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36 INTERNACIONAL SÁBADO 3 s 3 s 2007 ABC Soy símbolo de la libertad ABC y otros medios españoles entrevistan al recién nombrado ministro de Asuntos Exteriores colombiano, Fernando Araújo, quien sufrió seis años de secuestro a manos de las FARC TEXTO Y FOTO ALEJANDRA DE VENGOECHEA BOGOTÁ. Apenas se le ve, el nuevo canciller colombiano, Fernando de Araújo, ya produce respeto. Antes de que le secuestrase la guerrilla de las FARC en diciembre de 2000, era un próspero ingeniero, ministro de Desarrollo por aquel entonces, simpático, jovial, caribeño, padre de tres hijos, recién casado por segunda vez. De vuelta entre los suyos, muchas novedades: Me asombré de que me tomaban fotos con los celulares. ¡No sabía de teléfonos con cámara! Ni qué era Google o Ipod En su despacho tiene que aprendérselo todo y muy deprisa. Pero no le tengo miedo a nada Dice que está bien enterado de lo que pasó porque en las montañas del norte de Colombia sintonizaba Radio Francia Internacional y la BBC. Me mantuve actualizado en temas como Asia o África, que en Colombia ni se tocan. Pero es obvio- -aclara- -que eso no quiere decir que esté preparado para el cargo. Estoy en medio de un aprendizaje rápido y hablo con ex presidentes y ex cancilleres para tener una visión de conjunto También se dice más que listo para superar las peores frustraciones Ya pasó por una grave: llegar a casa y encontrarse con que su segunda esposa se había casado con otro hombre con quien tenía un hijo. A las dos semanas de ser libre acordaron el divorcio. Ahora, como canciller, sabe que se cuestiona su estabilidad mental. Los expertos hablan de seis meses para poder diagnosticar un estrés postraumático Estoy tranquilo, estoy sereno, duermo bien, de vez en cuando tengo una pesadilla con mis secuestradores, pero eso es normal. Asisto a un psiquiatra. Él me ha dicho que mi salud mental está bien, que admira mi fortaleza y que el mío es un caso ejemplar Antes de que el presidente Álvaro Uribe lo llamara para ofrecerle el cargo tras una grave crisis, Araújo quería viajar, escribir un libro sobre su secuestro, entrevistar a sus captores, estar con sus hijos. Pero el cargo implica un crecimiento personal y servir a Colombia. Y eso me gustó Fernando Araújo, ministro de Exteriores de Colombia -Usted debe parte de su libertad al Ejército que intentó rescatarlo. ¿Está a favor del rescate militar de los secuestrados políticos, un total de 57, entre ellos Ingrid Betancourt? -Soy símbolo de la libertad, no del secuestro. La semana pasada, cuando estuve en Lima, nadie me preguntó por mi experiencia. Creo que haber permanecido cautivo durante seis años me da la autoridad moral para exigirle al mundo que nos acompañe en esta cruzada contra la violencia, el secuestro, la guerra. ¿No le preocupa convertirse en el símbolo del secuestro en vez de canciller? -El acuerdo humanitario es una cuestión plenamente política porque las FARC lo explotan como tal. Mientras sigamos señalando al gobierno como único responsable de la liberación de los secuestrados, el tema se dilatará. No podemos renunciar al uso legítimo de la fuerza pública porque eso no sería más que extender una imagen de total impunidad frente al delito. -A la solidaridad de mis amigos y de mi familia. En el amor está el secreto. ¿A qué debe tanta fortaleza, ministro?