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92 CIENCIAyFUTURO Salud VIERNES 2 s 3 s 2007 ABC Una enfermedad tecnológica afecta a 150 empleados de la sede de Gas Natural Los campos eléctricos y la baja humedad causan lipoatrofia semicircular a los trabajadores s El edificio ha sido desalojado MARÍA JOSÉ FRANCO BARCELONA. La empresa Gas Natural ha cerrado durante dos días su sede central en Barcelona, al detectarse que 150 de sus mil empleados están afectados por una enfermedad dermatológica leve relacionada con las condiciones ambientales del edificio. Una dolencia tan moderna como el propio inmueble, recién estrenado, de atrevida configuración y dotado de nuevas tecnologías. La lipoatrofia semicircular, nombre de la enfermedad que padecen los trabajadores, ocasiona una pérdida de tejido adiposo, generalmente en las piernas, y ha afectado en mayor medida a las mujeres debido a que concentran más cantidad del tejido mencionado. A simple vista se observa una hendidura alargada, sin erosión, que no duele ni pica. No tiene tratamiento y, en principio, desaparece cuando lo hacen las causas. Los tres primeros casos se detectaron el 16 de febrero y ahora se elevan ya a 150. Según los médicos y técnicos en seguridad laboral que están investigando el caso y estudiando la sede, el problema deriva de la confluencia de varios factores: los campos eléctricos, los materiales metálicos del mobiliario y la baja humedad en el interior de un edificio estanco situado en la Barceloneta, junto al mar. Las pruebas de campos electromagnéticos y de electricidad estática están dando negativo indica un comunicado emitido ayer por el Departamento de Trabajo de la Generalitat, que dirige Mar Serna, quien envió asimismo un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos. Las pruebas han dado negativo en las salas, pero no en las mesas metálicas, que llevan incorporados los cables eléctricos para el ordenador y otros aparatos. Un detalle que llevó a pensar que el problema tenía que ver con las mesas de trabajo fue que entre los afectados había personal de limpieza. Pero no quienes limpian los lavabos, la cafetería u otras dependencias, sino los que adecentan esas mesas. Muchos trabajadores no dieron demasiada importancia a esa hendidura en la piel hasta que trascendió y vieron que su caso no era único. La empresa puso el caso en manos de los médicos, quienes reconocieron a los afectados. Las consultas con expertos internacionales permitieron ver que el episodio guardaba similitudes con otros vividos en oficinas europeas. Una manifestación que se encuadraría en lo que se conoce como síndrome del edificio enfermo El lugar donde aparece la pérdida de grasa tiene que ver con la manera en que cada persona se relaciona con su mesa de trabajo o con detalles como la altura, que hace que el cuerpo toque con el mueble a un u otro nivel. Por ejemplo, una empleada afectada explicó ayer a este diario su costumbre de hablar por teléfono de pie. Su hendidura se encuentra en la zona de la pierna que apoya en el filo de la mesa. Las medidas adoptadas por la empresa consisten en incrementar el número de tomas eléctricas de tierra, que ya se ha hecho antes de desalojar el edificio, e instalar humidificadores para rebajar la sequedad del ambiente. Según una portavoz de Gas Natural, se ha decidido cerrar ayer y hoy, lo que unido al fin de semana permitirá acabar los trabajos y que los empleados se reincorporen el lunes a sus puestos. La citada portavoz manifestó que el edificio ha pasado los controles, al igual que el mobiliario servido por los proveedores. Las mesas son iguales que las que hay en muchas oficinas. Seguramente, situadas en otro lugar donde no se hubieran dado otras circunstancias como el bajo nivel de humedad, Pasó lo controles no habría ocurrido nada Según la empresa, no se han producido bajas médicas por este motivo, aunque si algún trabajador ha querido tomarse un día libre, ha podido hacerlo. Pere Creus, miembro del departamento de Salud Laboral de CC. OO. en Cataluña, reconoció que la respuesta de la empresa ha sido relativamente rápida pero dijo que lo ocurrido era un riesgo evitable Para el sindicato, que no descarta la aparición de nuevos casos, además de las medidas adoptadas será necesario un seguimiento riguroso de los trabajadores. Según Pere Creus, si en el futuro estos empleados sufrieran daños mayores, las autoridades deberían reconocer que se trata de una enfermedad laboral. Más información sobre la empresa: http: www. portal. gasnatural. com La emblemática sede de Gas Natural ofrece desde sus plantas altas una vista panorámica de Barcelona ABC Las mesas de trabajo La sede del banco belga KBC en Bruselas, escenario del primer caso de esta rara dolencia en 1995 L. VILLENA. SERVICIO ESPECIAL BRUSELAS. Bélgica fue el primer país en detectar casos de lipoatrofia semicircular en junio de 1995, cuando el banco KBC trasladó a sus 1.100 empleados a un nuevo edificio situado en el centro de Bruselas. Seis meses después de producirse el traslado, la enfermedad afectaba a 135 de los empleados, y en 2003 el país contaba ya con más 900 casos. El 84 de los casos fueron registrados en mujeres y la mayoría de los afectados dejaron de presentar síntomas de manera espontánea, con el mero cambio del puesto de trabajo a otras dependencias del edificio, o durante su ausencia por baja maternal. El 95 de los jubilados dejaron de presentar síntomas un año después de retirarse, pero la atrofia se manifestó de nuevo entre quienes volvieron a trabajar en el edificio. La investigación reveló que la nueva sede a la que KBC trasladó a sus empleados fue equipada con cables, muebles y teléfonos nuevos aunque los ordenadores no, ya que la dirección de la empresa decidió aprovechar los antiguos, que se trasladaron desde la antigua sede. Tras este primer caso belga aparecie- ron otros en varias oficinas situadas en Francia, Italia, Reino Unido y Holanda. La conclusión a la que llegaron los científicos en Bélgica tras la aparición de esta lipoatrofia muscular es que afectaba exclusivamente a algunas personas que trabajaban en oficinas y con ordenadores. Esta dolencia suele manifestarse en forma de lesión característica: hendidura horizontal a 72 centímetros de altura en la parte posterior o anterior de las piernas, precisamente la altura estándar a la que suelen estar las sillas de oficina respecto al suelo. Esta lesión se puede dar en una o en las dos piernas y, en ambos casos, la piel permanece intacta, ya que lo que resulta afectado es la grasa interna subcutánea.