito en línea recta desde el sillón presidencial hasta el palo del banderín del córner. Un FRACASO. ¿Fulminar a Capello soluciona algo? A estas alturas es improbable, por no decir imposible. Así que, al menos, tanto el técnico como el presidente, y por supuesto el director deportivo, Mijatovic, deben tener la hombría de aguantar a pie firme el dictamen del Bernabéu de aquí a final de temporada. Nada de fugas con el riñón forrado, nada de parches, escudos ni huidas hacia adelante. Si la afición les ha aguantado estos meses, que ellos aguanten ahora a la afición lo que resta de campaña. Y como su proyecto es común, compartido y apadrinado, si Capello cae que con él se vayan- -gratis- -todos. Al menos eso sería honrado. El finiquito de Capello ya está preparado J. ÁVILA MADRID. La liquidación de Capello está cerrada en el capítulo de cifras, sólo falta la fecha para ejecutarla. El entrenador se embolsará alrededor de nueve millones de euros por desvincularse del Real Madrid- -le quedan dos años más- La decisión está tomada desde hace tiempo y sólo se ha mantenido en el cargo porque esperaban un milagro deportivo en la Liga de Campeones. Como este capítulo también se ha cerrado, y de manera lamentable, a Ramón Calderón cada vez le quedan menos coartadas para mantenerle en el cargo. La penúltima es la cercanía del partido contra el Barcelona con el argumento de buscar un resultado positivo que permita al equipo reengancharse a la Liga- -ahora tiene cinco puntos de desventaja- Pero si el Real Madrid pierde, al presidente se le derretirá definitivamente el escudo de Fabio Capello y todo el mundo se preguntará qué se puede hacer con este panorama. Y detrás de Fabio no hay nada. Ahora mismo no hay un plan concreto de futuro ni un sustituto inmediato para el italiano. En el club están atados de pies y manos por las circunstancias y sólo esperan que la providencia les eche una mano. No quieren quemar a Míchel para tres meses ni comprometerse con un entrenador de segunda fila a la espera del elegido. El objetivo es acabar entre los cuatro primeros y cuando lo consigan harán públicas las líneas maestras del nuevo plan, si antes no se ven abocados a convocar elecciones de manera apresurada. Varios jugadores abandonaron el entrenamiento entre risas y bromas, como si no hubiese pasado nada