Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL JUEVES 1 s 3 s 2007 ABC Los negocios de Royal EE. UU. no piensa extraditar a y Sarkozy vuelven al ningún agente de la CIA centro de la campaña La Administración Bush Un semanario cuenta una compraventa del conservador y publicará más de Ségolène JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Sin ser completamente escandalosas, las habilidades inmobiliarias y fiscales de Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal introducen en la campaña un imprevisible pero negativo factor, cuando los candidatos mejor situados en los sondeos intentan elevarse hacia la estratosfera de la diplomacia mundial, sin poder olvidar que François Bayrou los amenaza roturando las tierras del centro político. Sarkozy había programado el lanzamiento del capítulo diplomático de su campaña electoral con visitas a Londres, Berlín y Madrid, haciendo campaña personal y dorando su estatura de hombre de Estado, sensible a la política nacional, pero responsable ante las políticas de los vecinos más influyentes. Como colofón a tales viajes, orquestados con mucha propaganda periodística y audiovisual, Sarkozy había programado presentar ayer su proyecto diplomático. El semanario satírico Le Canard Enchaîné vino a aguar la fiesta diplomática al presentar un documentado informe sobre un piso de 233 metros cuadrados, comprado, reformado y vendido en Neuilly- sur- Seine cuando el ministro candidato era alcalde de esa ciudad de las afueras residenciales de París, en unas condiciones económicas excepcionalmente favorables. Le Canard Enchaîné cuenta con prolijo detalle cómo Sarkozy compró en 1997 un piso por 876.227 euros, vendido nueve años más tarde por 1.942.000 euros. Una plusvalía de un 122 por ciento. Una plusvalía importante, pero muy semejante a la de cualquier otro propietario de un bien inmobiliario de ese tipo. Hasta ahí, todo está en regla. Le Canard aporta detalles mucho menos habituales. Una compra realizada en condiciones de favor por un promotor que deseaba tener buenas relaciones con su alcalde. Y unas reformas pagadas por el constructor en unas condiciones que harían soñar a cualquier comprador afortunado. Sarkozy denuncia una operación lamentable, baja, miserable. Pero no presentará ninguna querella contra el semanario, que tampoco habla de escándalo ni de operaciones ilegales. La compraventa del piso de Sarkozy fue legal. El semanario insinúa un trato de favor que introduce dudas y reservas. advierte de que las acciones judiciales iniciadas en varios países europeos amenazan con dañar la necesaria cooperación entre servicios de inteligencia para hacer frente a riesgos comunes En silencio los dos La plusvalía Le Canard Enchaîné anuncia un informe más o menos semejante sobre las habilidades inmobiliarias y fiscales de Ségolène Royal y su compañero, François Hollande, primer secretario del Partido Socialista. Tal anuncio quizá explique la discreción absoluta de la candidata socialista ante las tribulaciones inmobiliarias de su rival conservador. Por una vez, Sarkozy y Ségolène están de acuerdo en algo: silenciar unos problemas que quizá sólo sean el fruto de la imaginación malévola de un semanario satírico. Aunque nadie duda de su evidente alcance electoral. Nicolas Sarkozy decidió responder con un silencio aparentemente olímpico, consagrado a glosar los importantes matices de su proyecto diplomático, que no supone una ruptura radical con la diplomacia tradicional francesa de las últimas décadas, pero sí aporta matices significativos. En el terreno bilateral, Sarkozy intenta calmar las reservas de Angela Merkel y no se opone de manera frontal a Rodríguez Zapatero. Apoya veladamente el reformismo de Tony Blair, con un matiz europeo personal: proponer un mini tratado constitucional europeo. Ante Washington y las relaciones transatlánticas, Sarkozy es partidario de una amistad franca solidaridad sin falla, pero crítica amistosa ante la guerra de Irak. Ante Moscú, pone un énfasis poco tradicional en la diplomacia francesa en la defensa de los derechos humanos. Ante Oriente Próximo, estima desproporcionada la reacción de Israel ante los ataques de Hizbolá. PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Ante el sumario abierto en Italia por el secuestro de un clérigo egipcio sospechoso de terrorismo en febrero del 2003, la Administración Bush se ha pronunciado ayer de forma tajante contra cualquier posibilidad de extraditar agentes de la CIA implicados en ese caso. Según indicó ayer John Bellinger, asesor legal del Departamento de Estado, no hemos recibido ninguna solicitud de extradición por parte de Italia pero si las recibimos, no vamos a extraditar funcionarios de Estados Unidos Esta anticipada negativa implica que los 26 estadounidenses encausados por el secuestro de Osama Mustafá Hassan Nasr, junto a cinco italianos, serán juzgados en ausencia en un proceso que la Justicia italiana prepara para el próximo junio. En opinión del asesor legal del Departamento de Estado, resulta irónico que se nos esté criticando por enjuiciar a detenidos de Al Qaida sin que estén presentes en sus procesos; sin embargo, los europeos parecen confortables a la hora de hacer lo mismo con nuestros funcionarios Según ha argumentado John Bellinger, desplazado a Bruselas para reunirse con sus homólogos europeos, el riesgo de acciones legales contra funcionarios de la CIA está dañando la cooperación entre servicios de inteligencia, vital en materia de lucha contra el terrorismo. En su opinión, las críticas y pesquisas formuladas por el Parlamento Europeo contra las tácticas antiterroristas utilizadas después del 11- S se basan en una interpretación desequilibrada, inexacta e injusta de acciones aceptables y relevantes de cooperación entre servicios de inteligencia. Dentro de este cruce de reproches, el consejero legal del Departamento de Estado admitió que se podrían entender preocupaciones sobre incidentes específicos pero no El clérigo egipcio Mustafá Nasr, uno de los encarcelados por la CIAAP se puede sugerir que toda actividad de este tipo sea ilegal o sospechosa La fiscalía de Milán aspira a que el gobierno de Italia curse todas estas peticiones de extradición. Tramitación no respaldada por los gobiernos sucesivos de Silvio Berlusconi y Romano Prodi. Según los detalles de esa operación secreta atribuida a la CIA y los servicios de inteligencia italianos, Osama Mustafá Hassan Nasr fue secuestrado en Milán y transportado desde la base aérea de Aviano hasta la de Ramstein, en Alemania. Para después ser entregado a Egipto, donde ha permanecido encarcelado durante cuatro años. Sus abogados argumentan que fue torturado antes de que un tribunal egipcio considerase su detención como infundada Por un caso similar, un tribunal de Munich ordenó el mes pasado la detención de 13 agentes de la CIA acusados de secuestrar a un alemán de origen libanés en diciembre del 2003. Operación que habría tenido lugar en la frontera de Serbia con Macedonia y que habría terminado en una prisión extrajudicial en Afganistán, con acusaciones de tortura. De igual manera, fiscales en Suiza investigan también algunos de los centenares de vuelos secretos utilizados para todo este trasiego de prisioneros. En este contexto, el grupo Human Rights Watch ha solicitado en una carta abierta al presidente Bush que explique el paradero de tres docenas de sospechosos de terrorismo desparecidos sin dejar rastro. Insistiendo en que la Casa Blanca debe dar cuenta de todos y cada uno de los prisioneros que han pasado por la red de prisiones extrajudiciales regida por la CIA, divulgada por el Washington Post y defendida por Bush como salvadora de vidas. En la lista de desaparecidos elaborada por Human Rights Watch figura Mustafá Setmariam Nasar, sirio con pasaporte español vinculado con la matanza del 11- M. Cooperación en peligro ABC. es Seguimiento puntual de la campaña francesa en abc. es internacional Washington indica que no ha recibido ninguna solicitud de extradición de Italia y confirma que las piensa ignorar