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ABC DOMINGO 25- -2- -2007 España, en el avispero afgano s Último adiós a la soldado muerta ESPAÑA 17 ciar la misa. Se recompone de una enfermedad. Por eso delega y envía sus condolencias. Siete párrocos se encargan de la homilía. El sacerdote José Antonio Ferreiro preside. Los eclesiásticos piden consuelo para los que han perdido a un ser muy amado de una forma tan violenta. En el sermón, se lee el relato de Emaús que habla del desvanecimiento de la esperanza y del regreso. Todos tenemos derecho a volver a la casa de donde salimos llenos de ilusiones, aunque éstas no se hayan cumplido dice un vicario, que añade que una vida truncada en plena juventud no significa que se hayan perdido todas las esperanzas, sobre todo, cuando es por una buena causa Idoia Rodríguez Buján era auxiliar de enfermería, estaba en Shindand, colaboraba en una misión de paz y, lo que le gustaba, era ayudar. Ya de pequeña venía conmigo a visitar a enfermos para animarlos recordaba a ABC el día que se conoció el fallecimiento de la chica el alcalde, Antonio Muíña. Autoridades civiles y militares arropan a la pequeña que soñaba con las fuerzas armadas en su adiós. Hay 2.700 personas, en un edificio con capacidad para 1.500. Muchos no han podido acceder al interior, pero tampoco se han ido. El ministro José Antonio Alonso está con el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz, que reivindica en un encuentro informal con los medios el trabajo desarrollado por esta mujer, a la que conoció personalmente. Es necesario que las tropas continúen, por un mundo más justo y estable comenta. En la necropólis de Nodar todo es más íntimo, por expreso deseo de los allegados. El compañero sentimental de Idoia porta los restos mortales de la que iba a ser su mujer. Y Consuelo, sin consuelo posible, abraza el ataúd y se resiste a despedirse de su sangre. Las escenas son de gran dramatismo. Zapatero en el polvorín El Parlamento autorizó al Gobierno a enviar soldados a Afganistán para amparar un proceso electoral Tres años después, la naturaleza de la misión ha derivado en una situación de guerra POR PALOMA CERVILLA MADRID. El 30 de junio de 2004, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguraba en el Parlamento que el envío de soldados a Afganistán se justificaba para amparar un proceso electoral De aquella afirmación a lo que es hoy la misión de las tropas en este país asiático hay un abismo. Ya no hay elecciones, sino una situación de guerra, cuyo debate se ha reabierto con la muerte de la soldado Idoia Rodríguez. El objetivo de la misión española en Afganistán se ha ido adaptando a la cruda realidad del terreno, mientras que el objetivo político continúa anclado en un deseo, que no se justifica con la realidad. Zapatero aseguraba en el Congreso en septiembre de 2005 que la misión española está en la provincia de Badghis la más pobre de Afganistán haciendo posible que llegue la seguridad, el agua potable, las atenciones médicas, las comunicaciones, la democracia y la esperanza En esa misma sesión plenaria, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, ya le advirtió que en julio de 2004 recabó nuestra autorización para enviar tropas que ayudaran a celebrar las elecciones en Afganistán. No recuerdo yo que nos revelara nada sobre los riesgos Le gustaba ayudar Lugar donde los talibanes colocaron el artefacto que mató a la soldado española que acompañan a cualquier misión que allí se desarrolle Aunque ni el presidente del Gobierno ni su ministro de Defensa, José Antonio Alonso, hayan querido hablar nunca de guerra quien sí lo ha hecho, despejando todas las dudas, es el propio Estado Mayor de la Defensa quien, en un informe interno desvelado por ABC, reconoció que las tropas españolas en Afganistán están en situación de guerra y recomienda a los tres Ejércitos un adiestramiento especial de los militares desplegadas en la zona. Los hechos han venido a confirmar que el contingente que se envió para realizar un seguimiento electoral ahora realiza una actividad ajena a los objetivos que inspiraron el inicio de su misión. Del máximo de 540 efectivos aprobados por el Gobierno en 2004 se ha pasado a los 690 de la actualidad, en sucesivas autorizaciones. De la vigilancia electoral se ha derivado a misiones de liderazgo de una base de apoyo avanzada en Herat y un equipo de reconstrucción provincial (el conocido como PRT en sus siglas en inglés) en Qala i Naw, al que inicialmente el propio presidente se opuso y que hoy utiliza como principal argumento para justificar su misión de paz Zapatero reconoció ante el Congreso que hay un cierto cambio de opinión en cuanto a la bondad de los PRT Siete ataques reconocidos oficialmente, dos muertos por estallido de artefactos explosivos y, al menos una docena de ataques a helicópteros, que no se han querido admitir, es el balance de una misión de paz EFE Presionado por la oposición, el presidente tendrá que explicar el miércoles su misión de paz de la que, según aseguran militares que participan en la misión, amparados en su anonimato por miedo a represalias, no llega nada a España de lo que realmente pasa aquí. Día sí, día no, se produce un tiroteo y, al principio, ir a Afganistán tenía su atractivo, pero ya no sé cuánta gente está dispuesta a ir allí Pero no sólo desde el propio Ejército español se habla de esa guerra de la que Zapatero quiere huir, sino que Estados Unidos llegó a reconocer el mérito de un militar español en una acción bélica de apoyo a sus tropas. En el escrito de felicitación del responsable del Mando de Operaciones del Ejército español al citado militar, destaca su comportamiento ejemplar, actuación profesional y eficaz y la frialdad demostrada bajo fuego hostil El miércoles, la ofensiva parlamentaria obligará a Zapatero a posicionarse en el Congreso y volver a explicar su misión de paz