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Martes 27 de Febrero de 2007 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid. Teléfono: 913399000. Publicidad: 902334556. Suscripciones: 901334554. Atención al cliente: 902334555 Diario ABC, S. L. Madrid 2007. Prohibida la reproducción total o parcial sin el permiso previo y expreso de la sociedad editora. Número 33.313. Depósito Legal: M- 13- 58. Apartado de Correos 43, Madrid Precios de ABC en el extranjero. Alemania: 2,05 Bélgica: 2,00 Estados Unidos: 2,50 USD. Francia: 2,05 Irlanda: 2,10 Italia: 1,75 Holanda: 2,00 Portugal: 1,35 Reino Unido: 1,20 LE. Suiza: 3.40 CHF. Marruecos. 16 Dh. COSAS MíAS Edurne Uriarte MIOPÍAS FEMINISTAS osé Blanco confunde los abrigos de visón con la derecha y algunas feministas confunden el erotismo con la violencia de género. Pero la denunciada escena erótica que ilustra la nueva campaña de Dolce y Gabbana tiene que ver con la violencia lo que los juegos infantiles de malhechores y pistolas con el crimen. Lo que ocurre es que la corrección política ha llegado a tales extremos en estos asuntos que nadie se atreve a protestar ante el despropósito interpretativo. No vaya a ser que te acusen de maltratador. Las memeces intelectuales tienen su espacio en todas las ideologías. En la izquierda, algunos creen que los visones son de extrema derecha. En la derecha, que los piercings llevan al desorden social. Y en el feminismo, que el erotismo llama a la violencia. El feminismo más extremista desconoce la estética del universo de la moda, quizá porque siempre identificó la moda con opresión, dictadura de la belleza, consumismo, capitalismo y cosificación de la mujer. Ni le interesa ni entiende el lenguaje de los diseñadores de moda, que es puro hedonismo, color, placer, provocación visual y, casi siempre, sexo. Para las mujeres tanto como para los hombres. Es posible que el feminismo extremista ni siquiera entienda el propio erotismo. Vieron violencia de género donde otras vimos torsos masculinos desnudos en una de las campañas publicitarias donde el hombre es más objeto que nunca. Y ni se fijaron. Tantos hombres semidesnudos y sólo miraron a la mujer. Los corsés ideológicos les han causado una penosa miopía. Para los nuevos desnudos masculinos y para el renovado lenguaje de la moda. J Charles Simonyi flota durante una de las sesiones de entrenamiento en la Ciudad de las Estrellas de Moscú AFP Un billete de 20 millones de euros Será el quinto turista puesto en órbita por los rusos, y el cuarto multimillonario de EE. UU. que da el paso. Charles Simonyi, uno de los fundadores de Microsoft, se considera a sí mismo un profesor chiflado RAFAEL MAÑUECO i no se produce ningún percance, el próximo 7 de abril el multimillonario estadounidense de origen húngaro Charles Simonyi partirá desde la base espacial de Baikonur (Kazajstán) hacia la Estación Espacial Internacional (ISS) a bordo de una nave rusa Soyuz. Será el quinto turista cósmico puesto en órbita y, según sus propias palabras, tal vez el primer profesor chiflado en viajar más allá de la estratosfera Simonyi, uno de los fundadores de la compañía estadounidense Microsoft, se considera a sí mismo un científico loco un apasionado de las matemáticas, la informática y la aviación. Habla cinco idiomas, pero le falla un poco el ruso, lengua que le va a ser indispensable durante su singladura. Me planteo tres objetivos en este viaje: promover los vuelos al espacio, llevar a cabo diversas pruebas técnicas y experimentos científicos y familiarizar a la gente joven con todo lo que tiene que ver con el cosmos dijo recientemente al llegar a Moscú. Simonyi, que dirige actualmente la firma Intentional Software, nació en Budapest el 10 de septiembre de 1948 y emigró a los EE. UU. cuando tenía 17 años. Tras estudiar en las universidades de California, Berkeley y Stanford, se unió a los fundadores de Microsoft en 1981. Él fue el creador de programas tan populares como Word o Excel. No voy a hacer ningún experimento para EE. UU. afirmó categórico. Sus observaciones sobre los efectos de la radiación y la ingravidez en el organismo serán utilizadas por la Agencia Espacial Europea (ESA) Durante los 10 días que piensa permanecer en la plataforma espacial, Simonyi, que sabe pilotar aviones y helicópteros, hará también fotografías de la Tierra y mantendrá varias teleconferencias con estudiantes. Me llevaré en mi equipaje las banderas de Hungría, Estados Unidos y Rusia, voy a ser el segundo húngaro que vuela al espacio aseguró. Ahora se entrena de forma intensiva en el Centro de Preparación de Cosmonautas de la Ciudad de las Estrellas en las afueras de Moscú, y deberá aún aprobar un difícil examen de actitud para ganarse el asiento en la Soyuz. Y eso que ya ha pagado por el billete casi 20 millones de euros. En el vuelo de ida le acompañaran la norteamericana Peggy Whitson y el ruso Yuri Malenchenko. Al regresar, Simonyi tendrá a su lado al astronauta de la NASA de origen español, Miguel López- Alegría y al ruso Mijaíl Tiurin. Hasta ahora, son ya cuatro los turistas espaciales que han visitado la ISS, Dennis Tito, Marc Shuttleworth, Grigory Olsen y Anousheh Ansari, la única mujer. Salvo Shuttleworth, que es sudafricano, todos los demás son estadounidenses. S