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ABC JUEVES 8 s 3 s 2007 LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M DESPEJADAS LAS DUDAS SOBRE LA KANGOO ESPAÑA 21 Los islamistas con huella genética 1838 1639 cierran la célula de 15 terroristas N. V. MADRID. Varón. Presunto autor material. Su ADN aparece en todos los escenarios del 11- M: en Morata, donde se prepararon las bombas; en el Skoda en el que llegaron a Alcalá de Henares y en Leganés, donde se suicidaron siete terroristas. Se busca. Su rastro aparece en los escenarios más importantes de los atentados de Madrid y hasta el momento nadie ha sido capaz de localizarle. Quien porta el perfil 1639 (dieciséis treinta y nueve) participó junto con los suicidas en los atentados de los trenes y no es ninguno de los que también pudieron hacerlo y están huidos (Ouhane) muertos (Mohamed Afallah) recientemente detenidos (Abdelillah Hriz) o procesados (Jamal Zougam, Basel Ghalyoun y Abdelmajid Bouchar. Con el perfil 1639 y el 1838 (hallado en Morata y Leganés) se elevan a un total de 15 personas los partícipes directos en los atentados, lo que encajaría como un guante con el testimonio prestado ayer por la inspectora de la Unidad Central de Inteligencia que se encargó de la elaboración de un informe- resumen sobre todas las evidencias y pruebas de la presencia de los islamistas en el 11- M. Renault Kangoo en la que se trasladaron algunos de los islamistas y que fue encontrada en Alcalá de Henares ABC En el interior de la furgoneta Kangoo vi muchas cosas y estaban revueltas El primer policía que la inspeccionó desmonta la versión de que estaba vacía s Dice que desde el principio vio que el modus operandi no era el de ETA NATI VILLANUEVA MADRID. El oficial de policía de la Brigada Provincial de Información que realizó la primera inspección ocular de la furgoneta Kangoo, en la que se trasladaron los terroristas a Alcalá de Henares la mañana del 11 de marzo, aseguró ayer que cuando se asomó al cristal del vehículo para analizar su interior vio muchas cosas y revueltas y no se percató de ningún elemento que tuviera la entidad suficiente como para ocultar un artefacto explosivo. El que fue el segundo testigo de la jornada de ayer relató cómo se llevó a cabo el primer análisis externo del vehículo, cuyo hallazgo condujo a las primeras pistas sobre la posibilidad de que la matanza hubiera sido cometida por una célula islamista. El policía, que recalcó en varias ocasiones que su labor consistió en llevar a cabo la inspección ocular externa aseguró que desde un primer momento tuvo claro que aquel no era el modus operandi de ETA, afirmación que basó en tres cuestiones comunes a todos los atentados de la banda terrorista que aquí no se producían: la placa de matrícula no era falsa, la cerradura no estaba forzada y no había un artefacto explosivo en su interior de una magnitud suficiente (lo que habría apreciado desde el exterior) como para destruir el vehículo y borrar así las huellas. Este último método es habitual en los atentados de ETA, cuando hacen estallar el coche bomba en el que huyen. Cuando este agente realizó esa primera inspección ocular en Alcalá de Henares, lugar al que fue comisionado a las diez y media de la mañana de ese fatídico día, llegó el turno de los guías caninos, que primero inspeccionaron también el exterior del vehículo, y luego el interior, labor que llevó a cabo uno de los perros y que este agente vio a unos diez metros de distancia Se actuó, en todo caso, dijo, conforme al protocolo por lo que aquella actuación no fue diferente a ninguna otra que hubiera llevado a cabo anteriormente su grupo. El agente reconoció que vio el interior de la furgoneta desde el cristal frontal y los laterales del piloto y copiloto del vehículo, pues la Kangoo era ciega por detrás (las puertas traseras son opacas) y que al haber algún ángulo muerto no pudo apreciar todos los elementos que hubiese dentro aunque sí muchas cosas y revueltas Cuando terminó la inspección continuó con los trabajos que le habían asignado, que eran, por un lado, inspeccionar si por el lugar había cámaras de vigilancia que pudieran haber grabado algo (la única cercana era la de Renfe y no funcionaba) y por otro, buscar testigos que pudieran aportar algún dato relevante para la investigación. En este caso, el testimonio más valioso de la instrucción vino de la mano del portero de un edificio cercano al lugar donde apareció la furgoneta y que declarará como testigo en el juicio. Éste señaló que vio a tres personas bajarse de la misma ataviados con gorros y bufandas, lo que le llamó especialmente la atención, porque la temperatura ese día no era tan baja. Aunque este testigo relató en un primer momento que estos individuos podían ser de algún país del Este, ya no aportó este dato en sus declaraciones posteriores. Desde Alcalá de Henares ABC. es Siga en directo las sesiones del juicio desde abc. es Esta policía sostuvo ayer que al margen de las trece personas que la Policía estima que aquella mañana cargaron con las trece mochilas (cada una con 10 ó 12 kilos de explosivo) podría haber alguna más haciendo labores de vigilancia en la zona. El único dato del que no hay ninguna duda es que los terroristas partieron todos a la vez de la estación de Alcalá de Henares, a la que pudieron llegar, además de en la furgoneta Kangoo y en el Skoda Favia, en un tercer vehículo que no ha sido localizado. La inspectora, que aseguró que aún hay 105 huellas sin identificar, reconoció que la Policía no tiene datos sobre si los terroristas realizaron alguna actuación previa de vigilancia como preparativo para el 11- M. Cabe la posibilidad, según reconoció la analista, que alguno de ellos ya conociera a la perfección los trayectos que iban a emplear o que se informaran sobre los horarios de los trenes a través de un simulador de Cercanías en el que habrían visto los horarios de salida desde Alcalá de Henares a Atocha, Santa Eugenia y El Pozo.