Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 7- -3- -2007 Capello podría utilizar hoy un trivote para defender su renta ante el Bayern 87 ¡Quien no esté dispuesto a dejarse la piel, que no se vista! dice Roberto Carlos El Barça gana, el Liverpool pasa Insuficiente e inmerecida victoria azulgrana ante el equipo de Benítez, que mereció hasta golear Liverpool Barcelona 0 1 Así jugó el Liverpool Reina: bien. Finnan: bien. Carragher: muy bien. Agger: notable. Arbeloa: bien. Gerrard: notable. Xabi Alonso: notable. Sissoko: bien. Riise: muy bien. Kuyt: notable. Bellamy: bien. Pennant: regular. Fabio Aurelio: regular. Crouch: sin calificar. El técnico: Rafa Benítez: muy bien. Perfecto planteamiento, sólo empañado por la falta de acierto de sus hombres ante el gol, con remates a los postes incluidos. Lo mejor: no se encerró y con sus armas buscó la victoria Lo peor: necesita diez remates... para no hacer ningún gol. Liverpool (4- 4- 2) Reina; Finnan, Carragher, Agger, Arbeloa; Gerrard, Xabi Alonso, Sissoko, Riise (F. Aurelio, m. 76) Bellamy (Pennant, m. 66) y Kuyt (Crouch, m. 90) Barcelona (3- 4- 3) Valdés; Oleguer, Thuram (Gudjhonsen, m. 71) Puyol; Iniesta, Márquez, Deco, Xavi; Messi, Ronaldinho y Eto o (Giuly, m. 61) Árbitro: Herbert Fandel (Alemania) Tarjeta a Arbeloa, Sissoko y Thuram. Gol: 0- 1. m. 75: Gudjhonsen ENRIQUE ORTEGO LIVERPOOL. Tampoco el Barça. El campeón de la Champions continúa sin revalidar su título al año siguiente. Victoria tan insuficiente como inmerecida de los de Rijkaard ayer en Anfield. Si alguien mereció ayer ganar y bien, hasta golear, fue el Liverpool que remató 17 veces a puerta, diez entre los tres palos, pero fue incapaz de hacerle un gol a Valdés por más que lo buscó y lo mereció antes y después del descanso. La grandeza de este Barça es que se ha ganado a pulso la credibilidad en estos tres últimos años y por eso el famoso entorno, que diría Cruyff, acreditaba la posibilidad de darle la vuelta a la eliminatoria. Pero quizá no contábamos casi ninguno con que el Liverpool de Benítez también se ha ganado a pulso en el último trienio la etiqueta de equipo competitivo al que cuesta un mundo quitarse del medio. Rijkaard salió con todo, con su tridente que nunca había perdido jugando juntos, con su camiseta amarilla que no conocía la derrota en Europa, con el sistema del ideólogo Cruyff... pero no siempre el hábito hace al monje. Había que contar con el Liverpool y los de Benítez tenían bien presente que después del resultado del Camp Nou (1- 2) estaban ante su gran oportunidad. Fuera de la Copa, sin opciones en la Premier la Champions es su competición y se agarraron a ella con una confianza y una agresividad que les hizo justos vencedores de la eliminatoria. Sólo el componente de injusticia que el fútbol lleva intríseco impidió que además ganaran el encuentro. Así jugó el Barcelona Valdés: regular. Oleguer: mal. Thuram: regular. Puyol: bien. Xavi: regular. Márquez: mal. Deco: mal. Iniesta: mal. Messi: bien. Ronaldinho: mal. Eto o: mal. Giuly: mal. Gudjhonsen: bien. El técnico: Frank Rijkaard. regular. No le salió la jugada. Forzó con sus mejores hombres, pero nunca tuvo el partido controlado Lo mejor: mantenerse vivo hasta el último minuto. Lo peor: su impotencia durante una hora larga. No aparecieron sus estrellas. Gudjohnsen dribla a Reina para marcar un tanto que no fue suficiente No engañó a nadie el técnico madrileño, el Liverpool salió a defenderse, pero atacando. Lo mismo que el Barça intentaba atacar defendiéndose. Los rojos salían de su repliegue como panteras y se imponían tanto física como tácticamente en todo el campo. Xavi, Iniesta y Deco se fueron al descanso sin hilvanar tres pases seguidos. A Oleguer y Thuram les temblaban las piernas y Ronaldinho y Eto o no daban señales de estar vivos. La primera mitad fue una exhibición inglesa. En defensa y en ataque. En la elaboración del juego de contragolpe y en el achique defensivo. Con la defensa adelantada, con el equipo juntito en 25- 30 metros, se merendaron a los de Rijkaard. Riise- -volvió loco a Oleguer- -era el más osado. Primero avisó cerca del poste, después estrelló uno de sus misiles en el larguero, pero la apoteosis local llegó en el minuto 26, cuando encadenó tres ocasiones de EPA Rijkaard y sus jugadores eluden la autocrítica E. O. LIVERPOOL. Nadie quería hablar en el Barça, nadie quería entrar a valorar el hecho de quedarse fuera a las primeras de cambio una vez la competición entra en la fase decisiva. Pocas reflexiones en la zona mixta de Anfield. El más escueto, una costumbre que ya no sorprende a nadie, fue Rijkaard, que habló de orgullo, excelente actitud de sus chicos y demás cumplidos. Respuestas vacías, para variar. Eso sí, cree el técnico holandés, que reconoció que la victoria de su equipo fue cuestión de suerte que este varapalo puede tener efectos positivos: Esta derrota tiene que darnos fuerza para seguir El preparador azulgrana, ajeno a lo que se vio en el campo, destacó el buen partido del Barça: El equipo ha luchado, pero era muy complicado por el resultado de ida. Hemos dado la cara y hemos manejado el balón, pero para llegar necesitas que funcione todo mejor Era un sentir general. Nadie quiso analizar la situación como merecía y todos se aferraban al tópico del próximo partido: Nos vamos con la cabeza alta, lo hemos tenido muy cerca y lo hemos intentado. Nos ha faltado tiempo al final, una lástima. Nos quedan dos títulos y vamos a por ellos apuntó Xavi, quien admitió que costará asimilar la eliminación. Hay que levantar la cabeza porque el fin de semana toca un partido importante, no es el momento de estar tristes apuntó Ronaldinho. Es una sorpresa, pero no un fracaso. Estamos tocados remató Deco. Benítez lo tenía todo atado gol en la misma jugada. No fue gol. Verlo para creerlo, como el remate de Sissoko al larguero desde 30 metros con Valdés fuera de la puerta porque había fallado en el despeje. Despertó casi por obligación el Barça en la reanudación porque no podía despedirse de la Champions de una manera tan triste e indiferente. Apareció, incluso, Ronaldinho, que agitó el poste izquierdo de la portería de Reina en el minuto 53, pero el Liverpool no volvió la cara porque Anfield le insuflaba una vitalidad y una excitación que le incitaba a mantenerse en la lucha. Cuando parecía que el Barça ya bajaba los brazos víctima de su impotencia, Gudjhonsen, recién entrado, marcó. Quedaban quince minutos, pero era demasiado tarde. Hace falta más de un cuarto de hora para vencer al Liverpool en Anfield, porque además los de Benítez reaccionaron con rabia y pudieron hasta empatar y ganar.