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ABC JUEVES 8 s 3 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 87 Rafael Alvero Director general de la Federación de Cines de España LOS CINES TAMBIÉN EXISTEN L Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre muerto fue la película más taquillera de 2006 ABC EE. UU. deja atrás la crisis Los grandes estudios de Hollywood dan por cerrada la crisis de hace dos años con un récord de taquilla mundial en 2006. La venta de entradas todavía no está a la altura de 2002- 2004, pero sí la recaudación MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK. El auge de los DVD, la piratería e internet se utilizaban como argumento el año pasado para explicar la crisis de taquilla que experimentaban los grandes estudios de Hollywood, pero los datos de 2006 han puesto punto y final a la curva descendente, con récords de taquilla en todo el mundo. Según anunció ayer la asocición de cineastas estadounidenses, conocida como MPAA por sus siglas en inglés, las cintas producidas por estudios como Warner Brothers, Disney, Paramount, Sony, Fox y Universal dejaron en las taquillas del mundo 25.800 millones de dólares, en comparación a los 23.300 que había recaudado el año anterior. Eso supone un alza del 11 por ciento, que ha satisfecho a los productores. Durante varios años estuvimos dándole a la gente lo que no quería, y el año pasado por fin hicimos las películas que querían ver dijo el productor Jerry Bruckheimer, cuya tercera parte de Piratas del caribe llegará a las pantallas estadounidenseses en mayo. Ha sido precisamente la segunda parte de esta saga protagonizada por Johnny Depp la que se alza como la más taquillera de 2006. Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre muerto ha amasado 423,3 millones de dólares sólo en Estados Unidos. A la abultada recaudación contribuyó el aumento de las entradas vendidas, que experimentó un 3,3 por ciento de aumento en comparación al 2005, pero también el alza de los precios, que ascendieron un 2,2 por ciento. La MPAA se ha apresurado a puntualizar que la cifra está un punto por debajo de la inflación. El precio medio de una entrada en EE. UU. es de 6,55 dólares, pero en ciudades como Nueva York lo habitual son 11 dólares. Gracias a la diferencia de precio se obtuvieron cifras de recaudación semejantes a las de 2003, pero el número de entradas vendidas sigue por debajo de las contabilizadas en 2004, 2003 y 2002, lo que deja mucho hueco para mejorar. Dan Glickman, presidente de la MPAA que presentó el informe, recordó que 2002 fue un año de grandes estrenos y prometió que ese será también el caso de 2007. Mi opinión es que 2007 será más grande (para el cine) que el 2006, pero eso es sólo la conjetura de alguien educado en la materia reconoció. Los estudios que forman la MPAA lanzaron el año pasado 203 películas, lo que supone el 34 por ciento de las 599 que se estrenaron en total. Con ello el cine estadoundiense en general superaba también su propia marca, ya que en 2005 la MPAA contribuyó con 190 películas a las 535 que se estrenaron. El auge de la taquilla mundial ha sido posible gracias a países como Francia, Alemania, Brasil, Rusia y Corea del Sur, donde se batieron récords de todos los tiempos. En EE. UU. la cantera a estimular sigue siendo la de los menores- -el 85 por ciento de las 20 películas más taquilleras estabacan clasificadas para todos los públicos o 13 años- -y la comunidad afroamericana. Un año de recuperación Las películas de los grandes estudios recaudaron en 2006 25.800 millones de dólares, frente a los 23.300 millones de 2005. La segunda parte de Piratas del Caribe obtuvo sólo en EE. UU. 423,3 millones de dólares. Los estudios agrupados en la MPAA produjeron el año pasado 203 de las 599 películas estrenadas. En 2005 fueron 190 de 535. a irresponsabilidad y torpeza con el que el Ministerio de Cultura ha gestionado los primeros borradores de la Nueva Ley del Cine son llamativos. Señora ministra, los exhibidores se lo decimos de forma nítida: no puede existir esta Ley ni ninguna otra ley si no se busca el consenso de todos los sectores implicados. Incluso aquellos que hemos sido (caso de los empresarios de las salas de cine) históricamente ninguneados durante 65 años. A fuerza de costumbre, deben pensar la ministra de Cultura y sus colaboradores que los exhibidores harán lo que se les pida que hagan Seguimos esperando a que se nos escuche para la tramitación de una norma que afecta a 900 empresarios que han invertido en los últimos cinco años 1.500 millones de euros en modernizar el parque de cines español y que generan una industria de 40.000 empleos sin ninguna ayuda pública, un sector desarrollado tan sólo con el impulso inversor del dinero de los empresarios referidos. Porque además de cultura, señora ministra, el cine es también una industria sometida a las leyes del mercado. O eso debiera. En un acto de lealtad por nuestra parte, los exhibidores decidimos respetar escrupulosamente los tiempos que la ministra Calvo solicitó a todos los sectores el pasado 28 de diciembre en la reunión multisectorial en la que se entregaron las bases del anteproyecto. A cambio, la ministra se comprometió personalmente a mantener reuniones bilaterales con cada sector para escuchar las distintas posiciones. Pues bien, el anteproyecto de ley ha sido presentado, y lo de la reunión bilateral es sólo humo. Todavía esperamos que el Ministerio de Cultura responda a nuestras repetidas llamadas a la negociación. Para más sorna, al día siguiente de la citada reunión, el sector de Todavía esperamos que el Ministerio de Cultura responda a nuestras repetidas llamadas a la negociación la producción se dedicaba a loar las excelencias del texto. Debieron entender que la alabanza estaba excluida del respeto solicitado por la propia ministra. Aunque, eso sí, los productores aprovechaban para pedir más de lo mismo: más dinero, más ventajas fiscales y más cuota de pantalla para proteger un cine español que, los exhibidores lamentamos reconocer, sigue sin interesar al espectador mayoritariamente, por más subvenciones que se den a cargo del erario público y de subvenciones indirectas de los exhibidores (la cuota de pantalla lo es al dinamitar la libertad de mercado y la libertad de empresa bajo la obligatoriedad de programar cine español y europeo uno de cada cuatro días) Cultura puede mirar, como siempre, al tendido. Pero estamos ante una oportunidad única de resolver un problema histórico: los exhibidores hemos sido y seguimos siendo pisoteados. Pisoteados por los productores, a través de la mencionada cuota de pantalla. Ninguneados por las Administraciones, mediante la competencia desleal de ayuntamientos y diputaciones que exhiben cine de forma gratuita o a precios simbólicos, sin sostén legal alguno. Atropellados por las majors las grandes distribuidoras americanas que controlan el mercado e imponen condiciones más que leoninas en una negociación totalmente asimétrica. Así lo reconoce el Tribunal de Defensa de la Competencia en su resolución de mayo de 2006, de eco internacional, que da carpetazo a un conflicto que ha llevado cinco años de duras batallas legales y que ha aceptado, uno tras otro, cada uno de los elementos denunciados por los exhibidores. Y pisoteados, finalmente, por una legislación que da la espalda al Cine en el Cine, que no respeta las ventanas de explotación para cada formato (plazos para que cada formato rentabilice la proyección de películas) y que se vanagloria de la tan cacareada cuota de pantalla (única en Europa y sin reciprocidad a nuestra cinematografía en países comunitarios) que siendo el 25 del cine programado, representa el 15 del cine visto en 2006. ¿Qué solución propone el Ministerio? Más de lo mismo. Se dice que si el 15 de abril no hay Proyecto de Ley en las Cortes, no habrá tiempo para su aprobación antes de la convocatoria de Elecciones Generales. Sabemos que las prisas no son buenas compañeras y que se acaba la legislatura, pero los exhibidores llevamos tiempo solicitando en todos los niveles soluciones lógicas a los problemas que acucian a nuestro sector. Señora ministra: mire de frente a esta Ley y aborde los problemas de verdad. Los cines también existen.