Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 2 s 3 s 2007 OPINIÓN 5 UNA RAYA EN EL AGUA HUMANITARIOS ENOS mal que Otegi aclaró el otro día que el Estado no debe pagar ningún precio político a ETA. Si no fueseporestatranquilizadora declaración, correríamos elriesgodecometerlagravísimainjusticia de pensar que la infame excarcelación de De Juana Chaos representa el primer abono a cuenta de la reapertura del Proceso Y que, una vez abierta la ventanilla de pagos, el siguiente será con toda probabilidad el paso libre de Batasuna, disfrazada bajo listas blancas, a las elecciones locales y forales de mayo. Y que el Gobierno se ha bajado los pantalonesparaciscarseen las víctiIGNACIO mas. Por fortuna, las palaCAMACHO bras premonitorias de Otegi constituyen un balsámico respiro para nuestra sobresaltada conciencia ciudadana. Podemos sosegarnos; no estamos ante el Día de la Vergüenza, ante la ignominiosa cesión moral de un Estado en quiebra bajo la coacción, sino ante el desprendido gesto humanitario de un Gobierno sensible y altruista. Ningún motivo de alarma, pues. Cuando veamos a este irredento y jactancioso matarife pasearse a cuerpo por las calles de San Sebastián; cuando reciba en su casa a los ideólogos del fin de la violencia y su novia les sirva almendritas y jamón de york; cuando escriba artículos doctrinales sobre la lucha armada; cuando tras las próximas elecciones le pongan su nombreaunabiblioteca ounpolideportivo en algún ayuntamiento gobernado por los batasunos, ningún ciudadano de bien debe sentir un ápice de indignación, sino una íntima cosquilla de orgullo cívico. De Juana no ha vencido su escandaloso desafío; al contrario, ha sufrido la humillación insondable de comprobar la superioridad moral de un Estado sano y fuerte que lo castiga dejándole marcharse a su casa tras sufrir el penoso castigo de ocho meses de presión por cada vida segada. Así se mide la grandeza de los gobernantes, por su sentido compasivo, por su audacia para los gestos generosos más allá de la cicatería y de la incomprensión. Con las víctimas es fácilconmoverse; locomplejo, lodifícil, lorealmente bizarro, es mostrar un grado de humanidad superior en el perdón y en la gracia. Como nadie va a pagar precio político alguno, como De Juana se va a su casa por un motivo de estricta índole humanitaria, como Zapateropersiste incólumeen su determinación de no mover un dedo hasta que ETA renuncie a la violencia y Batasuna la condene, no hay nada quetemer. Silos batasunossepresentancamuflados a las elecciones será porque no exista prueba alguna quelos vinculeal terrorismo, y si Navarra decide tras los comicios asociarse al País Vasco será bajo el más delicado respeto ala voluntad expresadelos navarros. Nadieva a promover nada, ni a permitir nada, ni a conceder nada que no responda a la legalidad institucional y a la legitimidad democrática. Qué intensa satisfacción, qué relajada paz espiritualproducetener un presidentetanresponsable y magnánimo. A un hombre así, tan firme en los principios y tan flexible en los detalles, quizá no sea mucho rogarle quemostrase una aproximada nobleza y una idéntica piedad con los inocentes que con los culpables, con las víctimas que con los verdugos. Si es posible, incluso, sin mediar chantaje. Por simples motivos humanitarios. MOTIVOS M POLÍGRAFO SOBRE EL JUANA CHAOS N el hueco de la tarde no hay cadena de televisión que se precie que no tenga su polígrafo o detector de mentiras, hijo o nieto de la Máquina de la Verdad con la que Julián Lago enseñó a España entera a tragarse los bloques de anuncios con resignación cristiana: -Espere, espere. De eso no me va a responder ahora. A eso me va a contestar... ¡después de la publicidad! En estos programas, un señor con una cara tristísima, con una pinta espantosa de aburrido funcionario de la cuestión, que se ve que no le tiene al asunto afición ninguna y que va allí para ganarse un jornal, aplica los cables de los aparatos de la tensión y los enchufes del electro a quien por ello cobra. Según la tarifa del insultómetro. ¿Que no sabe usted qué es el insultómetro? Muy sencillo: el que aplican las televisiones a los mindundis, ganapanes, pelanduscas de lujo o en cartoné, portacuernos, montajistas y demás gentuza que han convertido en famosos sin causa justificada, que salen mucho en la tele exclusivamente porque salen mucho en la tele, y que se prestan a estas públicas perrerías del polígrafo y lo que haga falta tras trincar la tela. Consiste la tarifa del insultómetro en que según ANTONIO acepten en el contrato que les nombren BURGOS con mayor o menor intensidad sus castas todas, más o menos dinero se llevan para su casa, así como son menores o mayores sus estipendios si a ellas las acusan o no de haber ejercido la prostitución y a ellos de vivir o no de las viejas ricas. Gracias al polígrafo, las marías echan la tarde contemplando cómo un señor o señora que no tienen el menor interés dicen la verdad o... son como el presidente del Gobierno. Le enchufan aquello, le ponen los cables, le rodean el pecho con un sensor y le preguntan al tío: ¿Era un montaje cuando usted dijo que había hecho el amor con el carnero de la Quinta Bandera de la Legión? Y el otro: -No, a la que yo le hablaba era a la cabra que tiran desde la torre. Yo soy de ese pueblo, y como se enteraron, por EL RECUADRO E poco me tiran a mí también desde la torre detrás de la jodida cabra... Y tras la sarta de chorradas en forma de preguntas, en las que al compareciente trincante lo llaman de todo y por su orden, sale la voz campanuda del locutor, que resume: -A la pregunta de... ¿Ha hecho el amor con el carnero de la Quinta Bandera de la Legión? Ha respondido que no. Y el polígrafo determina que... Y salta el tío del polígrafo, con una cara de triste como si se hubiera tragado los cables, y tras dejar un silencio la mar de para dar interés, suelta, muy entrecortadito y picadito: -Que dice la verdad... Y así todo. Dinero y tiempo perdidos. A lo que de verdad tenían que aplicar el polígrafo no era a las pelanduscas famosas porque un torero les hizo una barriga, ni a los maromos enamoradores de viejas pellejas o puretonas calentonas, sino a los políticos, a los presidentes de los bancos, a la Comisión Nacional de Valores, al fiscal del Estado. A Pepiño Blanco. A Rubalcaba. O ponerlos a pares. ¿Se imaginan a Esperanza Aguirre y a Gallardón con los cables del polígrafo puestos al alimón, a ver quién los funde antes diciendo mentiras sobre el otro? Ahí sí que de verdad el polígrafo sería un invento de utilidad nacional. Eso sí que de verdad subiría la audiencia de las cadenas de televisión. Que le enchufaran los cables, le pusieran los manguitos y le preguntaran a bocajarro, ¿qué digo yo? a Zapatero, y que luego dijera el locutor, mientras el tío del chisme pone la cara de estaca antes de contestar: -A la pregunta de... ¿Entra el traslado del asesino Juana Chaos a las Vascongadas dentro de lo que ha pactado usted vergonzantemente con la ETA por debajo de la mesa para la rendición de España ante los terroristas? Ha respondido que no, que de eso tiene la culpa el PP Y el polígrafo determina que... ¡Un extintor! ¡Que vengan los bomberos! El polígrafo no está preparado para esta triste España increíble del No Nada.