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ABC MIÉRCOLES 28 s 2 s 2007 LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M TRASHORRAS CONTRADICE A ZOUHIER ESPAÑA 13 Trashorras admite que los islamistas le pidieron explosivos en la cita de Carabanchel El ex minero centra su relación con El Chino en el tráfico de hachís s Asegura que fue el también acusado Rachid Aglif quien se interesó por la dinamita CRUZ MORCILLO MADRID. El ex minero José Emilio Suárez Trashorras (el acusado del 11- M que acumula mayor petición de pena, con 38.670 años de prisión) confirmó ayer las reuniones que los islamistas y los miembros de la trama asturiana mantuvieron a finales de 2003 para negociar la venta del explosivo. A preguntas del fiscal- jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, admitió la fecha (28 de octubre) el lugar (el McDonald s de Carabanchel) y hasta los intervinientes (él mismo, El Chino Rafá Zouhier y Rachid Aglif; su mujer, Carmen Toro, y otro individuo estuvieron al margen en otra mesa) Todas las circunstancias eran ciertas, dijo, menos el material con el que negociaban: no eran explosivos sino 85 kilos de hachís, aseguró. Aunque según el ex minero la dinamita no fue el objeto de la cita, admitió que durante la misma uno de los marroquíes le preguntó si podía hacerse con material explosivo. Al principio no quiso decir quién, pero luego se ratificó en las declaraciones ante el juez Juan del Olmo, dejando claro que la iniciativa fue de Rachid Aglif El Conejo a quien conoció ese mismo día, igual que a Jamal Ahmidan El Chino El ex minero aseveró que informó de esa cita en la Brigada Provincial de Oviedo, donde él era confidente, aunque la Policía (como él mismo, dado el poco crédito que le merecía Zouhier no le concedió importancia. Días después, El Chino y otros miembros de su célula viajaron a Asturias para, según dijo, hacerle entrega de los 85 kilos de hachís, aunque explicó que sólo le pagó 60 porque los otros 25 eran de mala calidad Ese habría sido el motivo de la segunda reunión que, en noviembre de 2003, mantuvo junto al suicida, Zouhier y su cuñado, Antonio Toro, en el McDonald s de Moncloa. A partir de ese momento de la declaración, el ex minero se dedicó a desvincularse de los explosivos, recurriendo a rastreo de teléfonos y viajes, y a desdecirse. Nunca pasé de ayudante minero y no tenía acceso a ningún explosivo precisó; en enero, febrero y marzo de 2004 no tengo contacto con nadie de Mina Conchita o la última perla sobre la última partida de dinamita sacada de la mina días antes del atentado: No he estado en las instalaciones de Mina Conchita desde 2002 y, además, no lo podéis probar retó a Zaragoza. Incluso negó que viera dos bolsas verdes con explosivos en el maletero del Golf de El Chino tal y como había declarado en la instrucción, y atribuyó esa confesión a la presión que recibió de la Policía y del CNI, que le prometieron que sería testigo protegido, igual que su mujer, Carmen Toro, a quien exculpó en todo momento de sus andanzas. Zaragoza le recordó los tres viajes en autobús que hacen el menor Gabriel Montoya, Sergio Álvarez e Iván Granados para bajar explosivos a Madrid. Trashorras asegura que eran los 25 kilos de hachís que debía devolver a El Chino La explicación del ex minero sobre los paquetes que encomendó a cada uno, a cambio de dinero, resultó poco convincente- -una caja fuerte metálica de 40 kilos que regaló a Ahmidan, otra bolsa de 10 kilos y una más de 50, porque la droga iba envuelta en ropa A juicio de Trashorras, El Chino no era un radical. La última vez que tuvo contacto con él fue el 4 de marzo cuando Ahmidan le llamó desde Ibiza y le dijo: Si no nos vemos en la tierra, nos veremos en el cielo Creía que estaba drogado -explicó- No lo pensé hasta que me enteré de que había un suicida en los trenes Suárez Trashorras escucha las preguntas del fiscal Javier Zaragoza POOL El Chino me contó que dos etarras detenidos eran sus amigos C. M. MADRID. Llevaba pocos minutos declarando cuando José Emilio Suárez Trashorras manifestó que en una conversación telefónica Jamal Ahmidan le comentó que dos amigos suyos habían sido detenidos dos días antes. El ex minero dijo que le preguntó al marroquí ¿Quiénes, los que han salido en la tele? en referencia a los etarras relacionados con la caravana de la muerte Gorka Vidal e Irkuz Badillo, y que Ahmidan le contestó: Sí Esta versión no figura en ninguna de las declaraciones que el ex minero realizó ante la Policía y el juez de la Audiencia Nacional, aunque sí en la entrevista que concedió a un medio de comunicación, porque me preguntaron expresamente El ex minero dijo ayer que no había reflejado anteriormente este hecho porque en sus declaraciones los agentes de la Policía que le interrogaron le dijeron que ETA no mantiene nunca relación con traficantes de explosivos y que ha atentado en ocasiones contra alguno. Ante las observaciones que le hicieron los miembros de las Fuerzas de Seguridad, Trashorras afirmó que podría haber malinterpretado las palabras de Ahmidan. La caravana de la muerte ha sido utilizada por algunos medios para montar relaciones de ETA con el 11- M, por cuanto la furgoneta bomba de Vidal y Badillo se desplazó a Madrid en la mismas fechas que Ahmidan desde Asturias. Afirma ahora que no vio unas bolsas de plástico en el coche de El Chino Precisa que si lo declaró ante el juez fue por presiones de la Policía y el CNI