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ABC DOMINGO 4 s 3 s 2007 CULTURAyESPECTÁCULOS 99 La mujer, botín de guerra El próximo jueves se celebra el Día de la Mujer. Coincidiendo con esta fecha acaba de salir a la venta El libro negro de la condición de la mujer (Aguilar) en el que más de cuarenta expertos realizan una radiografía de su situación en los cinco continentes POR SUSANA GAVIÑA MADRID. ¿Por qué las mujeres son uno de los principales botines en las guerras contemporáneas? ¿qué debe imperar, la cultura o la mujer? Estas dos interrogantes son lanzadas por Christine Ockrent y Sandrine Treiner, directora y coordinadora, respectivamente, de El libro negro de la condición de la mujer (Aguilar) El texto es una recopilación de artículos e historias absolutamente reales que intentan retratar los abusos a los que la mujer vive sometida actualmente en cualquiera de los cinco continentes. Violaciones, torturas, asesinatos, mutilaciones, son lo que muchas de ellas sufren en nombre de su cultura, la religión o las leyes tribales. Actos que se repiten desde India a Ciudad Juárez, pasando por el continente africano o la propia Europa, donde la violencia de género no deja de incrementar las estadísticas día tras día, recayendo casi siempre sobre un mismo sujeto pasivo, la mujer. La selección de los textos, firmados por más de cuarenta expertos, escritores y periodistas de todo el mundo, no pretende ser un estudio científico, sino ofrecer un fresco del presente afirma Treiner. Y sobre todo, subraya, no se trata de un libro de reclamaciones, sino muy al contrario, la expresión de una determinación El volumen está vertebrado por una hoja de ruta que se detiene en cinco objetivos a conseguir: seguridad, integridad, libertad, dignidad e igualdad. POPULAR Festival Ellas crean Concierto de Mariza. Músicos: Antonio Nieto, Luis Guerreiro, Vasco Souza, Antonio Barbosa y Paulo Moreira, Antonio Figueredo, Joao Pedro Ruela. Lugar: Auditorio Nacional, Madrid. Fecha: 2- III Magnetismo fadista PABLO MARTÍNEZ PITA Si hay una habilidad especial que atesora Mariza es la de actuar como un imán encima de un escenario. Sabe atraer todas las miradas y ya no las deja escapar hasta el final de la actuación. Es el magnetismo de una mujer que lleva a cabo todo un ritual lleno de sentimiento. El festival Ellas Crean nos trae de nuevo a una serie de artistas que, cada una de ellas, resulta representativa de una cultura, de una forma de entender la vida, siempre enriquecedora para nuestros oídos y mentes. Que Mariza lo es de la portuguesa, está claro En pocos años- -su primer disco, Fado en mim data de 2001- -se ha convertido en una de las fadistas más representativas del género, además de dotarle, como ella se encarga de recalcar, de su propia personalidad. Hace con la música lo mismo que con su imagen. El espectacular traje negro y largo con que se presentó, de una belleza antigua, contrastaba con su pelo blanco y cortito, casi futurista. Tradición y modernidad. El Auditorio Nacional fue un entorno perfecto para del desarrollo del recital, tanto por la calidad del sonido como la cercanía que se lograba con la cantante. Acompañada por las inevitables guitarras acústica, portuguesa y bajo, también se encontraban un violín, una viola, un chelo y un percusionista que se iban turnando a lo largo de la velada, para dar el fondo adecuado a cada una de las canciones, como Montras Há uma musica do povo Cavaleiro monge Medo Feira de Castro Primavera Duas lagrimas de Orvalho Menino do bairro negro o Meu fado meu Ella, siguiendo esa exposición melodramática, es capaz de cantar cada tema desde muy adentro, viviendo con esa pasión de la que hablábamos cada historia, subiendo y bajando su prodigiosa voz, limpia y llena de matices, bailando si hace falta, llevándose la mano al corazón, lanzando los brazos con energía... Y siguiendo esa representación, también juega con los silencios. Esto último, quizás, en exceso. Al final cantó sin micrófono a la altura de la platea, y el público premió la actuación puesto en pie en repetidas ocasiones. El veredicto estaba claro. Una mujer participa en una manifestación contra los feminicidios de Ciudad Juárez de su hermano: se les impide venir al mundo, o se las deja morir por falta de cuidados o de un alimentación adecuada Las violaciones, como arma de guerra; la Intifada, los crímenes de honor, las lapidaciones en Irán, los asesinatos en Guatemala o en la frontera de México, la ablación, las mujeres y el sida, son algunos de los temas que se tratan en los capítulos dedicados a la seguridad y a la integridad. A las niñas africanas se les practica la ablación, y a veces la infibulación, lo que les causa dolor y, en ocasiones, la muerte. Con ello también se destruye su sexualidad futura y pone en peligro su eventual condición de madres En el siguiente capítulo, dedicado a la libertad, se recogen diferentes historias que dejan al descubierto los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres para disfrutar de ella. La libertad de las mujeres- -al igual que la de los hombres- -forma parte del núcleo de toda concepción humana del mundo. Sin embargo, es negada por sociedades enteras Sus derechos civiles en África, la condición femenina en la India, las feministas iraníes, los matrimonios forzosos, las mujeres y la política, o la mujer y la religión, son algunas de las cuestiones que se abordan. El libro también incluye testimonios sobrecogedores, como la historia de Taslima Nasreem, una mujer nacida en Bangladesh que vive en el exilio y bajo la amenaza de una fatwa lanzada contra ella por los fundamentalistas musulmanes a raíz de la publicación de su primera novela. Nasreem reconoce que en todo el mundo las mujeres están oprimidas por las religiones, las costumbres, las tradiciones. Pero donde más sufren en la actualidad- -asegura- -es en los países islámicos, donde la mujeres siguen bajo el yugo de la sharia, igual que hace 700 años En los dos últimos apartados se habla sobre la dignidad y la igualdad. La dignidad es un derecho fundamental. Un mundo civilizado es el que funda y define al ser humano. Toda mujer merece consideración y respeto La trata de blancas, que reduce a la mujer a un simple objeto sexual, cuyos beneficios se reparten unos pocos, sigue creciendo tras las transforma- REUTERS Dignidad e igualdad Exclusión o sometimiento Bajo estos cinco epígrafes se presentan diferentes realidades que tienen un punto en común: la violencia contra la mujer, bien sea física o psicológica, por exclusión o por el sometimiento a unas leyes ancladas en antiquísimas tradiciones culturales y religiosas. En Asia la vida de una niña vale menos que la Nasreem: En todo el mundo las mujeres están oprimidas por las religiones, las costumbres, las tradiciones ciones políticas de Europa del Este, y el turismo sexual se ha convertido en otro de los más importantes focos de ingresos para países cuyas instituciones muchas veces vuelven la vista a otro lado. En cuanto a la igualdad, en pleno siglo XXI todavía resulta una entelequia porque, a pesar de sus pequeños avances, son mayores las discriminaciones que quedan al descubierto. En este capítulo se exponen el camino, aún muy largo, que queda por recorrer. También se hace un repaso por el derecho al sufragio universal. La historia del siglo XX demostró que no puede existir igualdad sin el acceso de todas la mujeres al derecho al voto y a la representación política Derecho que fue reconocido por vez primera en Nueva Zelanda en 1893, y que no llegaría a España hasta 1933, por detrás de Rusia, Alemania, Reino Unido o Mongolia. Las últimas, las mujeres kuwaitíes, que pueden votar desde 2005. El libro lo cierra un apéndice dedicado a España coordinado por la diputada y ex ministra de Cultura Carmen Alborch. En él se aborda la situación actual de la mujer en nuestro país y su desarrollo en el último siglo, además de todas la asignaturas pendientes como su papel en la sociedad y en la economía española, además de su escasa presencia en los puestos directivos.