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22 ESPAÑA LUNES 26 s 2 s 2007 ABC El PP es el protagonista Se ha convertido en el centro de la política nacional. Internamente se ha abierto un debate sin estridencias sobre su proyecto y posibles incorporaciones. Y al mismo tiempo es la única voz que se hace oír ante el ensimismamiento de la izquierda POR CHARO ZARZALEJOS MADRID. La lupa está puesta en el PP. De este partido sabemos, o creemos saber, casi todo. Conocemos sus discursos y buena parte de sus propuestas. Se barajan hipótesis de cambios y el PSOE, al parecer preocupado por la suerte electoral de los populares, centra en ellos buena parte de su puesta en escena. El PP se ha convertido en el centro de atención de propios y ajenos, de suerte que a veces da la impresión de que es lo único que existe en el escenario político. Somos el único partido de oposición, los únicos que nos fijamos en el Gobierno y los únicos capaces de ser alternativa, y eso tiene sus ventajas y sus inconvenientes afirman en Génova. En los pasillos próximos a Rajoy creen que pueden estar rozando el triunfo electoral y abogan por presentarnos como realmente somos. Un partido grande y, por tanto, plural en el que en contra de lo que algunos crean existe el debate interno, en el que es necesario conciliar posiciones Del PP sabemos casi todo y si algo tiene claro Rajoy es que ya le comienzan a llegar consejos y sugerencias incluso de aquellos a quienes nunca se les ha pedido opinión como es el caso de algunos socialistas, que hay que ver lo preocupados que están porque no ganemos las próximas elecciones Es obvio que el PP es el único partido de oposición. Los demás, que juntos no suman ni la cuarta parte que el PP, se diluyen en su apoyo al Gobierno. Sólo se parecen a sí mismos cuando de reivindicaciones territoriales se trata o cuando, como en el caso de IU, reclaman que las tropas destacadas en Afganistán vuelvan a España. ¿Se imaginan una semana de silencio del PP? España se vería envuelta en el silencio que provoca la indiferencia de unos y el ensimismamiento de otros. El PP se encuentra en un momento apasionante para ellos mismos. Hemos salvado el proyecto aseguran Acebes, Astarloa y otros muchos. Ahora se trata de ganar las elecciones y ahí se va a estar a lo que diga Mariano Y Mariano anda tanteando el terreno y después de las municipales, que no nos van a ir nada mal llegarán novedades y algunas sorpresas que, auguran, van a desconcertar a nuestros adversarios, pero no a nuestros votantes El debate surgido en Génova ante la última convocatoria de Francisco José Alcaraz es sólo un aperitivo. tralidad, de la moderación y son sus errores un factor esencial de nuestra fortaleza Mientras el PP ha decidido pisar todos los charcos, demostrando a veces una carencia total de táctica, la izquierda se almidona todos los días, de manera que sólo ellos representan el escrupuloso respeto por las instituciones, sólo ellos están ansiosos de paz y sólo ellos saben lo que desean los ciudadanos. Y todo ello, sin debate interno conocido. Aquí radica el éxito de Rodríguez Zapatero, que ha logrado abducir a propios y extraños. Pero sólo hasta cierto punto, como lo demuestra el hecho, por ejemplo, de que son presidentes socialistas los que plantean recursos a otros socialistas. Ejemplo claro de la ausencia de ese debate interno en el que los socialistas- -si son los socialistas de siempre- -deberían haberse puesto límites a sí mismos en el inconcluso debate territorial. Lo único que parecen tener claro los socialistas y el resto de la izquierda es que su locuacidad, los discursos claros y contundentes deben ser los dirigidos al PP y sólo al PP. Son sus errores un factor esencial de nuestra fortaleza La izquierda, ensimismada ¿Y el PSOE? ¿Y la izquierda social y política española? Ahí está, refugiada en Ferraz, en donde José Blanco y otros quitan importancia a la encuesta del CIS porque se realiza a un año de las elecciones Ahí está, ensimismada consigo misma, dando por bueno todo lo que ocurre, a excepción, claro está, de la tarea de oposición del PP que cier, tamente es manifiestamente mejorable. Nada gusta más al PSOE que ver irritado al PP por, que, dicen, se alejan de la cen- Si vienen mal dadas con ETA, todos mirarán a Zapatero, pero todos serán responsables por su silencio Desde luego, muy fuertes y almidonados deben sentirse, por ejemplo, los socialistas vascos para deslizarse hacia el discurso que siempre ha sido propio y exclusivo de los nacionalistas. Sin despeinarse, pasan de oponerse durante años y años a facilitar ayudas a las familias de los presos de ETA, a- -con pequeñas matizaciones- -defenderlas ante la chifladura de los nacionalistas. Sin mover una ceja, se han encontrado con que su discurso del todos sufren comienza a ser asumido por quienes más han sufrido. Sólo el PP no quiere la paz y sólo el PP, según el nacionalista José Antonio Rubalkaba, está más cómodo con la existencia de ETA, aunque les violente y les asesine Constan estas palabras en el diario de sesiones del Parlamento vasco. ¿No hay nadie en la izquierda que pregunte por qué este Los socialistas vascos cambio? ¿No hay nadie en Ferraz, o fuera de Ferraz, que no esté sorprendido o sienta curiosidad? Todo lo que tenga que ver con el terrorismo lo lleva el presidente aseguran en las filas socialistas. Cuando vengan mal dadas, si vienen, todos mirarán al presidente, pero todos serán responsables por los silencios contenidos. Fueron los silencios contenidos del PP los que permitieron a Aznar apoyar a Bush para invadir Irak. Mientras, en el País Vasco el escenario anda movido. Si verdad son las irregularidades de Jon Jáuregi, no es menos verdad que se han conocido como consecuencia de la guerra interna del PNV Así se las gasta este partido, que pase lo que pase va a mantener prietas las filas, máxime cuando se intuye algo ya conocido por los nacionalistas y es que, cuando los socialistas empiezan a merodearnos, tenemos follón. Acuérdate- -indica a esta periodista un veterano nacionalista ya fuera del día a día- -de lo que fue la escisión. Si el PSOE no hubiera estado detrás, moviéndose en la sombra, hubiéramos llegado a un acuerdo. Pero que no se engañen porque Imaz ya se ha dado cuenta Se ha dado cuenta y opta por cerrar filas ante lo que se considera acecho del PSE De la Vega, flanqueada por el alcalde de Barcelona y el candidato a la Alcaldía de Tarragona EFE Dura diatriba de De la Vega contra la cúpula del PP desde Cataluña I. ANGUERA TARRAGONA. La vicepresidenta primera del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, consideró ayer que el PP no tiene límites a la hora de intentar erosionar al Gobierno y acusó a los populares de atacar a la Justicia con este objetivo, por su participación en la manifestación organizada por la AVT el sábado en la que se pidió el cumplimiento íntegro de la pena impuesta al terrorista Ignacio de Juana. En su segunda jornada en Cataluña, en plena campaña de apoyo al PSC, De la Vega aprovechó la clausura de la Escuela de Invierno de los socialistas catalanes para arremeter contra el PP y aseguró que a esta formación no le importa debilitar uno de los pilares básicos de la democracia para debilitar al Gobierno Advirtió, además, que los populares mienten cuando afirman que el Gobierno negocia con los terroristas o cuando aseguran que el Estatuto catalán rompe España La vicepresidenta lamentó igualmente la tergiversación que, en su opinión, supone que el PP alabe a los jueces por las decisiones judiciales con las que están de acuerdo y por contra se manifiestan para protestar por otras decisiones judiciales cuando éstas contradicen su discurso. Además, señaló que el principal partido de la oposición aprovecha cualquier ocasión para atacar al Ejecutivo, desde las decisiones judiciales a una investigación de la Policía, sin olvidar el legítimo derecho y deber del presidente del Gobierno de nombrar ministro de Justicia a Mariano Fernández Bermejo. En este contexto, se refirió también al Pacto Antiterrorista, que el PP da por enterrado tras la negativa del Gobierno a aceptar sus condiciones para reunirlo. De la Vega aseguró que los populares mienten también al reivindicar la recuperación del pacto, puesto que son ellos los que lo rompen al no aceptar su primer punto, que otorga al Gobierno la potestad de decidir la política antiterrorista. Además, insistió en el compromiso socialista con las reformas territoriales.