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54 MADRID MIÉRCOLES 7 s 3 s 2007 ABC AL DÍA Manuel de la Fuente Comediants recorre la historia del amor a través de la del teatro El grupo catalán desembarca en el teatro Gran Vía de Madrid con El gran secreto en la que han colaborado Joan Font y Albert Espinosa JULIO BRAVO MADRID. Tras varias semanas con el flamenco como inquilino, el teatro Gran Vía abre hoy sus puertas a la compañía catalana Comediants, uno de los grupos más destacados del panorama teatral español. El conjunto que dirige Joan Font presenta en Madrid su nuevo trabajo, El gran secreto un espectáculo que se estrenó en el festival Temporada Alta de Gerona en noviembre pasado, y que después pasó por el Teatro Nacional de Cataluña. El espectáculo surge de la colaboración entre Joan Font y el dramaturgo y guionista Albert Espinosa. Los dos se conocieron en Pekín. El planteamiento sobre el que basaron su trabajo era la relación entre amor y teatro, y si en realidad el ser humano ama de una manera natural o más bien son el teatro y el cine los que nos marcan la manera de amar. El teatro- -dice Espinosa- -nos ha dado Romeo y Julieta y nos ha dado La gata sobre el tejado de zinc caliente Sin estas dos obras, ¿sabríamos amar de la forma en la que amamos o amamos de la forma que nos recomienda el teatro? El resultado es una pieza en la que se recorre la historia del amor a través de la historia del teatro. Éste es un espectáculo- -dijo ayer Font durante la presentación del espectáculo- -que es un canto al teatro y el amor como fuente de energía que mueve todas las historias; en definitiva, un homenaje a las gentes que hacen posible el teatro Para Font, éste arte tiene un largo futuro por delante, a pesar de estar inmerso en un mundo cada vez más dominado por la velocidad en las comunicaciones. Sobrevivirá- -dijo ayer- -porque es un acto efímero, en tres dimensiones y único; tienen que encontrar su espacio AQUELLOS DÍAS DE MARZO ué quieres que te diga, cielo, desde hace tres, tres tristes años, en estos días de marzo me revolotean puñales en el estómago, y ni siquiera puedo imaginarme que está a la vuelta de la esquina, dicen, otra primavera. No sé, amor mío, pero en estos tristes, en estos tristes días de marzo se me pone el corazón en un puño, y hasta los gorriones de la plaza me parece que andan cabizbajos, rumiando recuerdos, rumiando estruendos de trenes sin retorno. No sé, amor mío, no sé qué puñetas tienen estos días de marzo, que se me viene a la boca la bilis de la desesperanza, y vivir se me hace, entonces, un oficio raro, el oficio más raro del mundo. En estos días de marzo, cuando tanto, y tantos, echo de menos. Me falta en la calle un puñado de miradas que desde hace tres tristes, tres tristes marzos, te digo, ya no están entre nosotros. A la salida del colegio extraño aquella pelota de colores, y una cola de caballo, y una carpeta con la foto, dedicada de Guti, el 14, el 14 del Madrid. Supongo, amor mío, que es cosa de mi carácter, o más bien cosa de mi memoria, qué quieres que le haga, corazón, pero no he aprendido (que no aprenda nunca) a olvidar. En estos tristes, en estos tristes días de marzo se me saltan las lágrimas, fíjate qué endiablado es el recuerdo, se me saltan las lágrimas te decía, cuando veo su foto, con gafas, con pecas, y con todas las ilusiones de esta vida, cuando veo su foto, te digo, en el abono de transporte. Qué tendrá marzo, últimamente, que me falta el aire. Qué tendrá marzo en estos días, qué tendrá, que yo soy yo, mi circunstancia, y un puñado de lexatines. Ya ves, cuando llego a la estación deambulo por el anden como un náufrago, con un pañuelo por si hay que decir un adiós o un hasta siempre una vez más. Y subo al tren con tanto dolor habitando mi costado que parece, cielo mío, que va mi alma en parihuelas. En estos tristes días de marzo te quiero desde el exilio de esta marejada de desconsuelo que no amaina. Te escribo desde la esquina de esta tristeza infinita, te escribo, en la estación de Atocha, por todo aquello que aquel día, aquellos días de marzo, tú, yo, nosotros, vosotros y ellos perdimos. Q Un momento de El gran secreto el nuevo espectáculo de Comediants Para sus creadores, El gran secreto es un espectáculo sencillo, sin pretensiones. Humor, diversión y ternura son los pilares sobre los que se levanta la función, que arranca con un telón que no parece funcionar muy bien y que deja al descubierto una pared que esconde un misterio. A partir de ahí, los espectadores podrán asistir a la evolución del amor en distintas escenas. No es una antología de textos o de fragmentos teatrales; sólo hay, como explicó Font, dos piezas originales: precisamente de las dos obras citadas por Espinosa: Romeo y Julieta y La gata sobre el tejado de zinc caliente Cinco son los personajes que aparecen en el espectáculo, que recurre también a distintos estilos teatrales practicados a lo largo de la historia, desde las máscaras a los payasos. El acomodador, la acomo- EFE Grande y pequeño Comediants ha realizado una versión de El gran secreto dirigido a los niños. El pequeño secreto es el título de este trabajo (que de momento no se representará en Madrid) que prueba, según Font, la preocupación de la compañía por cuidar al público joven lo mismo que al adulto. Y es que Comediants, que desde su nacimiento, en 1971, ha reivindicado el teatro de los sentidos y sus aspectos más festivos, se ha preocupado siempre también por la creación; no sólo con sus espectáculos, sino con la construcción, también, de La Vinya, un centro situado a 40 kilómetros de Barcelona, que funciona desde hace 20 años y que es un activo centro de creación artística. Fuente de energía dadora, la regidora, el chico- autor y la esencia del teatro. Los cuatro primeros representan a todos los personajes que aparecen en la función, mientras que la esencia del teatro actúa como hilo conductor, guía y organizador de las escenas y personajes. Los cinco actores participantes en el montaje- -Txe Arana, María Casellas, Toni González, Roger Julià y Guillem Motos- -destacaron ayer el reto que supone este montaje para ellos, ya que exige un constante cambio de registro y una gran rapidez en los cambios de vestuario, que se realiza a la vista del público. El gran secreto que estará en cartel en el teatro Gran Vía de Madrid hasta el 25 de marzo, cuenta con música original compuesta por Ramón Calduch, y una escenografía de Jordi Bulbena: una tarima que funciona como si fuera una caja de Pandora