Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 6- -3- -2007 DEPORTES www. abc. es deportes 87 El Barça, ataque total pero con retrovisor Ante el Liverpool, Eto o- Ronaldinho- Messi, tridente ofensivo ENRIQUE ORTEGO LIVERPOOL. Se antoja, a priori, el duelo soñado. Huele a partido grande, de los que se guardan en la retina y se coleccionan en vídeo. El Liverpool, el campeón de la Champions 2005, llega con el resultado a su favor (2- 1) pero el Barcelona, el campeón de 2006, tiene talento y calidad suficientes para devolver la jugada del Camp Nou. El escenario también impone. Un partido en Anfield no tiene parangón. El Barça intentará revolcar la estadística y la historia con un ataque total desde el primer minuto, pero con la precaución de mirar siempre por el retrovisor para cuidar lo que deja atrás. Atacará defendiendo. Nunca un campeón de la Champions ha revalidado su título al año siguiente y además han pasado once años desde que un equipo no da la vuelta a una eliminatoria fuera de casa. Fue el Ajax en la 95- 96. El Barcelona presenta su asalto a Anfield con todo. Rijkaard está decidido a apostar por sus tres tenores en ataque y por el dibujo táctico (3- 4- 3) que le permitió ganar hace una semana en Zaragoza una eliminatoria de Copa tan complicada como ésta. Aquel encuentro es el ejemplo a seguir. Con la entrada de Eto o por Giuly y posiblemente también pegado de salida a la derecha, Benítez, fiel a su estilo, no ha levantado la voz. Se ha dedicado a preparar esta vuelta como si fuera la segunda parte del duelo del Camp Nou, pero con la diferencia de que en las gradas 43.000 gargantas- -habrá dos mil aficionados azulgrana- -les arrastrarán desde la primera estrofa del you ll never walk alone Tan bien le salieron las cosas entonces que el técnico madrileño piensa repetir tanto el mismo once como idéntica táctica, aunque no habría que descartar que se jugara la baza del gigantón Crouch por Bellamy. Eso significa que Arbeloa volverá a ser titular, aunque parece que en esta ocasión no se las verá con Messi, que jugará a la izquierda, sino con Eto o. 20.45 (Antena 3) Árbitro: Herbert Fandel (Ale. Estadio Anfield Arbeloa Riise Bellamy o Crouch Deco Carragher X. Alonso Kuyt Ronaldinho Eto o Xavi Thuram Márquez Valdés Oleguer Agger Reina Sissoko Finnan Gerrard Messsi Iniesta Puyol Liverpool Entrenador: Rafael Benítez. Suplentes: Dudek (p. s. Hyppia, Fabio Aurelio, Mark González, Pennant, Fowler y Crouch o Bellamy. Barcelona Entrenador: Frank Rijkaard. Suplentes: Jorquera, Edmilson, Zambrotta Sylvinho, Giuly, Gudjohnsen y, Saviola Rijkaard, pensativo bajo la lluvia ayer en Anfield AP Como en Zaragoza ANFIELD, EL JUGADOR PERENNE E INFALIBLE Es algo más, mucho más que un estadio. Allí, el Liverpool siempre juega con doce. Todos hablan de él como si fuera otro futbolista. Arrastra a su equipo POR E. ORTEGO LIVERPOOL. ¡Anfield, Anfiel, Anfield, Anfield. Casi 130 años de historia, de leyenda. This is Anfield es el último mensaje que leen los jugadores antes del saltar al césped. Tres palabras doradas sobre fondo rojo que todos y cada uno de los futbolistas del Liverpool tocan religiosamente. Dicen que Sankly colocó ese emblema (1960) en sitio tan estratégico para que los suyos no olviden nunca donde van a saltar y los rivales sopesen que no entran en un estadio cualquiera. Y no lo es. Quien no ha estado en Anfield, lleno o vacío, nunca podrá sentir el murmullo de The kop ni escuchar en su máxima expresión el you ll never walk alone nunca caminarás solo que no suena en ningún otro lugar como entre esas cuatro tribunas remozadas, pero en peligro de extinción porque en dos- tres años el Liverpool volará a su nuevo estadio Stanley Park, con 70.000 localidades, 25.000 más. Hasta que no se juega en Anfield no sabes lo que te has perdido, no entiendes la liturgia de la gente, no te das cuenta de que es especial sentencia Xabi Alonso, uno de los nuevos ídolos de Anfield. Como antes lo fueron Billdell, Hunt, Hughes, Callaghan, Keegan, Clemence, Dalglishg, Souness, Rush, John Barnes, Fowler, McManaman, Owen... Si conseguimos un buen resultado en Barcelona podemos pasar, en la vuelta tenemos Anfield... reconocía Rafa Benítez antes del partido del Camp Nou. Y es que hasta alguien tan pragmático como él sabe que Anfield juega y hace jugar. Ir a Anfield es ir a una fiesta. Las familias acuden enteras, de abuelos a nietos. Es una jornada festiva, de tradiciones, como comprar el programa. Nunca he sentido nada parecido en otro estadio. ¡Claro que les oigo cuando cantan mi nombre! Pero no puedo pasar el partido levantándome para darles las gracias ¡Rafa, Rafa, Rafa, Binitis! así suena en inglés. Para la afición del Liverpool, Anfield es un santuario. Su santuario desde que el 1 de septiembre de 1892 el Livepool Association Football club disputara su primer amistoso. Su único fastidio es que el estadio, cuyo primer nombre fue St. Doningo s, fue la sede del Everton- -el rival de enfrente- que se asentó allí en 1884 y que lo abandonó porque su propietario, John Houlding, quiso subirle la renta de alquiler de 100 a 250 libras y entonces el Everton buscó refugio en Goodison Benítez ve el estadio como una fiesta y Xabi Alonso asegura que hasta que no se juega en él no se valora Park y el propio Houlding tuvo que ayudar a fundar otro club en la ciudad al que poder alquilar su estadio. Desde entonces hasta hoy, Anfield fue primero creciendo tribuna a tribuna y después remozándose palmo a palmo, pero sin perder el sabor del clásico estadio inglés donde el aficionado puede tocar a los jugadores con las manos. Tiene el aspecto de una caja de cerillas porque sólo dos de sus tribunas tienen dos pisos o niveles y las otras dos son una gradona. La más famosa de todas, por supuesto, es The kop que se estrenó en 1906 y que un periodista local bautizó así en nombre de la colina de África donde varios regimientos de Liverpool habían luchado en la Guerra de los Boers. En 1928 pasó a tener una capacidad máxima de 30.000 aficionados, apiñados todos de pie con unos signos de identidad característicos y unas reglas que cumplir. En mayo del 94 fue derruida para tragedia de muchos seguidores, que se encadenaron con sus bufandas a los barreras antiavalanchas. Ahora es una tribuna con asientos y 13.000 localidades, que sigue siendo la referencia a la hora de cantar el himno, un minuto antes y al final del partido.