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6 OPINIÓN JUEVES 1 s 3 s 2007 ABC AD LIBITUM IDA Y VUELTA UANDO Nicolas Sarkozy, que comparte con Angela Merkel el valor testimonial y el mérito funcional de la derecha europea, dice que quiere a España porque pone la alegría de vivir por encima de todos sus éxitos está reconociendo el mérito de la sociedad y, de paso, señalando la escasez y los desvíos de sus dirigentes. Algo muy de agradecer cuando viene de un francés, el último conjunto de devotos y adoradores del Estado que permanece inmutable en el Viejo Continente. España, como apunta Sarkozy, después de siglos de ahogo y sometimiento, ha sabido transformarse M. MARTÍN y desde el Siglo de Oro FERRAND no se había dejado llevar por esta alegría de vivir De ahí el disparate que, de espaldas a una sociedad pletórica, perpetra un lote de políticos instalados que sólo puede presumir de la escasez de sus planteamientos, la debilidad de sus propósitos y la volatilidad de sus ideas. Olvidando los partidos secesionistas clásicos y el que lo es en porciones y franquicias, el PSOE, sólo el PP, y no del todo, se sostiene como una formación de vocación unitaria en el ámbito nacional; pero le ocurre a Mariano Rajoy algo de difícil tratamiento. Al igual que en Un marido de ida y vuelta la divertida comedia de Enrique Jardiel Poncela que, dirigida por Mara Recatero, presenta Gustavo Pérez Puig en el teatro Reina Victoria de Madrid, el espectro del anterior protagonista de la función se le aparece al nuevo y convierte en trío lo que, mucho mejor, debiera ser la unión natural del candidato con sus potenciales electores. Los méritos de José María Aznar son, vistos desde la neutralidad, tan indiscutibles como sus errores decisivos. Váyanse los unos por los otros; pero su presencia, por sí mismo o a través de sus símbolos y recaderos, en el equipo directivo popular- -tan desgastado, tan inmaduro- -le disminuye y rebaja. Según Sarkozy, Rajoy puede ser el mañana de España y buenas son las codornices cuando no hay perdices; pero, para serlo, tendrá que sacudirse lo que le sobra y afea y acompañarse, aunque le resulte incómodo, de personas de más valía, criterio, experiencia y autoridad que los muñequitos con los que completa el reparto que le dejó encabezado- -nunca sabremos con qué intención- -su antecesor, mentor y director espiritual. La situación nacional, políticamente incierta y socialmente crispada- -la gran aportación de José Luis Rodríguez Zapatero a nuestra convivencia- -requiere que la hipótesis de la alternancia sea una posibilidad práctica y no un supuesto teórico como en el que parece querer instalarse un PP que, sin capacidad autocrítica, no tiene voluntad para depurarse y abrazarse a una realidad social que ha sabido ver Sarkozy en una rápida visita y no perciben los vecinos de Génova, 13. Un marido de ida y vuelta es un hermoso enredo para una comedia desternillante, pero un líder de ida y vuelta es un conflicto para una tragedia con lágrimas. UN LÍDER DE SARKOZY PISA MUY BIEN MADRID cesa, ahora le corresponde mostrar sus capacidades ICOLAS Sarkozy ha logrado ir administrando reales de rassembleur Le hace falta, sobre todo al tesus impaciencias y su desasosiego político. Es ner en cuenta que al sumar la abstención, el voto en un bulímico de la acción, hasta ahora más idenblanco y el nulo, más el voto puramente protestatario, tificado con la brega en el callejón de la política que con resulta que un 56 por ciento del electorado francés no se la gravitas que De Gaulle infundió en el rol presidenidentifica con los modos actuales de la democracia. Pacial para que luego Mitterrand lo falseara y Chirac lo ra eso la fórmula Sarkozy es el populismo veteado de esté malversando. De llegar al Elíseo, puede ser un pragmatismo liberal, con la guinda selecta de una fuerbuen cómplice de España, sobre todo si el centro- dereza expresiva que nadie le discute. Su destreza cha regresase a La Moncloa. Por su experiencia mediática le da una holgura envidiable al tiemcomo ministro del Interior, Nicolas Sarkozy pipo que puede llevarle a momentos de arrojo con sa muy bien Madrid porque entiende lo que es el poca mesura. Dicho en muy pocas palabras: terrorismo, cuánto es el dolor de las víctimas y Sarkozy es un político muy listo. Basta ver cóhasta qué punto el terror altera el Derecho y somo ha esquivado las trampas que le estuvo pojuzga la vida humana. También respeta los reniendo Jacques Chirac, secundado por el prisultados económicos de los gobiernos de Aznar. mer ministro Dominique De Villepin. Sarkozy Que las políticas de inmigración de Zapatero no fue saltando todos aquéllos obstáculos con la enle complacen no es el único elemento de distanVALENTÍ tereza de un pura sangre. La misma soltura es cia de Sarkozy con el PSOE actual. Para contrasPUIG la que suele caracterizar a los grandes aventurete, es suficiente la imagen de su almuerzo a dos ros políticos. A diferencia de la política postmoderna, con Tony Blair en Downing Street. El lenguado meNicolas Sarkozy ama la política- -como pasión- -poruniére quizá no fue óptimo, pero entre el primer minisque eso es vida. tro británico, que pronto se va, y el postgaullista, que De llegar al Elíseo, su principal cometido será conjupuede presidir Francia, se daría la buena química pergar la voluntad de cambio con un ritmo sereno de reforsonal que genera las transacciones de peso y duración mas. En cada ocasión en la que la derecha francesa inen la Unión Europea. tentó alguna política de carácter liberal, falló el ritmo La escritora Yasmina Reza, desde octubre, sigue de pedagogía y de aplicación. Hubo entonces giros de con todo detalle y lo más cerca posible la campaña de 180 grados, procesos erosivos de marcha atrás. Eso llevó Sarkozy con garantías de total acceso, al modo reciclaa una reubicación en el inmovilismo. Sarkozy se cura do de aquellos poetas épicos que seguían las campañas en salud: El hecho de ser liberal no impide pensar que militares in situ para poner en verso las hazañas de la economía liberal tiene necesidad de regulación, de su señor. Para Yasmina Reza- -autora, por ejemplo, de normas, de límites, como el derecho al trabajo, el salala pieza teatral Arte -fundamentalmente Sarko es rio mínimo, el derecho sindical y las reglas de represenun hombre atiborrado de paradojas También le contación de los asalariados, el derecho de los consumidosidera un hombre de convicciones. Puede apostillarse res, el derecho a la concurrencia, para estar al servicio que a veces se le ve dejado llevar por los impulsos, por del hombre y no al revés Son ultracautelas necesarias un olfato que a menudo consigue traducir al lenguaje en un país que siempre se queja antes del ultraliberalispopulista una intuición de mucho más fuste político. mo que del ultrasocialismo. Más o menos liberal, SarkoDice Yasmina Reza que todavía no ha visto a su persozy tiene ese brío del joven oficial de húsares que fusta naje- -al contrario de lo que ocurre con la mayoría de en mano salta a lomos de su caballo, dispuesto una vez políticos- -defender algo en televisión y luego decir tomás a la batalla antes de que rompa el alba. do lo contrario en privado. vpuig abc. es Si en ocasiones ha dividido la opinión pública fran- C N