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ABC DOMINGO 25 s 2 s 2007 España, en el avispero afgano s Tensión en Herat ESPAÑA 15 El toma y daca con los talibanes empieza a contagiarse a nuestra zona El jefe militar de la base de Herat alerta sobre las amenazas de la misión MIKEL AYESTARÁN ENVIADO ESPECIAL HERAT. Como siempre que ocurre un hecho de estas características, se estudia con detenimiento y se toman medidas adicionales para que no vuelva a ocurrir. Debemos intentar adelantarnos a los hechos El coronel Juan Antonio Carrasco Juan es el máximo responsable español en el FSB (siglas en inglés de Base de Apoyo Avanzado) de Herat. Llegó hace un mes a Afganistán y le ha tocado vivir uno de los relevos más trágicos, marcado por el fallecimiento de la soldado Idoia Rodríguez. Desde que nos vestimos el uniforme sabemos a lo que nos exponemos, pero eso no evita la pena. La opinión pública española debe asumir que esta es nuestra obligación y que aunque estamos en misión de paz, aquí hay muchos grupos que parecen no darse cuenta de ello sentencia el coronel. La Policía afgana es la que se ocupa por el momento de estos grupos. Mantiene un despliegue de dos mil hombres en la provincia de Herat y advierte de que el enemigo está organizado en pequeñas unidades que llegan de la vecina Farah, realizan los ataques y regresan a sus bases. No existe un mando único y cada unidad tiene su cabecilla. Farah es una provincia rica en plantaciones de opio donde el Gobierno central es impopular debido a su dura campaña de erradicación de la adormidera. El Ejército afgano, por su parte, ha destinado cinco mil hombres a la provincia. Las autoridades esperan ahora que la comunidad internacional entregue los doce mil kalasnikovs que han pedido para equipar a sus hombres en el oeste del país y frenar el avance talibán. El deterioro progresivo de la seguridad en el oeste del país ha llevado al Gobierno de Kabul a abrir una delegación del CID (siglas en inglés de Departamento de Investigación Criminal) en Herat. Nos encontramos en guerra, o en una situación de no paz o como se le quiera denominar, pero estamos seguros de que nos va a tocar luchar y tenemos que estar listos para combatir a quienes no quieren la estabilidad del Gobierno señala el comandante Ali Khan, uno de los máximos responsables del nuevo CDI. Este organismo ha sido el responsable de la elaboración de la lista de necesidades de las fuerzas de seguridad afganas y, además de los kalasnikovs, solicitan de forma urgente lanzacohetes RPG 7 y munición. Todo ello de cara a una primavera en la que se espera una ofensiva talibán a gran escala, como así han anunciado sus líderes. Estamos seguros al Ofensiva en primavera Soldados de la OTAN analizan los restos de un vehículo utilizado por un conductor suicida cien por cien de que vamos a necesitar este material y mucho más para poder mantener al Gobierno concluye Ali Khan. La situación en el distrito de Shindand, al sur de Herat, es el foco de violencia más próximo al contingente español y desde la FSB se sigue de cerca el aumento de los incidentes violentos que los 530 policías que allí trabajan no pueden evitar. Dentro del mapa afgano, esta es una de las zonas tranquilas, pero no es una balsa de aceite y el toma y daca con los talibanes en las zonas del sur empieza a contagiarse. Shindand es el mejor ejemplo informa el coronel, quien tiene la seguridad de sus hombres como primer mandamiento en un país en el que tan sólo en 2006 hubo más de cuatro mil muertos. El hospital Role 2 de la base de Herat es el centro de las miradas de todos los militares es- REUTERS El Gobierno afgano ha abierto una oficina de investigación criminal en la zona española, al aumentar la violencia pañoles. Allí se recupera de sus heridas el cabo Jorge Laíño del Río, al que le tuvieron que extirpar el bazo y que continúa ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) No puede aún recibir ningún tipo de visita. Ni el coronel Juan Antonio Carrasco Juan obtuvo la autorización de los médicos para ver al cabo, quien se encuentra fuera de peligro y que próximamente será evacuado a España. ¡SEÑOR, QUE HOY NO PASE NADA! Los soldados españoles en Afganistán continúan con su relevo, pero Herat no olvida a la soldado Idoia Rodríguez Buján. El dolor une a los que se van y a los nuevos que llegan. El dolor, y la preocupación por la intranquilidad que el atentado ha llevado a sus hogares POR M. AYESTARÁN HERAT. Silencio. Cabezas bajas y gestos serios. Banderas a media asta. En el centro la azul de la OTAN, flanqueada por la afgana, italiana, eslovena y española, los tres países que conforman la base. Herat no olvida la muerte de Idoia Rodríguez y mientras en España se celebraba su funeral, aquí se le siguen rindiendo honores. La enorme FSB (siglas en inglés de Base de Apoyo Avanzado) situada en pleno aeropuerto de Herat dista apenas media hora en coche de la ciudad. Los taxistas que cubren el recorrido se llevan la mano al pecho en señal de respeto cuando uno les pide que le lleven a la base. Espaniaí? preguntan y comienzan a explicar en farsi el atentado de mediados de esta semana. Herat era una ciudad que vivía en relativa calma, pero el foco de inestabilidad cada vez está más cerca y ahora el Apertura de un CDI distrito de Shindand, lugar donde sufrió el ataque el convoy español, es un territorio muy sensible que dista apenas cien kilómetros de la capital de provincia. La misión del sexto relevo español en Afganistán había transcurrido en relativa calma hasta que el pasado miércoles una mina acabara con la vida de la soldado e hiriera a otros dos compañeros. Todas las mañanas, a lo largo de los cuatro meses, al levantarnos todos tenemos la misma oración en la mente: ¡Señor, que hoy no pase nada! Le quedaban tan solo diez días y toda una vida por delante... lamenta el sargento Lechuga, al que apenas le restan unas horas para abandonar el país. Golpe para las familias El impacto, la tristeza es palpable entre los compañeros que han compartido los últimos cuatro meses con la fallecida, pero el topetazo es igual de fuerte para los que llegamos y estrenamos misión con la despedida de un cadáver. Es un palo a nivel personal y familiar. En nuestras casas este tipo de sucesos se viven con mucha intensidad. Cada familia de un militar cumple su particular misión durante el tiempo que dura la estancia y a los nuestros, como a nosotros, les toca empezar con este trágico incidente comenta el comandante Murga, quien es recién llegado, pero viene a Afganistán por segunda vez. Los militares disponen de conexión a Internet, teléfonos y acceso al canal internacional de televisión. Han seguido las noticias en torno a la muerte de su compañera con mucha intensidad y les ha sorprendido de forma positiva la atención prestada por los medios de comunicación en España. Todo esto les hace sentirse más cerca de sus hogares en unos momentos duros en los que les preocupa, sobre todo, que sus familias estén lo más tranquilas posibles.