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10 ESPAÑA www. abc. es MIÉRCOLES 28- -2- -2007 ABC LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LA DECLARACIÓN DE RAFÁ ZOUHIER Cuatro silencios de un testigo clave Septiembre de 2003 Rafá Zouhier reconoció ayer que recibió de manos de Suárez Trashorras un detonador de cuya entrega no informó a la Guardia Civil, pese a ser confidente de la UCO. 28 de octubre de 2003 El procesado admitió que tampoco informó a la Benemérita de la reunión que cinco meses antes de los atentados tuvo lugar en una hamburguería de Carabanchel (Madrid) a la que asistieron Suárez Trashorras, Carmen Toro, Jamal Ahmidan El Chino Rachif Aglif y él. Fue el primer contacto, aunque Zouhier lo negó, para la compra del explosivo. Noviembre de 2003 El acusado reconoció que no dio cuenta a la Guardia Civil de la segunda reunión que miembros de la red asturiana tuvieron con Jamal Ahmidan, jefe operativo de la célula del 11- M, para cerrar la operación de compra de explosivo a cambio de hachís. Zouhier, como arma de defensa, negó que en esa cita se hablara de explosivo y dijo que se trató de una deuda de droga. 14 de marzo de 2004 Zouhier también confesó ayer que dos días después de los atentados no comunicó a su controlador en la Guardia Civil que Antonio Toro le dijo que su cuñado Emilio Suárez Trashorras le reveló que había vendido explosivo a los moritos Alegó que no informó a la Benemérita porque su controlador le manifestó que ya los tenían vigilados Zouhier no informó a la Guardia Civil de las citas de El Chino con Trashorras El confidente reconoce que no dio esta información vital a su controlador en la Benemérita sobre la compra de explosivos, de la que intentó desvincularse a toda costa NATI VILLANUEVA MADRID. Fiscal (F) Informó usted a Víctor (el guardia civil del que era confidente) de la reunión que se produjo en el McDonalds de Carabanchel? -Zouhier (Z) Ni de esa reunión ni de otras que tuve con Toro y Trashorras. -F: ¿Le informó de un viaje a Asturias con Jamal Ahmidan El Chino -Z: Yo no viajé a Asturias y si usted tiene una prueba de eso enséñemela. -F: Después de la de Carabanchel, ¿se habló en la reunión del McDonalds de Moncloa de explosivos? -Z: No, se habló de una deuda de hachís. -F: ¿Informó usted del viaje de Jamal Ahmidan a Asturias a finales de febrero? -Z: ¿Cómo voy a informar de lo que no sé? El confidente de la Guardia Civil Rafa Zouhier, procesado entre otros delitos por colaboración con banda armada, se sentó frente al Tribunal a las once y cuarto de la mañana en la séptima sesión del juicio por los atentados del 11- M. En la que fue una de las declaraciones más esperadas de la vista, junto con la del ex minero Suárez Trashorras, Zouhier ratificó que nunca informó a la Guardia Civil ni a la Policía de la reunión en la que asturianos e islamistas cerraron el trato de la compra de explosivos en el McDonalds de Carabanchel, a finales de octubre de 2003. Pero tampoco de ningún otro extremo relacionado con otras reuniones, conversaciones y viajes que se hicieron para trasladar la dinamita desde Asturias a Madrid. Y no lo hizo, dijo, porque hasta después de los atentados no supo que podía haber participado en ellos Jamal Ahmidan El Chino Esta información se la facilitó Antonio Toro, quien, a su vez, se había enterado de la participación de los moritos por su cuñado, José Emilio Suárez Trashorras. En un relato desordenado, poco convincente y contradictorio, Zouhier se reafirmó en su participación las reuniones en las que Suárez Trashorras y Ahmidan se pusieron de acuerdo en el intercambio de drogas por explosivos, si bien matizó, por un lado, que en aquel encuentro sólo se habló de hachís y segundo, que no fue él quien presentó a los asturianos a El Chino muerto en Leganés, pues ya se conocían de antes En este sentido, señaló, a diferencia de lo declarado la semana pasada por su amigo Rachid Aglif El Conejo que Jamal Ahmidan llegó a la reunión del McDonalds acompañado por este procesado y no por él, como había sostenido El Conejo El hecho de que Zouhier intentara con insistencia desvincularse de cualquier aspecto relacionado con los explosivos de la matanza no es una cuestión baladí, pues el hecho de que estuviera al tanto de estas negociaciones implicaría que tuvo alguna responsabilidad en los atentados desde el momento en que, sabiendo lo que iba a suceder, no lo impidió, algo que si es de esperar de un ciudadano de a pie, parece que a un confidente es algo que no se le debe pasar por alto. El confidente, que había negado haber viajado a Asturias, reconoció más tarde que lo hizo en dos ocasiones: una con la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil para identificar a los asturianos y otra, con Toro, cuando Trashorras le propuso asesinar al también confidente Lavandera por chivato En el transcurso de su declaración, Zouhier dio sobradas muestras de que era consciente de las actividades de los asturianos y, por otro, de la radicalización y el fanatismo del El Chino algo que sólo transmitió a su controlador, Víctor una vez acaecidos los atentados e incluso en aquella ocasión nunca llegó a darle su nombre. Quizá por eso, se encontró en una callejón sin salida cuando, una vez concluido el interrogatorio de la Fiscalía (ayer tomó las riendas el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza) el presidente del Tribunal le pidió que aclarara unas cuestiones: -Gómez Bermúdez (G- B) ¿A quién y cuándo le dio el nombre de Jamal Ahmidan? -Zouhier (Z) A Víctor, el día 16 de marzo (de 2004, cinco días Consciente de la situación Asegura que Antonio Toro le confesó que el ex minero le había vendido la dinamita a los islamistas ra en la cárcel de Villabona (en 2001) de que los asturianos trafican con explosivos. ¿A cambio de qué? -Z: De cocaína y de hachís. -G- B: ¿Y no relacionó la amenaza del pago a El Chino con los explosivos? Zouhier no supo contestar. El presidente de la Sala se refería a la deuda que Zouhier reconoció que los asturianos tenían con Jamal Ahmidan una vez que éste les entregó la droga. Como reconoció el confidente, -G- B: Usted ha dicho que se ente- después de los atentados) Versiones según el ánimo -Javier Zaragoza: ¿Por qué cambia usted constantemente la versión sobre las personas que asistieron a la reunión en el McDonald s de Carabanchel -Rafá Zouhier: Las versiones dependían de mi estado de ánimo. -J. Z. ¿Le presionó alguien para que realizara esos cambios u ocultara algunos hechos? -Z: El 12 de marzo vinieron a verme unos agentes de la UCO y me dijeron que no contara nada. Yo avisé meses antes de que estallaran los trenes de que se iba a vender explosivo. En otro momento, el procesado respondió así a su relación con El Chino -J. Z: ¿Sabía que Jamal Ahmidan se había radicalizado tras regresar de Marruecos? -Z: Nadie sabía, ni siquiera la Policía, que El Chino era un terrorista. Si hubiera oído hablar de explosivos habría avisado a la UCO, pero sólo oí hablar de hachís. -J. Z. ¿Cuántas avisó a su controlador de los explosivos? -Z: Mil veces los avisé, les dije que los asturianos querían vender 150 kilos de explosivo y ellos me dijeron que no me preocupara porque ya los estaban investigando.