Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
46 ECONOMÍAyNEGOCIOS En portada s Geopolítica de una opa DOMINGO 4 s 3 s 2007 ABC (Viene de página anterior) do todo parecía indicar que el proceso de opas sobre Endesa ya tenía un claro final, aparecen en escena los italianos de la empresa pública Enel, casualmente, unos días después de que el presidente del Gobierno español se encontrara con el primer ministro italiano Romano Prodi en Baleares, y casualmente unas horas después de que el ministro Joan Clos hiciera pública su intuición sobre que en la opa a Endesa habría una solución española Para algunos expertos en la materia energética aliarse con Italia, lo mismo, al final, no resulta ser la mejor opción. Tanto España como Italia, dicen, no son precisamente dos de las grandes potencias en la Unión Europea. La que manda, aún, es Alemania, sin duda, y ponerse en contra de Merkel podría tener sus consecuencias ahora que ha quedado más que transparente que desde Bruselas se soluciona poco. No en vano, la Comisión Europea, a través de su portavoz Jonathan Todd, eludía valorar, poco después de conocerse, la noticia de la entrada de la empresa eléctrica italiana Enel en la batalla por la española Endesa y, si bien recalcaba que son los mercados los que tienen que decidir, defendía que las compañías públicas tienen el mismo derecho a lanzar ofertas que las privadas. No tengo ninguna intención de echar más leña al fuego en este tema. No tenemos ningún comentario. Es una cuestión que corresponde puramente a los mercados dijo Todd. Conviene no olvidar que ha sido Italia, y no Alemania, el país que en los dos últimos años ha vetado importantes operaciones a empresarios es- CLAVES A TENER EN CUENTA Ha sido Italia, y no Alemania, el país que en los dos últimos años ha vetado importantes operaciones a empresarios españoles A Pizarro le avisaron de que de la reunión Zapatero- Prodi en Ibiza podría salir un acuerdo bilateral para evitar que E. ON se quedara con Endesa ¿Es mejor para España una alianza empresarial con Italia a costa de enemistarse con Alemania? La canciller alemana Angela Merkel, el pasado 23 de febrero en Berlín pañoles. Primero fue cuando el Gobierno italiano se puso del lado del francés para impedir que Endesa comprara los activos de EDF en Italia. Después. cuando BBVA se encontró con el descarado intervencionismo de las autoridades locales en su intento por tomar el control de la Banca Nazionale del Lavoro. Y, por último, cuando el ahora ¿aliado? Prodi miró hacia otro lado para bloquear la fusión entre Abertis y Autostrade pese a tener el visto bueno de la Unión Europea. Los asesores de Endesa ya le advirtieron a Pizarro que de AFP la reunión Zapatero- Prodi tras la cumbre hispano- italiana en Ibiza había salido un acuerdo bilateral para evitar que Endesa quedara en manos de E. ON al mismo tiempo que se daría la opción de desbloquear la integración de Abertis y Autostrade, una operación parada por el Gobierno transalpino afirma un analista de un importante banco extranjero en Madrid. Casualidades de la vida o no, la tan sorprendente como inesperada entrada de la italiana Enel en la puja por Endesa ha abierto viejas heridas entre los directivos de la eléctrica que preside Manuel Pizarro, que daba personalmente por zanjada su particular guerra contra el Gobierno de Zapatero, que ya en su día tratara de ayudar a Gas Natural en su oferta hostil sobre Endesa. De hecho, las últimas declaraciones de Pizarro, en las que se sentía triunfador en esta batalla, al haber conseguido elevar el precio de la acción hasta algo más del doble en un año (no olvidemos que Endesa hace ENDESA Y LA Fernando González Urbaneja ernotat, Conti, Entrecanales, Blesa, Pizarro, Miranda y demás protagonistas- antagonistas en la opa sobre Endesa han bregado con, al menos, dos gobiernos de distinto signo y un buen numero de ministros del ramo en cada país. Y además, Bruselas. Los directivos de estas empresas son más antiguos que sus actuales primeros ministros. Es un dato simple para poner en solfa linealidades políticas que suelen ser más esquivas que lo que sale de una primera aproximación a los temas. El sector energético, más en concreto el eléctrico, está teñido en todo el mundo de política y de intervención gubernamen- COYUNTURA POLÍTICA tal desde que amanece; regulado como pocos, es un servicio público que encaja con calzador las leyes del mercado y la competencia. Confluyen en él empresas asimétricas: públicas y privadas; multinacionales nacionales y locales; diversificadas e integrales; en monopolio, en oligopolio y en concurrencia, casi todas cotizadas... un buen enredo con tendencia a salir de lo estatal- gubernamental para aterrizar en el mercado y la competencia, aun con vacilaciones y ensayos que dan inciertos resultados. Algunas de estas eléctricas forman parte del núcleo duro de lo público- estatal de su país, pero también de lo más grana- B El Gobierno Zapatero cometió errores de bulto cuando modificó leyes para obstaculizar la entrada de E. ON y sigue equivocándose cuando se proclama neutral do de la Bolsa, lo cual garantiza la concupiscencia políticomercantil- financiera en toda operación de altos vuelos del sector. El Gobierno, casi todos los gobiernos, tiene que decir en cualquier operación de empresas energéticas. Sería que hubiera coherencia y consistencia en las decisiones político- administrativas, alejadas de lo arbitrario o imprevisible. El caso Iberdrola Scottish puede servir de ejemplo. Merkel, Prodi, Zapatero, aparecen implicados en las peripecias que rodean Endesa y casi nunca para bien. El PP acusa al Gobierno de corrupción y parcialidad, y hay quien trata de calibrar las preferencias de política internacional en función de quien gane o pierda en la pugna por Endesa. Trazar los ejes de política internacional en función de cómo resulte esta partida me parece tan ex- cesivo como extraviado. En el desenlace de Endesa habrá bazas mercantiles y financieras más que políticas. El Gobierno cometió errores de bulto al modificar leyes para obstaculizar la entrada de E. ON y sigue equivocándose cuando se proclama neutral. No lo es, tiene que tomar decisiones que influirán en el desenlace, decisiones que tendrán que ser explicables y entendibles, que vayan en pro de la neutralidad empresarial, del respeto a la ley y la competencia libre, y, sobre todo, de promover las mejores garantías de suministro eléctrico en cantidad y calidad. La suerte de Endesa no la decidirán ni Prodi, ni Merkel ni Zapatero, la última palabra la tienen la junta general y la compleja matemática del número de acciones con derecho a influir. El resto debe quedar a la habilidad de cada pretendiente.