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6 OPINIÓN MIÉRCOLES 7 s 3 s 2007 ABC AD LIBITUM FASCÍCULOS ESDE que, más o menos en el siglo IV los rollos cilíndricos le fueron cediendo su función a los códices rectangulares nació la encuadernación. Además de su valor artístico, que no es menor, el arte de encuadernar garantiza la unidad e integridad de los libros que, después de su plegado, alzado, prensado, serrado y cosido descansan en las bibliotecas, bien sea con la humildad de una encuadernación en rústica o la solemne y flexible presencia de la piel inglesa. Aquí, cuando se elaboró la Constitución de 1978, los entonces encuadernadores del Estado, impregnados de modernidad, forzados por la huida M. MARTÍN del pasado franquista y FERRAND en bien de los nunca desaparecidos caciques territoriales, optaron por una España en fascículos mejor que la más clásica, recia y unitaria. Una España sin lomo, amontonada en sus diecisiete entregas y conservada en un cuaderno de anillas. No se llegó ni a lo que los profesionales llaman media encuadernación, con tapas de cartón coloreado y lomo de piel. La esencia de los muchos conflictos que hoy alteran el sosiego colectivo viene de ahí, de la encuadernación del Estado que, pasados treinta años, no brinda la eficacia debida. A tal punto se llega que cada uno de los diecisiete fascículos iniciales se va convirtiendo en una nueva colección y, en la algarabía de la diversidad, no sólo quiebra el sentido poético de la unidad nacional, sino que decae la posibilidad de crecimiento y progreso. Esa edición fascicular del Estado y el torrente de transferencias que comporta nos lleva a cientos de situaciones grotescas. No sólo la fiscalidad de un andaluz es distinta de la de un navarro, sino que el criterio con que se rige la fiesta de los toros varía de Sevilla a Pamplona. Mucha identidad y muchísimo tipismo, pero poca eficacia y nada de fundamento. Quizás España- -su idea, su abstracción- -no se rompa, como temen muchos, y la carpeta de los fascículos suponga un avance sobre la solemnidad tradicional de un sólido volumen adornado con gofrados de hierros y punzones. Lo que sí se ha roto, por centrarnos en un ejemplo grave de previsibles malas consecuencias, es la unidad de mercado. España son 17 mercados con distintos horarios, periodos de rebajas, modalidades de subvención, idiomas de etiquetado y publicidad... Es más fácil establecer comparaciones sobre las diferencias de abrir un nuevo centro comercial entre Londres y Madrid que entre Madrid y Barcelona o Barcelona y Sevilla. También en esto nos hemos instalado en el disparate; pero, del mismo modo que resulta más difícil evaluar los daños políticos de la dispersión autonómica, -los morales no cotizan- la tasación de sus perjuicios mercantiles es precisa: frena el desarrollo, contiene el progreso, debilita la proyección internacional y fomenta la pobreza; pero, eso sí, con gran alegría para las administraciones de los fascículos no encuadernables. ESPAÑA EN VISTO Y NO VISTO CON LANGOSTINOS AL GANDHI DE LEGAZPIA to de vista progresista, tratándose de Aznar, la voladura seRIMERO, una verdad progresista evidente en sí: a ría un montaje. En cambio, el progresismo español tiene malo y a sinvergüenza a Aznar no le gana nadie. He históricamente acreditado su humanitarismo desde que el aquí el primer dogma de fe en la iglesia del progreso, felipismo socorrió con botes de fabada a don Segundo Macomo el agit- prop no se cansa de repetir para que lo interey, cuando nadie, ni siquiera Rodríguez, decía nada. ¿Qué rioricen sus feligreses. Sentada esta verdad, vayamos, coiban a decir? Lo que todos los españolejos humanitaristas mo en los toros, a lo negro cuya lidia corresponde al psien estos casos: ¡Amí que no metoquen elcocido! O la fabacoanálisis. da, claro. (Dela negra nochedel progresismo havenido JáuLa pista freudiana para comprender la nueva tragicoregui a decir que tenemos una derecha que da miemedia española la deslizaba aquí, el domingo, con do, y todavía no ha secuestrado a un solo abuelito. una hoja de afeitar, Juaristi, y pone los pelos como Desde luego, hay que ser progresista para huir escarpias: el delirio del presidente no tiene salida, de las banderas nacionales como Drácula de los esvenía a decir, porque Rodríguez pelea con un (abuecapularios y establecer comparaciones entre lo de lo) muerto para desposeerle del objeto mítico- -la Blanco u Ortega Lara y lo del Gandhi de Legazpia. Paz- -cuya posesión le atribuye y que él desea con Lo ha hecho, con labio húmedo de poeta lúbrico o ansias infinitas. probador de guisos de cuchara, Pepiño Blanco, el- -Nada hay más parecido al delirio de Rodríhombre de primero de Derecho que se pasa la vida guez- -escribía Juaristi- -que el de tres hermanos IGNACIO RUIZ en el ágora impartiendo magisterio... de Derecho, etarras presos, los Gallastegui, que heredaron de QUINTANO mientras la Mujer del Año aprieta los dientes, cosu abuelo, el precursor histórico de Eta, otro deseo mo en un anuncio de Corega, para reñir a la oposición. Si asimismo insaciable. no fuera porquela oposición es antihumanitarista, atribuiUn amigo mío que sabe mucho de la cárcel, aunque no ríamos a humanitarismo que nadie le diga a tan venerable tiene la menor intención de hacer carrera política, no enseñora lo que el gitano andaluz cuando, al apearse del tren tiende el ¡Viva la Virgen! del ministro Rubalcaba con el en la estación de Atocha, recibió de la locomotora un resoGandhi de Legazpia (procedente, por cierto, de una buena plido de vapor: ¡Esos cojones, en Despeñaperros! familia falangista, como Bermejo, nuestro vindicativo mi- ¡Esos cojones, con la Eta! nistro de Justicia) y me abruma con reglamentos: Que la Mujer del Año saliera y, masticando las palabras- -Vale que, gracias a las redenciones, con quince años como quien chupa una corteza, dijera: ¡Se acabó! A partir en prisión puedas extinguir treinta o treinta mil años de de ahora, en vez de hacer poesías a los muertos de Barajas, condena. Pero, si estás en primer grado, no puedes redimir. vamos a proceder a la detención de sus asesinos. Pero reVas a pulso. Para progresar de primero a segundo grado sulta que, en nombre del valor supremo de la vida que es son necesarios muchos pasos. ¿Y cómo puede un ministro una cosa que habrá dejado perplejos a aborteros y eutanaasumir una decisión que no le corresponde a él, sino a una sieros, Rodríguez ha dado una orden alucinante: ¡ViolenJunta de Tratamiento? cia, ni verbal! De modo que a los etarras su humanitarisEl humanitarismo. mo los llevea no matar mucho, si les dan Navarra, y a RodríTodo el mundo sabe que, par delicatesse Rimbaud guez, si con Navarra los etarras no matan mucho, lo lleve el perdió su vida. ¿Perderá Rodríguez su silla por humanitasuyo a rellenar de langostinos la andorga del Gandhi de Lerista? gazpia. La derecha, como no es humanitarista, no cree en el hu- ¡Demandaderooo! manitarismo de la izquierda, y pone por caso que, cuando Y demandaderos, gracias a Rodríguez, somos todos. Por Aznar voló por los aires, González no fue al hospital a visiespañolejos. tarlo, cosa que seguramente no hizo porque, desde un pun- D P -Ahora sí hay confianza mutua. Yo llamo al jefe del Gobierno marroquí, e inmediatamente después de hablar con Bush y con Chirac, él me coge el teléfono.