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ABC SÁBADO 3 s 3 s 2007 MADRID 53 El viernes de marzo, en Medinaceli Cerca de 300.000 fieles acudieron, como cada primer viernes de marzo, a besar los pies del Cristo de Medinaceli y pedirle tres deseos. La Infanta Doña Cristina representó a la Familia Real. Las largas colas dieron casi tres veces la vuelta al Paseo del Prado POR JESÚS BASTANTE FOTO ERNESTO AGUDO MADRID. Llevamos viniendo los últimos 46 años. Sólo faltamos una vez Roberto y Luisa forman parte de una suerte de congregación, formada por centenares de personas, quienes todos los años, durante varios días, dejan sus ocupaciones cotidianas y se desplazan a la madrileña calle de Jesús para montar guardia junto a la puerta de la basílica del Cristo de Medinaceli. Manoli es otra de ellas. Ayer, la más afortunada, puesto que el esfuerzo de permanecer junto a la basílica desde el 14 de febrero ha dado sus frutos. Nada más abrirse las puertas, en la medianoche de ayer, fue la primera en poder besar los pies de la santa imagen, y pedir los tradicionales tres deseos. He pedido al Cristo sobre todo salud, para mí y para toda España apuntó. El club del Cristo como se les llama cariñosamente desde las cafeterías aledañas- -cuyos parroquianos se han acostumbrado a ver, días antes de cada primer viernes de marzo, las mismas caras desafiando a la noche y al frío- volvió a congregar en torno a la devoción a Jesús de Medinaceli a más de 300.000 personas, según los cálculos de los frailes capuchinos, encargados desde 1895 de la custodia del templo y la sagrada imagen. Los afortunados que logran besar los pies de la imagen son muchos menos (alrededor de 50.000) y el resto tiene que conformarse con las Eucaristías que, cada hora, tienen lugar en el templo. Entre los primeros de la fila se sucedían abrazos y muestras de compañerismo, como si los presentes se conocieran de toda la vida. Y no es así- -subraya Joaquina, una de las cincuenta primeras, que ayer por la mañana regresó de nuevo al pie de la basílica- Lo que pasa es que son muchos años de coincidir en la cola para venerar al Cristo. Y eso une En esta ocasión, el buen tiempo y la menor presencia de coches- -el barrio de las Letras ha sido uno de los primeros de la capital en restringir el tráfico- -favorecieron la espera, que transcurrió entre charlas y oraciones. No hubo que lamentar desgracias personales, pese a lo cual dos dotaciones de sanitarios y Protección Civil velaron, junto a medio centenar de voluntarios, por la buena marcha de la peregrinación. Apenas un par de ancianas precisaron atención por sendos mareos. La fila que se formó llegó a dar casi tres veces la vuelta alrededor de la calle de Jesús, el Paseo del Prado y Fúcar. A diferencia de lo ocurrido el pasado año, cuando la lluvia oscureció la jornada, en esta ocasión el buen tiempo favoreció que muchos fieles aprovecharan la salida del trabajo para acudir en masa a la basílica. Durante toda la tarde, fueron muchos los que participaron de las misas, formándose a la salida corrillos sobre cuál de La Infanta Doña Cristina cumplió la tradición y besó los pies del Cristo los tres deseos solicitados concedería la sagrada imagen, como afirma la tradición. Como manda la devoción al Cristo de Medinaceli, uno de los momentos más intensos de la jornada tuvo lugar poco antes del mediodía cuando, cumpliendo con la tradición, un representante de la Familia Real acudió a la basílica para mostrar los respetos de la Corona a la imagen. En esta ocasión era la Infanta Doña Cristina, quien fue recibida con aplausos a la entrada al templo, donde la esperaban el vicario principal de la diócesis, José Luis Aparicio, y el superior de los capuchinos, Inocencio Egido. Tras besar los pies del Cristo, Doña Cristina recibió dos ejemplares de un libro del portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino. A su salida, la Infanta estrechó las manos de los fieles más cercanos a las inmediaciones del templo. La afluencia de fieles perduró hasta bien entrada la madrugada cuando, cumpliendo con su misión, los religiosos capuchinos cerraron la puerta de la basílica. Muy pocos se quedaron sin poder ver al Cristo, que saldrá en procesión el próximo Viernes Santo. Muchos esperarán su turno el próximo primer viernes de marzo. El Club del Cristo Piden una estación de Metro para Juan Pablo II Un grupo de jóvenes de la Archidiócesis de Madrid ha lanzado la campaña Una estación de Metro para Juan Pablo II con motivo del 25 aniversario de la primera visita del Papa Wojtyla a la capital de España. La iniciativa, apoyada por el Arzobispado de Madrid, pretende aprovechar la próxima finalización de las obras de ampliación de la línea 7 del suburbano para solicitar que la estación de San Fernando de Henares se denomine como el Pontífice polaco. Los jóvenes ya han comenzado a recabar firmas con este fin, que serán enviadas posteriormente tanto a la Comunidad como al Ayuntamiento de San Fernando de Henares. El formulario está disponible en www. archima- Recepción a la Infanta La devoción congregó ayer a más de 300.000 personas drid. es juanypablo