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82 CULTURAyESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 7 s 3 s 2007 ABC REACCIONES concesión de una calle en Madrid es el mejor homenaje que se le puede hacer a José Luis Coll. Es un sentimiento compartido por todos los madrileños. Fue un hombre bueno que nos ha regalado muchas sonrisas. Cuando estábamos mal nos hacía sentirnos bien. No fue sólo un magnifico cómico. Era un auténtico notario de la actualidad Antonio Ozores. Siempre estaba de buen humor, incluso cuando se enfadaba. Es una lástima que gente así se vaya. Es muy difícil que un dúo como el de Tip y Coll vuelva a repetirse, porque hacían un humor muy inteligente Joaquín Kremel. Ha muerto un gran maestro y un genio. José Luis Coll siempre regalaba un chiste o la última gracia, Hay que estarle muy agradecido porque nos han enseñado a reír con el máximo punto de inteligencia. He pasado muchas horas escuchando sus paridas, en el sentido inteligente del concepto. Escucharle era salir siempre llorando de risa Andrés Pajares. Es una pérdida grande para el humor porque era uno de los grandes artistas junto a mi admirado e irrepetible Tip y su anterior compañero en Tip y Top Joaquín Portillo. Se le recordará siempre como humorista del absurdo, como lo son o lo han sido Groucho Marx o Woody Allen. Este tipo de humor ya sólo lo hacen en España humoristas como Faemino y Cansado. un humor maravilloso fundamentado en el absurdo, con el que siempre apelaba a la inteligencia del espectador. En lo personal le agradezco que me haya abierto las puertas de su casa, de su corazón y de su frigorífico, el haber cocinado para mí y que nos haya dado a Les Luthiers un apoyo enorme, siempre hablando muy bien de nosotros Alberto Ruiz- Gallardón. La Coll, durante su participación en la obra de Mihura Tres sombreros de copa el pasado mes de diciembre en Alcalá de Henares SAN BERNARDO Fallece a los 75 años José Luis Coll, figura del humor inteligente y absurdo El actor, escritor y humorista marcó una época con su participación en el dúo Tip y Coll que integró durante décadas junto al fallecido Luis Sánchez Polack ABC MADRID. El humorista, escritor, presentador de televisión y radio y actor, José Luis Coll, falleció ayer en el Hospital de La Paz de Madrid debido a un fallo multiorgánico, provocado por una larga dolencia cardiaca, informa Efe. Con la muerte del Coll se pierde a unas de las figuras más señeras del humor de las últimas cuatro décadas, especialmente desde que formó parte del dúo Tip y Coll que le hizo inseparable de su sombrero de bombín. José Luis Coll nació el 23 de mayo de 1931 en Cuenca. Huérfano de padre cuando tenía un año, su madre, una intelectual republicana, se exilió a Argentina tras finalizar la Guerra Civil y lo dejó, con su hermano, al cuidado de sus abuelos y tíos. En torno a los 18 años publicó un cuento en un diario conquense de su localidad, empezó a colaborar en él como reportero y, poco después, empezó a trabajar en Radio Nacional de España (RNE) De esta etapa, aún en Cuenca, es su primer libro de poemas. En 1955, impulsado por su amigo el periodista César González Ruano- -quien le presentó a los humoristas Antonio Mingote y Álvaro de la Iglesia- Coll se trasladó a Madrid, donde empezó como colaborador del semanario de humor Don José En esta época también desarrolló su vocación teatral: hizo una gira por España con la obra de Miguel Mihura Ninette y un señor de Murcia representó Amor en el Teatro Marquina deMadrid juntoa Amparo Soler leal, estuvo un año en la compañía oficialdel Teatro Español y fue primer actor de la compañía de Celia Gámez. En 1959, cuando colaboraba en La Codorniz y era actor y guionista en Radio Madrid, conoció al que sería su pareja humorística, Luis Sánchez Polack, entonces integrante del dúo cómico Tip y Top con Joaquín Portillo. Coll multiplicó sus trabajos en cine y televisión desde principios de la década de los sesenta, en la que formaría con Polack una de las parejas cómicas más populares de España. Autores de un humor ágil, ingenioso, surrealista, lleno de juegos de palabras y absurdos y de referencias a la situación política, trabajaron por primera vez juntos en el hotel Aranzazu de Bilbao, y durante casi cuatro lustros sus actuaciones se extendieron al cine y a programas y series de televisión como Sonría por favor El humor de la pareja les ocasionó algún que otro problema con la censura. En Madrid, la pareja se incorporó a espacios de radio como Protagonistas del periodista Luis del Olmo, y la tertulia de Onda Cero El estado de la nación En televisión dirigió Este país necesita un repaso en el que participaron algunos de sus contertulios, como Tip Chumy Chúmez, Antonio Mingote y Antonio Burgos. En febrero de 1999 Sánchez Polack fallece tras una enfermedad que en los últimos tres años había separado al popular dúo. Sin embargo, la actividad de Coll no se detuvo casi hasta el final de su vida. En 2006, además de intervenir en la película Isi Disi: alto voltaje celebró sus 75 años en un escenario, representando Tres sombreros de copa de Mihura, el pasado mes de diciembre. Alberto Ruiz- Gallardón aseguró ayer que Madrid le dedicará una calle al humorista, al igual que su ciudad natal. Daniel Ravinovich (Les Luthiers) Con Coll se pierde Luis del Olmo Periodista CON EL MINUTO PUESTO osé Luis Coll ha sido uno de los grandes. Marcó época, creó estilo durante muchos años. En compañía de Luis Sán- J chez Polack, otro monstruo del humorismo audiovisual, formó una pareja emblemática. Pasearon su humor por todos los teatros de España hasta que recalaron con Gila, Manolo Summers, Chumy Chumez, Antonio Mingote y Alfonso Ussía en aquel formidable debate sobre El estado de la Nación espacio radiofónico de Protagonistas Fueron quince años del humor más audaz e inteligente que José Luis Coll practicaba como nadie. Un hueco difícil de cubrir en sus artículos y en su radio. Con su fallecimiento España pierde el humor loco, el hu- mor creativo, el humor espectáculo, el humor improvisado, el humor espontáneo. Todo eso era José Luis Coll. Nunca sabíamos por dónde iba a salir. Se sentaba alrededor de la mesa de Protagonistas llevaba cuatro notas y con ellas creaba un programa lleno del humor más rico y más actual. Escuchando las citas de hace 14 o 15 años, da la impresión que lo había preparado un día antes. Es un humor por el que no pasa el tiempo, es de rabiosa actualidad. Coll siempre llegaba con el minuto puesto, él era el último en llegar, pero nunca fallaba.