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Miércoles 28 de Febrero de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.314. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. Un incómodo recibo de la luz Pese a su apostolado contra el cambio climático, la lujosa residencia de Al Gore- -con veinte habitaciones y piscina- -tiene un oneroso consumo eléctrico 20 veces superior al de una casa media en EE. UU. POR PEDRO RODRÍGUEZ usto después de que Hollywood, en toda su sabiduría, haya bendecido a Al Gore como apóstol de la lucha contra el calentamiento global, un grupo de aviesos activistas con indiscretas cifras en la mano han demostrado que todos vivimos en casas de cristal a la hora de tirar la primera piedra contra el cambio climático. Resulta que la lujosa mansión con puertas mecánicas de acceso, veinte habitaciones, ocho cuartos de baño y piscina climatizada con vestuarios, donde reside el número dos de Clinton en una de las barriadas más selectas de la ciudad de Nashville, tiene un consumo de energía eléctrica veinte veces superior al de un hogar medio en Estados Unidos. De acuerdo a los datos facilitados por el Center for Policy Research de Tennessee, un think- tank empeñado en defender el libre mercado contra hipocresías intervencionistas, la casa de Al Gore devoró durante el año pasado 221.000 kilovatios- hora, lo que supone un recibo de la luz estimado en 1.026 euros mensuales. Más cargos adicionales por concepto de gas natural de 815 euros al mes. A juicio de Drew Johnson, el activista conservador que ha contabilizado la factura energética de la familia Gore, no me importa nada que cualquier persona se gaste una fortuna en electricidad, pero el problema es cuando uno se dedica a pontificar sobre cómo debe vivir el resto y es el primero en no seguir sus propias reglas El ex vicepresidente, aunque no ha disputado la veracidad de estas cifras, se ha apresurado a dar explicaciones sobre su estilo de vida aparentemente tan poco neutral en términos de dañinas emisiones contaminantes de CO 2 vinculadas al efecto invernadero. Según ha DESDE MI BUHARDILLA Laura Campmany EL CENTRO Y LA DIANA a nos dijo un poeta, me parece, que ser de centro es como no ser nada Ésta es una idea bastante extendida entre las personas que viven para, por y de una ideología. En su visión de las cosas, el mundo se divide en dos mitades: ellos, con su razón de vence y suma, y el infierno asfixiante de los otros. De forma que Cervantes o Unamuno no sé lo que serían. Supongo que fantasmas. Jamás hicieron propias las consignas extremas. No sé si eran de centro, pero sí que lucharon en dos frentes. En España, de siempre, hay que apuntarse a un bando. Aquí se es de derechas- -luego rancio, casposo y cavernario- o por contra de izquierdas- -luego vil, incendiario y revanchista- o bien nacionalista autoblindado, que es una buena forma de agitar el plumero sin que a nadie le importe si has barrido la casa. Pero mucho cuidado con la calle de en medio. Lo heroico en estos pagos, lo que ya empieza a ser vertiginoso, es andar por el centro del camino: a un lado un precipicio, y al otro una barranca. Yo no sé si es posible ser de centro, o si sólo es de centro aquél que se lo hace. Pero mientras la izquierda ande tan escorada, tan fija de piñón en su derrota, hay un carril abierto para un tren razonable. Para una alternativa moderada y sufrible. Y para una estrategia equilibrada, ni enferma de rencores infinitos, ni apta para cordones sanitarios. El centro es el lugar donde se amaban las parejas de aliento inseparable: tradición y progreso, igualdad y excelencia, libertad y justicia... No es tan raro lugar para una cita. A veces, en lo abierto de su pecho, encuentra nuevo oxígeno el mañana. Y a veces hay un dardo transparente que da en el corazón de la diana. Y J Gore, el pasado día 9 en Londres, durante el anuncio del premio Virgin Earth dejado saber a través de sus ayudantes, tanto el ex vicepresidente demócrata como su mujer trabajan en casa y desde finales del año pasado reciben su suministro eléctrico a través de un programa de green power de los que aspiran a estimular a través de pactos compensatorios el uso de fuentes energéticas renovables. Además, la sureña mansión situada en la exclusiva barriada de Belle Meade se encuentra en obras para instalar paneles solares con el fin de reducir toda esta gula eléctrica. AP Pero con diferencia, lo más enternecedor en este cruce de reproches y justificaciones ha sido cuando un ayudante de Al Gore no dudaba ayer en declarar a su importunado jefe como un heroico objetivo de los más reaccionarios escépticos ante la incuestionable realidad del calentamiento global. Con todo, el hiperbólico consumo eléctrico del ex vicepresidente no deja de ofrecer connotaciones poco afortunadas al título de su premiado documental, An inconvenient truth (Una verdad incómoda)