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16 ESPAÑA El Gobierno cede al chantaje de De Juana DOMINGO 4 s 3 s 2007 ABC ¿Necesidad o razón? Los beneficios conseguidos por De Juana parecerían encuadrarse, más bien, en un torbellino en el que el entusiasmo por lograr el final dialogado previa la conformidad y el entendimiento con Batasuna, no repara en condiciones mente su entraña totalitaria. Pero no parece que vaya a ser lo que realmente merece la denominación de extrema derecha la que se oponga y movilice contra la decisión gubernamental sobre el futuro penitenciario del terrorista. Más bien, da la impresión de que una inmensa mayoría de ciudadanos, de todas las ideologías, se han sentido consternados y vejados por lo ocurrido. El Gobierno parece consciente no sólo de esa evidencia, sino del incremento del rechazo y, si el jueves Pérez Rubalcaba aseguraba que muchos pensarán que no merece este tipo de tratamiento el viernes la vicepresidenta se veía obligada a aceptar, en una declaración que no deja de tener elementos paradójicos, que la decisión es difícil de entender hasta el punto de que el Ejecutivo comparte el rechazo que conlleva. La incertidumbre y lo imprevisible no están ahora del lado de Batasuna y los amigos de De Juana Chaos, que le visitan en el hospital de San Sebastián con un desparpajo que llama la atención, sino del modo en que el Gobierno va a encarar y encajar el indudable coste político de esta decisión. El presidente Rodríguez Zapatero ha alentado el proceso y ha sobrevolado los efectos ya conocidos de su imprudencia (como tuvo que reconocer en el debate parlamentario de enero) con el convencimiento de que la sociedad española terminaba aceptándolo todo a cambio de la promesa de la paz Pero quizá ahora se vea obligado a pagar las consecuencias de una decisión que, tanto por el carácter bárbaro del personaje beneficiado como por el chantaje visible que se ha desplegado hasta ahora, ofende más que otros requiebros políticos. El Gobierno insiste en la legalidad de su decisión. Pero ya no se le oculta a nadie que el problema, al margen del análisis jurídico de la misma y del auto del juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, no es la legalidad, sino los motivos por los que se ha adoptado, entre todas las posibilidades igualmente legales, la más beneficiosa para el terrorista, la que responde al chantaje de su huelga de hambre, la que reclamaba Batasuna. La opción, además, ha servido para que la organización ilegalizada se muestre victoriosamente impertinente con el Gobierno, para que el gabinete de Ibarretxe se envalentone y para que los ciudadanos españoles se escandalicen y se enfaden con Rodríguez Zapatero y los suyos hasta el punto de que la vicepresidenta Fernández de la Vega, como hemos visto, termine reconociéndolo. ¿Por qué, entonces? Las razones humanitarias aducidas están más que desacreditadas tanto en las circunstancias políticas y penitenciarias en las que se ha tomado la decisión como en las inmediatamente posteriores. Hablar de motivos humanitarios cuando un preso ha decidido libremente una huelga de hambre para retar al Estado es ridículo. Hacerlo mientras el terrorista comienza con los caldos como paso previo para volver a su casa resulta patético. Las contradicciones del ministro Pérez Rubalcaba acerca de si sabía o no que el preso iba a comenzar a ingerir alimentos, como si la política penitenciaria fuera un procedimiento médico, acrecienta el absurdo. ¿Por qué, entonces? No busques razón a la necesidad dice Lear para defender lo superfluo. Se podría aventurar, como ya se ha hecho, que el Gobierno pretende a toda costa retomar o sostener si se ha retomado ya el malhadado proceso pero los gestos o las gestiones privadas que servirían para ello quedan claramente desbordados por una decisión de esta naturaleza, tan desproporcionada como enervante para una sociedad cuyo sostén necesita el Gobierno incluso para equivocarse, como se equivocó gravemente un día antes del atentado de Barajas. Los beneficios conseguidos por De Juana parecerían encuadrarse, más bien, en un torbellino en el que el entusiasmo por lograr el final dialogado previa la conformidad y el entendimiento con Batasuna no repara en condiciones. La necesidad es avanzar, aunque este turbión de acercamiento a Batasuna deje en el camino los principios, el programa socialista, las resoluciones parlamentarias y a las víctimas. Como si la estrategia no fuera ya medida y todo se hiciera por si sale, al final, bien. Pero el camino iniciado da la impresión de que lleva a otro sitio. Germán Yanke No le conviertas en un héroe dijo Juan Carlos Rodríguez Ibarra al presidente Rodríguez Zapatero demostrando lo despistado que está. Y el presidente (solo o acompañado de otros, ya que el ministro del Interior carga sobre sus hombros la decisión, como si la hubiera tomado a solas, en su gabinete privado) convierte al preso De Juana en un héroe. ¿Un héroe el asesino de veinticinco personas? ¿El condenado por amenazas? Sí, porque para el nacionalismo vasco radical, y parte del que no se denomina así, parece no importar su biografía, sino que ahora sea el símbolo de los logros que se obtienen con la lucha (Juan María Olano, portavoz de Askatasuna) El símbolo y la oportunidad. Con desvergüenza que quizá se tenga merecida el Gobierno, lo que se autodenomina Movimiento Pro Amnistía decía el viernes que no van a pasarle a Rodríguez Zapatero la bandera de la victoria por la cara sino animarle a que resuelva otras injusticias de la política penitenciaria. El Gobierno vasco, con un método de colaboración con el de la Nación que ya es habitual, añadía que el especial régimen penitenciario de De Juana resolvía un problema creado por el propio gabinete socialista. Olano no quiere zaherir al Gobierno con lo que considera una conquista porque espera otras y, para ello, evitará dar lo que llama argumentos a la extrema derecha Para Batasuna y ETA el enemigo es siempre la extrema derecha y a eso pretende reducir cualquier adversidad para sus objetivos, la ley incluida. A nadie se le oculta que, antes y ahora, lo que ha querido destruir la banda terrorista y sus secuaces es el régimen de libertades de la España constitucional y todo eso (Estado de Derecho y ciudadanía incluidos) es, para ellos, la extrema derecha Un exabrupto que, lejos de esconder, revela más clara- Ciudadanos de todas las ideologías se han sentido vejados por lo ocurrido Las razones humanitarias aducidas están desacreditadas Rajoy exige a Zapatero que explique por qué ha liberado a un asesino S. N. CONSTANTINA (SEVILLA) El presidente del PP, Mariano Rajoy, exigió ayer al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, que dé explicaciones inmediatas a los españoles, porque no puede engañar a la gente sobre por qué se ha dado la libertad a un asesino de ETA como José Ignacio de Juana Chaos, el hecho más grave que, a su juicio, ha ocurrido en España en los últimos años. Durante un acto público en Constantina (Sevilla) Rajoy llegó incluso a pedir al presidente del Gobierno que en su discurso político y en el del PSOE se trate al PP como se trata a Batasuna ya que los socialistas- -dijo- -hablan de esa organización mejor que del Partido Popular Para Rajoy, el hecho de que desde el Gobierno o desde el PSOE se califique de decisión inteligente la adoptada en relación con De Juana Chaos es burlarse de la gente, por lo que preguntó a Zapatero si piensa hacer lo mismo con otros presos que sigan idéntico camino que el terrorista al que se le ha concedido la prisión atenuada. El dirigente popular subrayó que lo único que se le ha entendido a Zapatero cuando ha hablado en el Comité Federal del PSOE, han sido las críticas al PP Le debe- -dijo- -una explicación a los españoles, que somos ciudadanos, no súbditos Tras indicar que sería demoledor e inaceptable para el sistema democrático que no diera esas explicaciones pidió que acuda al Parlamento y diga si la medida vale para cualquer preso Rajoy, rodeado por los vecinos del pueblo Constantina de Sevilla EFE