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14 ESPAÑA LA HORA DE LA VERDAD DEL 11- M LAS CONTRADICCIONES DE LOS COLABORADORES DE LA CÉLULA MARTES 27 s 2 s 2007 ABC Bouharrat no sabe explicar el hallazgo de cuatro fotos suyas en Leganés D. M. N. V. MADRID. Mohamed Bouharrat no supo explicar el hallazgo de cuatro fotos suyas en el piso de Leganés. Con respuestas poco convincentes, Mohamed intentó lidiar el contundente interrogatorio del fiscal Carlos Bautista. De los principales cargos que se le imputan, el marroquí a duras penas se defendió. Uno de ellos es el hallazgo, entre los escombros de Leganés, de cuatro fotos suyas tamaño carné. La versión que ofreció el procesado fue especialmente rocambolesca. Relató que días antes de la explosión, se trasladó junto a un tal Abdelrrahman a Villaverde. Allí, su colega iba a tener una cita con un individuo, al que luego identificó como Jamal Ahmidan, jefe operativo del 11- M, por una fotografía del suicida en la prensa. El procesado afirmó que al ver a El Chino se asustó y le hizo saber a Abdelrrahaman que a esa persona la estaba buscando la Policía. Salí corriendo- -explicó Bouharrat al Tribunal- -y dejé mi mochila con la ropa y las fotografías en el coche A continuación afirmó que desconocía la vía por la que esas fotos habían llegado al piso de la calle Carmen Martín Gaite. La misma explicación dio al hecho de que en Leganés se encontrara un libro con una huella suya. Lo cogería del asiento de atrás del coche para hojearlo o para escribir algo apuntó con titubeos. Bouharrat afirmó que desconocía la existencia de unas anotaciones encontradas en el piso de los suicidas sobre un colegio británico situado en el barrio residencial de La Moraleja. El fiscal le recordó que las pruebas caligráficas habían determinado que su letra corresponde con la de la anotación, extremo que el procesado ignora. Este hecho ha sido considerado importante en la investigación por cuanto se deduce que ese centro educativo era uno de los cinco objetivos que tenían los terroristas antes de suicidarse. Respecto a la cita que tuvo en Villaverde su colega Abdelrrahman con Ahmidan, el procesado señaló que era para hablar de tráfico de hachís en Algeciras, y rechazó que se tratara de un traslado de explosivos. Los sobrinos de Belhadj exculpan a su tío y contradicen su primer testimonio Los hermanos Moussatem alegan que lo delataron por amenazas de la Policía D. M. N. V. MADRID. Los hermanos Mohamed y Brahim Moussatem negaron ayer cualquier vinculación de su tío Youseff Belhadj, procesado junto a ellos en esta causa, con la red Al Qaida. Además, aseguraron desconocer que el huido Mohamed Afallah, a quien le hicieron llegar el teléfono de su tío Belhadj en Bélgica, tuviera alguna relación con los atentados de Madrid. Los hermanos Moussatem, procesados por colaboración con organización terrorista y para quienes la Fiscalía solicita ocho años de prisión, intentaron desvincularse de cualquier actividad que el presunto ideólogo de la matanza tuviera con otros partícipes en esos hechos, entre ellos Abdelmajid Bouchar, uno de los considerados autores materiales, y aseguraron que lo que declararon sobre su tío cuando fueron detenidos fue porque la Policía les amenazó con hacer daño a su familia, dejarles 40 años en la cárcel y mandarnos a Marruecos para que nos cortaran allí las manos A pesar de contar con distintos letrados, la estrategia de defensa de los sobrinos de Youssef Belhadj fue paralela, tanto que en sus declaraciones (en las que sólo contestaron a sus defensas) no se registró ni una sola contradicción, Sin embargo, aseguró que no sabe cuáles fueron los motivos por los que decidió abandonar España, pero se imagina que lo decidió así porque en casa ya eran muchos Ambos justificaron los desplazamientos de su tío a España en motivos familiares y en el interés de Belhadj en regularizar su situación en nuestro país, lo que no encajaría muy bien con la decisión de marcharse sin dar una explicación a sus familiares. Mohamed, además, reconoció que el 5 de abril Ibrahim Afallah se presentó en su casa para pedirle el teléfono de su tío (para que ayudara a su hermano Mohamed en su huida tras la explosión de Leganés) Se ratificó en que a continuación borró su número de la agenda por miedo Igualmente, tanto Mohamed como Ibrahim Moussatem dijeron desconocer el apodo de Abu Duhana que se atribuye a su tío Youssef Belhadj y que también fue utilizado para revindicar los atentados en el vídeo que fue encontrado en una papelera cercana al mezquita de la M- 30. Mohamed dijo, además, que la Policía le obligó a declarar que su tío era la persona que leyó el comunicado de reivindicación del atentado, aunque en la prueba de audición no reconoció su voz. Brahim, uno de los dos hermanos Moussatem todo lo contrario a lo que sucede si se comparan sus testimonios con el que aportaron a la Policía y al juez. Mohamed, el sobrino mayor, escuchó las preguntas de la Fiscalía cruzado de brazos y cabizbajo. Bajo la atenta mirada de su tío, a apenas unos metros en la pecera blindada, describió ayer su relación con el presunto ideólogo como la normal entre tío y sobrino y negó, a diferencia de lo que consta en POOL autos, que Belhadj le propusiera en alguna ocasión ir a Afganistán, que le hablara del Yihad y que le comentara, a propósito de los atentados de Madrid, que estaba de acuerdo con ellos, pero que le parecían poca cosa Los hermanos Mousatem reconocieron que Belhadj estuvo en Madrid la última semana de febrero y se marchó de nuevo a Bélgica días antes de que se produjeran los atentados del 11- M. Jesús Zarzalejos Abogado y profesor de Derecho Procesal de la Complutense A VUELTAS CON LOS PERFILES ras la conclusión de los interrogatorios a los principales acusados del 11- M, se ha producido un enconado debate sobre si dan o no el perfil que se le supone a los terroristas. La cuestión es, precisamente, qué perfil debe tener un terrorista islamista. La psicología del terror se ha convertido en una disciplina científica que está ayudando a romper estereotipos sobre los integrantes del yihadismo internacional. Ni los que son pobres son los más proclives a integrarse en sus redes, ni los que tienen una formación T ABC. es Siga las sesiones del juicio del 11- M en abc. es superior dejan por esto de hacerlo. Se ha dicho con urgencia que, ante las apariencias de los interrogados, éstos no podían ser los autores del 11- M. Si lo son o no es algo que vendrá dado por otras pruebas, pero sería bueno no otorgar a la apariencia una baza de inocuidad que todos los expertos recomiendan evitar. Dice Robert Pape que siempre nos gusta que los malos sean monstruos con ojos desorbitados Así los identificamos mejor y tenemos posibilidad de segregarlos antes de que maten. Pero Pape, autor del interesante ensayo Morir para ganar. Las estrategias del terrorismo suicida advierte de que, en ocasiones, los que cometen los peores crímenes son personas bastante normales Las conductas laicas o los caracteres pacíficos son una constante en los terroristas integristas afincados en democracias occidentales. El bien formado Mohamed Atta o el di- charachero Ziad Jarrahi, dos de los autores materiales del 11- S, no encajarían en el perfil que parece exigirse para perpetrar el 11- M. Mohamed Sidique Khan, líder de la célula que ejecutó el atentado del 7- J en Londres, era un ciudadano ejemplar dedicado a la mediación social. Entonces, ¿qué perfil hay que tener para cometer un atentado integrista? Probablemente, la falta de respuesta concreta sea sólo una prueba de las dificultades a las que se enfrentan los estados para combatir a un enemigo difuso y camaleónico, pero que está entre nosotros. Por eso, sirve de poco que algunos acusados dijeran que Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet El Tunecino muerto en Leganés, no daba la talla como organizador del atentado. Suena a intento de exculpación de sí mismos. Y, en todo caso, no impugna la certeza de que los atentados integristas son la suma de diversas aportaciones singulares, situadas en momentos diferentes del proceso criminal, en el que prima la fuerza de la voluntad mucho más que la formación cultural. La diversidad de acusados por el 11- M y su heterogeneidad socio- cultural no son incompatibles con su concurrencia sucesiva en una secuencia de actos de planificación, preparación y ejecución. Fernando Reinares ha analizado para el Instituto Elcano la tipología de los yihadistas detenidos en España entre 2001 y 2005, con unos resultados sobre sus niveles de estudios que se acoplan, sin gran esfuerzo, a lo visto hasta ahora en el juicio. A lo mejor, a El Tunecino le bastó tener capacidad para idear el atentado. Otros impartieron doctrina; otros consiguieron dinero; y otros pusieron bombas. La apariencia de los acusados no les hará culpables, sin duda, pero tampoco dejarán de serlo por ella.