Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
94 DEPORTES Atlético- Real Madrid s Los protagonistas DOMINGO 25 s 2 s 2007 ABC Así jugó el Atlético Leo Franco: bien. Una buena parada a remate de Cannavaro. Seitaridis: bien. Se comió a Reyes, pero tuvo más problemas con Cassano. Empujó por su banda. Perea: bien. Marcó un gol válido. Su rapidez fue una garantía en el cruce. Zé Castro: regular. Un par de despistes en el primer tiempo y no estuvo listo en el gol de Higuaín, que le ganó la posición. Antonio López: bien. Sin nadie fijo a quien marcar, se incorporó bien al ataque. Galletti: notable. Hasta que se agotó creó muchos problemas por su banda. Una gran ocasión que salva Casillas. Luccin: notable. Presionó con sentido y jugó bien el balón. Maniche: bien. Más fuerza que técnica. De más a menos. Jurado: bien. Muy activo al principio. Siempre que tuvo el balón dio muestras de peligro. Agüero: notable. Entró más en juego que otros partidos y los defensas blancos sólo le pararon con faltas. Un remate final que pudo dar el triunfo. Torres: notable. Además del gol, se movió con soltura y su velocidad creó muchas dudas en la defensa rival. Mista: regular. Poco tiempo para entrar en juego. Aguirre: notable. A su equipo sólo le faltó gol. Tuvo todo lo demás. Torres entierra el maleficio A la novena, la vencida. Cinco años después, el Niño marcó por fin al Madrid. Ha necesitado 731 minutos para matar uno de sus gafes. Dejó vivo otro: no ha ganado al eterno rival. TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Disparó junto a un poste, vio que el balón entraba y casi no se lo creyó. No era un sueño de niñez, era una realidad. Había marcado su primer gol al Real Madrid. Corrió a celebrarlo a toda velocidad, como si persiguiera un pase virtual. Como si fuera su primer tanto en Primera. Como si estrenara su cuenta en el Atlético. Se arrodilló delante de los seguidores del fondo sur, que rompieron la valla de alegría, y esperó, como rezando, los abrazos efusivos de sus compañeros. Le estrujaron sobre la hierba porque sabían que Torres había destrozado un mal de ojo particular que rompía también el general: era el final de la mala racha de cuatro derrotas consecutivas en el Manzanares frente al enemigo de siempre. El Niño salió a jugar con la camiseta por fuera, como un amuleto, para acabar con el maleficio. Sí tuvo que quitarse el collar de bolitas que lleva a diario. Y a los once minutos saldó su asignatura pendiente. El remate de Higuaín le impidió aprobar, sin embargo, otro examen superior. Todavía no pudo redondear la faena. Estaba decepcionado porque el Atlético perdió una ocasión histórica de colocarse en puestos de Liga de Campeones y por delante del Real Madrid. Un objetivo que ni Fernando ni su equipo han conseguido en el siglo XXI. Es la próxima meta. Un reto que ayer se debió alcanzar, según los futbolistas rojiblancos, si el árbitro no hubiera anulado el tanto de Perea. El vestuario del Atlético era un lamento. Contra las ocasiones desaprovechadas y contra Daudén Ibáñez. Muchos jugadores no quisieron hablar para no explotar con duras declaraciones. Torres se mostraba contento por el gol, pero triste por el resultado, pues merecimos ganar con bastante claridad comentaba a sus allegados. Hemos dominado casi todo el encuentro subrayaba. La plantilla se quedó en el vestuario para presenciar una y otra vez el gol anulado a Perea. No era ni falta ni fuera de juego decía cada profesional al salir a la calle. Luccin destacó las oportunidades que tuvimos de sentenciar el partido Galletti destacó el mando del partido, en todas las fases menos en unos minutos que nos costaron el gol Y al segundo surgía el enojo por la jugada del derbi, el remate de Perea. Fue un tanto absolutamente legal, se vea por donde se vea Un comentario que repetían los directivos del Atlético, que vieron escapar la ocasión de adelantar al Real Madrid y ser cuartos en la Liga. Indignación con el árbitro Fernando Torres salta por encima de Míchel Salgado tendrá que recordar que la última vez que los rojiblancos vencieron a los blancos en el Calderón, aquel 12 de junio de 1999, Fernando José Torres Sanz daba la vuelta de honor al estadio después de conseguir el título europeo de cadetes. En su quinta temporada en Primera, al cabo de nueve clásicos, nunca le IGNACIO GIL Así jugó el Real Madrid Casillas: muy bien. Cuatro paradas que salvaron el partido. Sobriedad, agilidad y reflejos. Salgado: regular. Tuvo muchos problemas con Jurado al principio. Se entonó un poco después. Helguera: notable. El mejor atrás. Gran colocación, bien en el corte y valiente al salir al cruce. Cannavaro: mal. Debió ser expulsado media hora antes por hacer faltas reiteradas estando ya amonestado. Fuera de sitio en todo momento. Torres: bien. Lo pasó mal con Galletti, pero terminó en su línea. Raúl: regular. Se corrió medio maratón y tocó el balón menos que nunca. Capello le vuelve loco con tanto cambio de posición. Gago: regular. Quiere, corre, va, viene, pero no le salen las cosas. Emerson: regular. Más entonadillo, impuso su físico cuando el rival flojeó. Reyes: mal. Dos amagos sin más. Guti: bien. Sólo cuando él entró en juego su equipo sacó el balón jugado. Sufrió muchas faltas. Higuaín: bien. El gol y mucho movimiento. Cassano: bien. Activo y gran pase en el gol de su equipo. Diarra: regular. Puso fuerza, pero también debió ser expulsado. Marcelo: sin calificar. Capello: regular. Con los cambios su equipo mejoró la horrible primera mitad. ha ganado al vecino de arriba. En el segundo acto se metió la camiseta por dentro del pantalón, pero no engañó al mal fario. La ilusión de la victoria se esfumó con esa jugada tan aislada como perfecta que le dio al Real Madrid el empate. El nueve rojiblanco, que abrió una nueva brecha en su historial, EL BANQUILLO ROJIBLANCO AGUIRRE Fuimos superiores pero ya se sabe que el árbitro es soberano T. G. -M. MADRID. El técnico del Atlético de Madrid rompió por una vez su diplomacia y atacó directo a dar. Justificó la igualada en las ocasiones desperdiciadas por los rojiblancos y en un mal abitraje. De mal fario nada, hubo mala suerte en los remates y en otras cosas... No entró la pelotita, no fuimos capaces de hacer más goles. El Atlético jugó bien, es así... pero el árbitro no entrena conmigo de lunes a sábado y los árbitros son soberanos Sí fue objetivo al valorar que el empate madridista surgió en un error de su defensa. Recibimos un gol en un despiste y fuimos superiores en todas las facetas del partido. Juegas mejor, te vas a casa sin ganar y no sabes por qué pasó... Hay un juez, es humano, y se puede equivocar, como uno se equivoca Sus palabras desprendían una sutileza cargada con balas. A pesar de todo, no estaba desencantado. La Liga de Campeones sigue a tres puntos de distancia. No estoy decepcionado. Si somos capaces de mantener esta línea, si seguimos así, estaremos en Europa Reconocía que en ese momento no podía pensar en la Champions y en las posibilidades porque su indignación le obligaba a intentar comprender lo que habían señalado el linier y el colegiado en el tanto anulado al colombiano. Los jugadores me preguntaron por el gol de Perea. Están todos viendo la televisión para observar lo que se le pasó por la cabeza al juez de línea ya que el árbitro no señaló nada y el asistente tardó demasiado en levantar el banderín... Es muy complicado salirme de mi línea de no hablar de los árbitros porque el vestuario está inquieto por las imágenes que están viendo. Los jugadores me dicen que en la tele se ve un pequeño agarrón... pero creí que iba a señalar penalti... adujo con otro sarcasmo. Sin embargo, anuló el gol... Su balance frente al eterno rival le hizo confirmar el gafe. Ante el Madrid he conseguido dos empates y dos sensaciones de haber sido superiores. No nos faltó remate ya que disparamos diez veces, sino acierto. Lo conseguido me parece poca cosecha en relación a la inversión. Nos faltó meterla Al menos vio una alegría en la caseta. Torres acabó con un mal de ojo. El gol debe ser para Fernando un alivio porque es el centro de muchas polémicas. Se ha quitado un peso de encima