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40 ECONOMÍA Enel irrumpe en la pugna por Endesa Escenarios para la opa JUEVES 1 s 3 s 2007 ABC El grupo italiano debe superar varios decretos y disposiciones de la etapa de Rato J. G. N. MADRID. El grupo italiano Enel debe recorrer aún un largo camino para consolidar su presencia en Endesa y ejercer todos sus derechos en la eléctrica española. No obstante, al tratarse de un accionista bien visto por el Gobierno socialista, al contrario de lo que ocurrió con la alemana E. ON, la compañía italiana podría ver facilitados y agilizados esos trámites. Uno de ellos, el primero, es el de la Comisión Nacional de Energía (CNE) que tiene que autorizar, en primer lugar, la adquisición del 10 de Endesa. El grupo italiano solicitará seguramente hoy mismo ese permiso, necesario desde hace un año, cuando el Gobierno de Rodríguez Zapatero amplió las competencias de la CNE para filtrar la opa de E. ON. La Comisión Nacional de Energía también tiene que autorizar a Enel a superar ese 10 y llegar, como ha anunciado, hasta el 24,9 de la eléctrica madrileña. Hace pocas semanas, ese organismo regulador que preside Maite Costa autorizó a ACS y a Acciona a alcanzar ese porcentaje en Iberdrola y en Endesa, respectivamente. Otro trámite es la disposición adicional 27 de la ley 55 1999 sobre participaciones públicas en el sector energético. Esta norma fue aprobada por el Gobierno de Aznar porque entonces se temía que la francesa EDF comprara alguna de las eléctricas españolas. Esa disposición exige que sea el Consejo de Ministros quien autorice, rechace o permita con condiciones, el ejercicio de los derechos políticos de cualquier empresa pública extranjera que adquiera una participación superior al 3 de una compañía energética española. La norma fue aplicada en 2003 a la portuguesa EDP cuando adquirió Hidrocantábrico. A Enel también se le aplicará otra ley aprobada por el PP en 2000 por su presencia en la compañía Viesgo y ahora en Endesa. La normativa, que se ha aplicado recientemente a ACS por sus participaciones en Unión Fenosa y en Iberdrola, limita al 3 %lo s derechos políticos de cualquier sociedad que posee ese porcentaje o más en dos compañías energéticas. Además, no permite tener consejeros en las dos empresas. La italiana tiene el 100 de Viesgo y, de momento, el 9,9 de Endesa. E. ON necesita en la junta el apoyo de 10 de cada 13 acciones no comprometidas Ese fuerte respaldo debería contar con la improbable asistencia del 100 del capital J. G. N. MADRID. E. ON tiene muy complicado obtener el respaldo del 50,01 del capital de Endesa en la junta extraordinaria del próximo día 20, porcentaje mínimo necesario para cambiar los estatutos, una de las cuestiones a la que está condicionada la opa. Al día de hoy, e incluyendo a Caja Madrid (9,9 de la eléctrica) entre quienes votarían a favor de eliminar los blindajes, el grupo alemán necesitaría el apoyo de 10 de cada 13 acciones de la compañía. Los datos son sencillos y elocuentes. Actualmente, Acciona, Enel y la SEPI- -la denominada solución española -suman el 34,2 del capital de Endesa (362,093 millones de acciones) Su voto en la junta, limitado al 10 por los estatutos, sería no o abstención El resto, el 65,8 del capital (696.658 millones de títulos, la mayoría en manos de minoristas) no ha decidido qué hará, aunque podría optar en teoría por apoyar a E. ON. De ese porcentaje es de donde el grupo alemán tendría que sacar el 50,01 (529.376 millones de acciones) que precisa. Es decir, que E. ON necesita 10 de cada 13 acciones de Endesa contando con una más que hipotética participación del 100 de los accionistas, situación que nunca se ha dado. Por ejemplo, en la junta de mayo de 2005, sin opas sobre la mesa pero con una prima de asistencia de 0,02 euros, hubo un quórum del 66,23 del capital, del que el 60,81 estuvo representado en el consejo. En la JUNTA EXTRAORDINARIA DE ACCIONISTAS DE ENDESA (20- 3- 07) Capital de la eléctrica Acciona Enel Caja Madrid SEPI 21,30 (intención de llegar hasta 24,9 9,90 (intención de llegar hasta 24,9 9,90 %3,00 Derechos de voto 10,0 (10,0 9,9 (10,0 9,9 %3,0 ¿Eliminaría los blindajes? No No Sí No abstención ABC Votaría No abstención el 34,2 del capital. Sin decidir, el 65,8 (incluido Caja Madrid) Caja Madrid dijo sí antes de la entrada de Enel junta de hace un año, con las dos opas pero sin prima, el quórum fue tan sólo del 48,26 (33,36 representados) Como ya hemos informado en estas páginas, es muy importante el porcentaje de acciones que se delegan al consejo en las juntas, ya que, en este caso concreto, ese órgano de Endesa ha declarado que votará a favor de cambiar los estatutos. Si tomamos como referencia los datos de las dos últimas juntas, se podría aventurar que el quórum de la junta del día 20 no llegaría al 80 del capital- -a pesar de la prima de asistencia histórica de 0,15 euros- -y que, de ese porcentaje, el 34,2 votaría en contra o se abstendría, por lo que E. ON sólo podría tener, como máximo, el respaldo del 45 del capital, porcentaje insuficiente para eliminar los blindajes. Con ese escenario, el grupo alemán tendría dos opciones: desistir de su opa o continuar. Quórum Si siguiera adelante con la operación, compraría acciones de Endesa y si obtuviera aproximadamente el 40 del capital podría convocar otra junta extraordinaria para intentar de nuevo cambiar los estatutos. Mientras tanto, el grupo alemán negociaría con Acciona, Enel y Caja Madrid para conseguir más respaldos. Esta solución desembocaría en un tripartito difícil- Empresas públicas El grupo alemán podría conseguir el apoyo, como máximo, del 45 del capital de la eléctrica en la junta Si Acciona y Enel aumentan su participación en Endesa, la opa de E. ON habrá fracasado mente sostenible, ya que habría tres gallos (Acciona, Enel y E. ON) queriendo mandar en la eléctrica. Lo más lógico es que el grupo alemán se viera obligado a vender sus acciones al núcleo formado por Acciona y Enel. El problema de E. ON es que tanto Acciona como Enel han asegurado que quieren alcanzar el 24,9 de Endesa, límite para no tener que lanzar una opa sobre la eléctrica. Eso quiere decir que cuanto más aumenten esas dos compañías su participación en Endesa, más cerca del abismo- -y está ya al borde- -se situará la opa de del grupo alemán. También hay que tener en cuenta que partimos de la premisa de que Caja Madrid dijo hace unas semanas que votaría a favor de cambiar los estatutos. Si la entidad que preside Miguel Blesa cambiara de opinión, la balanza se inclinaría sin remedio hacia el no en la junta, por lo que el grupo alemán tendría que abandonar. Fernando Fernández PAREN QUE ME BAJO uenan vientos de nacionalismo económico, se agitan las banderas de la españolidad que tanto asustan en el Paseo de la Castellana, y pactamos con el Gobierno italiano una alianza de naciones proteccionistas. Hoy me gustaría tener S pasaporte británico. Hoy estoy más convencido que nunca de que la UE tiene serios problemas, porque se enfrenta a dos modelos de sociedad. Ya lo dijo el ministro de la cosa: La solución española está cerca Qué buen objetivo si se aplicase a la reforma de los estatutos. Pero hoy se trata de volver al reparto de mercados, al intercambio de cromos, al hoy por ti mañana por mí. Todo vale con tal de evitar que Pizarro y los accionistas de Endesa se salgan con la suya. La Caixa se merece una ayudita que ya le estamos dando demasiados sustos con el Tripartito. Todo ello bien justificado en que Europa es así, en que las cosas no son como nos gustarían y nos vemos obligados noso- tros también, convencidos liberalizadores, a practicar el capitalismo de Estado. Capitalismo de amiguetes era una de las frases que hicieron fortuna en manos de la oposición socialista. Pero Rato nunca se atrevió a tanto, a cambiar las reglas de juego a mitad de partido, a modificar la política de defensa de la competencia, a paralizar la CNMV Que quede claro, Enel tiene todo el derecho del mundo a entrar en España. Para eso se inventaron las opas. Lo que no es de recibo es que las operaciones se hagan a la espalda de los accionistas mediante oscuros pactos de salón. Si ésta es la nueva política de transparencia y participación, debe estar inspirada en el famoso alcalde demó- crata de Chicago, Daley, que protagonizó tantas películas de mafiosos. Permítanme acabar con unas sencillas preguntas: ¿Qué le va decir el Gobierno a los accionistas de Endesa cuando la acción caiga por debajo de 30 euros, que Barcelona bien vale una Misa? ¿Qué cara se le va a poner a Conthe cuando entre Acciona y Enel, cada una con el 24,99 controlen Endesa? ¿Qué va a decir Maite Costa en la CNE de la propiedad de las nucleares, que los italianos son mediterráneos y nos entienden? ¿Y el presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia, va a olvidarse de la legislación sobre reciprocidad de la que tanto presumíamos cuando se trataba de parar a E. ON?