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ABC VIERNES 9 s 3 s 2007 LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M ESPAÑA 21 El confidente Cartagena pide ahora al Gobierno que le suba el sueldo En una carta a la Audiencia Nacional solicita un aumento de 200 euros al mes en sus emolumentos por ser testigo protegido D. M. P. M. MADRID. Abdelkader Farssaoui, nombre de guerra del confidente Cartagena no está conforme con lo que cobra del Estado por su condición de testigo protegido y por ello no ha dudado en pedir un aumento de sueldo. La petición del chivato se conoce al día siguiente de su declaración en el juicio por la matanza de los trenes, en la que incurrió en continuas contradicciones no sólo ante las preguntas de las partes, sino también respecto a lo que había manifestado, de forma libre y voluntaria según él mismo ratificó con su firma, en los juzgados centrales de Instrucción 5 y 6 de la Audiencia Nacional. Farssaoui justificó ese súbito cambio de testimonio por las presiones que, según él, sufría por parte de la Policía. Ahora ya no tengo miedo aseguró, y añadió haber vivido un infierno desde que fue captado como confidente. A pesar de esta explicación, no pudo evitar que su relato apenas tuviera credibilidad, hasta el punto de que la mayoría de las defensas ni siquiera le hizo preguntas. Según informaron fuentes jurídicas, el chivato Cartagena remitió el mismo día que declaró ante la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Nacional en la vista oral por el 11- M un escrito a la Sección Tercera- -que fue la que le concedió la condición de testigo protegido en el sumario de la operación Nova que también se juzga estas semanas- -solicitando un aumento mensual de 200 euros en sus retribuciones. La petición del chivato será trasladada ahora por la Sección Tercera a la Secretaría de Estado para la Seguridad del Ministerio del Interior, de la que depende el pago y la protección de estos testigos. De hecho, Cartagena tiene a su disposición escoltas que velan en todo momento por su integridad física. Durante su etapa de confidente de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Comisaría General de Información, Abdelkader Farsaoui, que era el imán de la mezquita de Villaverde, actuó siempre movido por dos circunstancias: el dinero- -en una de sus notas informativas figura que cobraba 300 euros al mes por sus chivatazos, aunque en el juicio también negó recibir de la Policía una cantidad de forma regular- y la concesión de determinados favores a su familia. En su comparecencia ante el Tribunal presidido por Javier Gómez Bermúdez resultó particularmente llamativa su explicación sobre por qué no había denunciado esas supuestas presiones de la Policía: Tenía miedo y no sabía dónde dirigirme Y eso lo dice una persona con un apreciable nivel cultural- -es licenciado universitario, según explicó- y con una larga relación con los servicios de seguridad españoles. Pero además admitió que ordenó a su mujer destruir la prueba de esas supuestas extorsiones, porque ellos (por los agentes con los que hablaba) me lo pidieron El presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que preside el juicio del 11- M, recordó en plena declaración de Cartagena que la ley recoge el delito de falso testimonio, que además está castigado con penas de cárcel. La operación Nova por la que se le concedió la condición de testigo protegido, ahora ampliada por decisión del Tribunal también en el juicio del 11- M, permitió desarticular en octubre de 2004 una célula islamista que presuntamente planeaba atentar con un camión cargado de explosivos contra la sede de la Audiencia Nacional. Fueron las confidencias de Cartagena las que en buena medida permitieron desmantelar ese grupo. Cartas a la Audiencia Abdelkader Farssaouli ha cogido el gusto a enviar cartas a la Audiencia Nacional. Si el pasado mes de diciembre escribió una de 17 folios para desdecirse de todo lo que había declarado hasta ese momento, el miércoles envió otra con un motivo más prosaico: pedir un aumento de sueldo. La decisión sobre este particular no la tiene la Audiencia, sino que está en manos del Gobierno, en concreto de la Secretaría de Estado para la Seguridad del Ministerio del Interior. Será la Secretaría de Estado para la Seguridad la que decida sobre la petición del confidente Escrito a la Sección Tercera Moutaz Almallah Dabas, imputado en el 11- M, a su llegada ayer a Madrid escoltado por dos policías ABC Moutaz Almallah llega a España tras ser extraditado por el Reino Unido ABC MADRID. El español de origen sirio Moutaz Almallah Dabas, imputado en el 11- M, llegó en la tarde de ayer a Madrid en un avión tras ser entregado por las autoridades británicas después de que el pasado 28 de febrero perdiera ante la Cámara de los Lores el último recurso contra su extradición. Según informó la Dirección General de la Policía, Moutaz Almallah, hermano de Mouhannad, uno de los 29 procesados por el 11- M, aterrizó pasadas las cuatro y media de la tarde en el aeropuerto militar de Torrejón (Madrid) después de que una delegación de policías le recogiera en el Reino Unido sobre las dos de la tarde. Al llegar a España le fue comunicada la orden de ingreso en prisión incondicional que dictó contra él el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo cuando ordenó su busca y captura internacional a efectos de extradición. El juez tiene previsto tomar declaración la próxima semana. Según consta en varios de los autos dictados por Del Olmo, en el domicilio madrileño de los Almallah en la calle de Virgen del Coro, alquilado por Moutaz, se celebraban reuniones de adoctrinamiento para la guerra santa, a las que supuestamente asistieron, entre otros, el acusado El Egipcio y El Tunecino La Policía atribuye a Moutaz un papel mucho más relevante en la célula que a su hermano Mohannad.