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16 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M ANTONIO TORO APUNTA A SU EX CUÑADO JUEVES 1 s 3 s 2007 ABC Niega haber dicho que el ex minero estuviera buscando a alguien que supiera montar bombas con móviles Antonio Toro, durante su declaración en la sesión de ayer de la vista oral POOL Toro admite que puso en contacto a Zouhier y Trashorras por los explosivos Trasladó a su cuñado toda responsabilidad sobre los explosivos s Asegura que la relación del 11- M con ETA es una teoría que se ha inventado Rafá (Zouhier) NATI VILLANUEVA MADRID. Su presencia en este juicio había sido hasta ahora poco más que testimonial. Lejos del protagonismo que están buscando procesados como Rafá Zouhier (ayer, de nuevo, expulsado) o Rachid Aglif, que ayer amonestó a su abogado en público, Antonio Toro ha permanecido desde el primer día sentado en un rincón de la pecera blindada, justo en el lado contrario elegido diariamente por su cuñado, el ex minero Trashorras. Ayer saltó al ruedo en la octava sesión del juicio del 11- M. La perceptible enemistad que hay entre este procesado y Trashorras, que podría formar parte de una estrategia de defensa, también se trasladó ayer a la declaración de Toro, procesado por colaboración con organización terrorista, asociación ilícita y tenencia y transporte de sustancias explosivas. El asturiano trasladó a su cuñado cualquier responsabilidad sobre los explosivos, y reconoció que cuando Zouhier (como intermediario de los islamistas) le preguntó dónde podía conseguirlos, se limitó a decirle que contactara con el ex minero. Como el resto de procesados que ya han declarado, Toro confirmó la existencia de la reunión en el McDonalds de Moncloa a mediados de noviembre de 2003, cita en la que, según la Fiscalía, se cerró el trato de los explosivos. Aseguró que en aquel encuentro estuvieron presentes Jamal Ahmidan, Trashorras, Zouhier y él, si bien los únicos que hablaron, dijo, fueron El Chino y su cuñado. Mantuvo que en aquella reunión no se trató ningún tema de explosivos, sino de una mercancía defectuosa de hachís que tenía Emilio, y reconoció que no le consta que Jamal Ahmidan amenazara a su cuñado por el impago de una deuda. Yo, al menos, no lo vi dijo. Esa fue la primera vez que Toro coincidió con Ahmidan, al que nadie le presentó, pues se limitaron a sentarse los cuatro en una mesa para que Jamal y Emilio resolvieran durante cinco minutos sus cosas Al contrario de lo que hizo en declaraciones anteriores, el procesado no quiso responsabilizar ayer a su cuñado de los cartuchos de Goma 2 ECO hallados en la cochera de Trashorras. Yo no dije que esos cartuchos fueran de mi cuñado; me limité a decir que aquéllo no era mío También negó en un primer momento haber dicho que Trashorras podía conseguir explosivos, pero cuando se le recordó la conversación con Zouhier a finales del verano de 2003 decidió cambiar de opinión. Rafa me preguntó si sabía quién podía tener explosivos y yo le dije que Emilio (Suárez Trashorras) por pura deducción, porque es minero ¿Y sabe por qué Zouhier estaba interesado en conseguir dinamita? le preguntó una de las acusaciones. Pues habiéndole escuchado ahora creo que me los pedía para dárselos a la Guardia Civil En su declaración ante Del Olmo, Toro sostuvo que era para dárselos a las personas que le habían pegado una paliza Respecto al confidente de la guardia civil Zouhier, dijo que le conoció en la prisión de Villabona, donde coincidieron a finales de 2001. Reconoció que ambos se han dedicado al hachís, pero que no han coincidido en ningún negocio, pues Rafa siempre está saltando de aquí para allá, como intermediario, y fue él quien me presentó a la persona que vendía el hachís (Lofti Sbai) mi proveedor Precisamente en referen- cia a Villabona, Toro aseguró que no conoció allí a ningún miembro de ETA y que ni dentro ni fuera de la cárcel ha tenido nunca contactos con la banda terrorista. Anteriormente, la acusación 11- M Afectados de Terrorismo había preguntado al procesado si coincidió en aquella prisión con dos etarras y con Abdelkrim Bensmail, condenado, como Lamari, por pertenencia al GIA. Esa es una teoría que se ha inventado Rafa (Zouhier) -dijo- Rafa ha dicho muchas cosas y luego ha dicho que eran mentira Desacreditó también al confidente Lavandera el portero del club Horóscopo que aseguró haber oído por boca de Toro que su cuñado Trashorras buscaba a alguien que supiera montar bombas con móviles Toro no dudó en relatar al Tribunal cómo se fueron deteriorando las relaciones con su cuñado, lo que achacó, por un lado, a que era confidente y le daba igual vender a su gente y por otro porque le faltaba al respeto a mi hermana, y eso es algo que yo no tolero señaló. Toro dio por rota su relación con el marido de su hermana en abril de 2003, que fue cuando cerraron el negocio de compraventa de coches que ambos compartían. Sin embargo, para la Fiscalía eso no casa con que Antonio Toro acompañara a Trashorras en varios viajes a Madrid ni con las 115 llamadas registradas entre su teléfono y el de su hermana entre el 15 de enero y el 13 de marzo de 2004. Faltas de respeto Teorías conspirativas Mercancía defectuosa Carmen Toro reconoce que estuvo en dos citas clave de la trama C. MORCILLO MADRID. La ex mujer de Emilio Suárez Trashorras, Carmen Toro, única mujer imputada en el juicio y hermana de otro de los procesados de la trama asturiana, admitió ayer que estuvo en la reunión del McDonalds de Carabanchel donde los islamistas pidieron explosivos a su marido- -ella asegura que no oyó nada de la conversación porque estaba en otra mesa- -y que también acompañó a su flamante esposo el 27 de febrero a la finca de Morata de Tajuña en el coche de El Chino Según declaró- -sólo respondió a las preguntas de su abogada- tampoco en esa casa se habló de explosivos, sino que fueron a comprar una finca No me apetecía porque venía de mi viaje de novios dijo. Carmen Toro aseguró sentirse confundida por todo lo que ha oído y leído sobre el que fue su marido unos meses, pero dice que le queda la pequeña fe de que él no haya hecho nada. En su poco prolija declaración intentó desvincularse no sólo de los explosivos, sino de todo lo que tenía que ver con su marido, amistades incluidas y alegó su despiste y la medicación para la alergia como argumento del olvido. Le siguió Rafael González, El Rulo también minero, que está acusado de facilitar el acceso a los explosivos a Trashorras a cambio de cocaína. Hoy responderá a su abogado.