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ABC VIERNES 2 s 3 s 2007 VIERNES deESTRENO 85 En los Estados Unidos hay que ser bueno o malo, no vale eso de ser ambiguo Steven Soderbergh s Director de cine Hoy se estrena en España su último trabajo, El buen alemán rodado en blanco y negro y protagonizado por George Clooney y Cate Blanchett s La película está ambientada en el Berlín posterior al final de la Segunda Guerra Mundial POR TONI GARCÍA BERLÍN. Que Steven Soderbergh ha ido siempre a la suya es algo que ha quedado claro en los últimos tiempos: de grandes superproducciones tipo Ocean s Eleven a las apuestas personales como El buen alemán Por el camino ha tenido tiempo de liquidar su relación profesional con George Clooney y apostar por una nueva forma de ver el cine, distribuyendo películas simultáneamente en cine y DVD. Con El buen alemán Soderberg realiza- -en blanco y negro- -su propio homenaje al blanco y negro que tantas alegrías dio a Hollywood. ¿Qué es lo que le atrajo de este- -Bueno, supongo que el hecho de que después de la Segunda Guerra Mundial Berlín era un caos absoluto. Todo el mundo se acostaba con todo el mundo. Es curioso escuchar ahora los discursos oficiales de todos los líderes afirmando que no querían saber nada de los oficiales nazis cuando en realidad montaban operaciones secretas para sacarlos del país y utilizarlos para sus propios propósitos. Esa intriga es un material magnífico para una película. -Parece que en los Estados Unita la posproducción cuando hemos pasado al blanco y negro. Cuando ruedas con fondos y blue- screen no puedes rodar directamente en blanco y negro. ¿Y por qué decidió rodarla íntenero que la primera, así que nadie me llamó para hacer la tercera, pero como se me ocurrió otra buena idea no tuve más remedio que llamarles de nuevo. ¿Qué tal la experiencia con Al- -Fabulosa. Es peligroso trabajar con actores como él porque uno acostumbra a tener unas expectativas tan altas que es difícil no sentirse defraudado, pero en el caso de Al Pacino ha sido increíble. Es alguien que se ha involucrado totalmente en el rodaje, ha sido un colaborador muy valioso y encima es uno de los tipos más divertidos con quien he tenido el placer de trabajar. ¿Y qué hay de Bubble -Bueno, eso fue un proyecto que pretendía hacer llegar películas a los cines al mismo tiempo que se ofrecían en televisión y se vendían en DVD. Naturalmente, ningún exhibidor quiso arriesgarse, ya que si se puede comprar en DBD, ¿por qué ponerla en cine? El otro día estuve en Malasia y en la calle vendían Zodiac Es una película que aún no se ha estrenado y ya la vendían por todas partes. En Estados Unidos uno sale del cine y en la puerta le ofrecen en DVD la película que acaba de ver, así que al final resultará inevitable acostumbrarnos al estreno simultáneo en varios formatos y de hecho yo pienso seguir insistiendo en la misma dirección. Más información sobre la película: http: www. elbuenaleman- es. com Pacino? gramente en estudio? ción con George Clooney en su productora Section Eight ¿Aún son amigos? -Fue una decisión puramente económica. Podía hacerla así por 50 millones de dólares o irme a Berlín, montar un par de sets gigantescos y gastarme 120 millones de dólares. Creí que era más racional hacerlo en estudio y con un presupuesto más reducido. -Esta ha sido su última colabora- proyecto en primer lugar? dos no ha gustado la ambigüedad de sus personajes... dar en blanco y negro? -Es muy americano eso de odiar a los que no se sitúan en uno u otro bando. Supongo que tiene que ver con el hecho de que somos una nación joven, pero en los Estados Unidos hay que ser bueno o malo, no vale eso de ser ambiguo. En el caso de la película hay un personaje que es claramente una víctima hasta que hacia el final descubres que es también verdugo. Eso ha molestado a muchísima gente porque no entienden que alguien pueda ser básicamente bueno y hacer cosas terribles. Es una visión del mundo que no comprenden. ¿Cómo fue la experiencia de ro- -Pues si le digo la verdad, no lo sé, ya que hemos rodado en color toda la película y no ha sido has- -Por supuesto, que George y yo hayamos decidido cerrar Section Eight no tiene nada que ver con nuestra amistad. Simplemente llegó un momento en que no podíamos compatibilizar nuestros respectivos trabajos con la productora, George quería dirigir sus propios proyectos y yo tenía varias cosas en la cabeza además de no querer producir nada, nunca más (sonríe) Uno tiene que saber cuándo abandonar el barco y creo que Section Eight ha sido una de las pocas productoras que puede presumir de haber desarrollado el 90 de los proyectos en cartera. Podemos estar muy orgullosos. -Acaba de finalizar el rodaje de- -Pues ha ido muy bien, creo que teníamos el mejor guión hasta ahora y que por eso- -y solo por eso- -va a ser la mejor de las tres. Lo curioso es que nadie me pidió que hiciéramos la segunda y mire, ya vamos por la tercera... ¿Nadie le pidió que hiciera la se- -No, cuando se estrenó Ocean s 11 fue muy bien, pero nunca recibí ninguna llamada de Warner diciéndome: Oye, Steven, ¿podrías hacer una segunda parte? Lo que pasó fue que se me ocurrió una buena historia para Ocean s 12 y fui yo quien les llamé. No estaban muy entusiasmados, pero accedieron. Cuando se estrenó la segunda hizo menos di- Steven Soderbergh, en una imagen de 2004 EPA El buen alemán EE. UU. 2006 108 minutos Género- -Intriga Director- -Steven Soderbergh Actores- -George Clooney, Cate Blanchett, Beau Bridges Ocean s 13 ¿qué tal ha ido? Cine de halo y pantallón E. RODRÍGUEZ MARCHANTE George Clooney y Cate Blanchett en un blanco y negro neblinoso, frente a frente mientras cae la lluvia en la pista de despegue y se dicen adiós entre los estertores de la Segunda Guerra Mundial. No en Casablanca, sino en Berlín, aunque la música de Thomas Newman empapa la escena como si Sam la tocara otra vez. Y ésa es la esencia de la película que ha hecho Steven Soderbergh, el más listo de la clase con ganas de divertirse y rodar una película de finales de los años cuarenta, pero ahora. La luz, el aroma, el estilo, el deje... es el de un montón de ci- gunda? ne maravilloso y extinguido, y su pulso narrativo se consigue como a tijeretazos de Hitchcock o de Carol Reed. Lo tiene todo en su mano Soderbergh, el talento, el estilo, los conocimientos y hasta unos protagonistas de perfiles apropiados para recocerse entre los vapores y los aires de lo antiguo. Especialmente ella, Cate Blanchett, metida hasta el mismo pomo en ese personaje esquivo y veteado, entre la mítica y el lenocinio. Tiene mucho de aquella Ilsa que sigue con cara de vinagre la estela de Laszlo, aunque Blanchett ofrece algún perfil sibilino y pelandusco que le hubiera sacado los colores a miss Bergman. El buen alemán que ofrece tan buena y olvidada pinta, tiene en cambio un serio problema de diseño argumental: hay que aplicarse a la trama como a un sudoku y concentrarse en los tiempos, los personajes, las acciones, las idas y venidas, y total, para luego dar la impre- sión de que nada tenía la importancia que se le pretendía dar. Todo lo que le sobra a Soderbergh de talento para dirigir, para filmar, para crear ambiente y clima, le falta para narrar con sencillez una intriga potable. Hubiera servido aquel modo tan descarado de Hitchcock de colocar su macguffin sea un mapa, una clave, una fórmula... cualquier cosa que le permita al espectadro de disfrutar de la trama, y no tropezarse con ella. Y entre esos aires de la época- -histórica y cinematográfica- -sobresalen las imágenes de un Berlín arrasado, casi rosselliniano, que choca brutalmente con el tono hollywoodiense de entonces que consigue Soderbergh. Probablemente El buen alemán ha sido un ejercicio, un reto, un divertimento para el cineasta, y tiene ese atractivo del reencuentro con aquel cine de halo y pantallón que apenas si cabe en las multisalas.