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32 INTERNACIONAL JUEVES 1 s 3 s 2007 ABC Una madre belga degüella a sangre fría a sus cinco hijos Los policías que encontraron a los niños tuvieron que recibir asistencia psicológica a causa de la fuerte impresión ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL BRUSELAS. Las páginas de sucesos en las televisiones y los diarios belgas han vuelto a encontrar uno de esos trágicos asuntos que paralizan cada cierto tiempo a este país. Ayer tarde una madre aparentemente normal, de la que todos sus vecinos decían que estaba perfectamente integrada en el vecindario, una madre como cualquier otra, asesinó a cuchilladas a sus cinco hijos. Luego intentó suicidarse, pero no lo logró. El padre se supone que estaba regresando de un viaje. El suceso ocurrió en Niveles, una ciudad pequeña al sur de Bruselas, en la antigua región minera hoy en plena recesión económica. Un paisaje triste para una historia aún más triste de la que ayer no había más que preguntas sin respuesta. La madre, Genoveva Lhermitte, de 51 años, casada con un marroquí 9 años mas joven. Los muertos eran cuatro niñas y un niño de entre tres y 14 años, y los detalles del asesinato debieron ser tan horribles que los policías que llegaron a la casa tuvieron que recibir asistencia psicológica urgente, porque se derrumbaron ante lo que estaban viendo. La madre había enviado cartas a amigos y conocidos diciendo tranquilamente lo que planeaba realizar, pero es evidente que nadie de las que la recibió la creyó o pudo hacer algo a tiempo para impedir el crimen. Al único a quien no le dijo nada es al padre de los niños, que se encontraba de viaje y, según algunas versiones, debía regresar precisamente ayer, y, según otras, hacía ya varios meses que había abandonado el hogar. Las autoridades han hablado de un acto de desesperación y probablemente haga falta mucho más que eso para que una madre llegue a cometer semejante barbaridad. De todos modos, tuvo incluso la sangre fría de llamar a los servicios de emergencia cuando para sus hijos ya no había nada que hacer, y justo antes de intentar quitarse la vida con la misma arma. Anoche estaba internada en un hospital en estado grave. Las televisiones belgas decían ayer que probablemente los durmió antes de degollarles y que el mayor parece que intentó resistirse, detalles horribles que no hacen más que añadir horror a un drama que ha dejado al país sin respiración. No hay dudas sobre el culpable. De hecho, no hay ni siquiera que buscarlo, porque en este caso está claro quién ha cometido el crimen. Este asesinato está resuelto desde ese punto de vista. Lo que no es posible saber de momento es cuáles han podido ser las razones que han llevado a esta mujer a cometer semejante barbaridad. Un operario traslada el cadáver de uno de los niños REUTERS