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80 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo SÁBADO 24- -2- -2007 ABC Un plan para esquivar al asteroide Apophis, una roca de casi 500 metros de diámetro, se acercará peligrosamente a la Tierra en el año 2036 JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. Los venezolanos, igual que los habitantes de la península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, tienen a partir de ahora un motivo más para preocuparse. De hecho, existe una posibilidad entre 45.000 de que reciban, el 13 de abril del año 2036, el impacto directo de un asteroide de casi 500 metros de diámetro y más de veinte millones de toneladas de peso. Este es, por lo menos, uno de los escenarios manejados por los astrónomos que siguen, desde su descubrimiento en 2004, la trayectoria del asteroide 99942, más conocido como Apophis. Con una órbita alrededor del Sol que se parece bastante a la de la Tierra, esta gran roca espacial, una de las 127 consideradas por la NASA como potencialmente peligrosas, se cruza a menudo con nuestro planeta. Se ha calculado que los próximos acercamientos se producirán en los años 2013, 2021, 2029 y 2036. Los dos primeros no encierran peligro, ya que Apophis pasará lo suficientemente lejos como para que podamos dormir tranquilos. En 2029, sin embargo, ambas trayectorias (la de la Tierra y la del asteroide) se aproximarán tanto que, cuando pase, Apophis estará a 38.000 kilómetros de distancia (algo más de una décima parte de la que nos separa de la Luna) y muy cerca de las órbitas que ocupan hoy muchos de nuestros satélites de comunicaciones. to, más grande que el Empire State de Nueva York, cayera directamente en el agua. Triste consuelo este, ya que su tremenda energía (equivalente a más de cien mil bombas atómicas como la de Hiroshima) sería suficiente para provocar tsunamis de varios cientos de metros de altura. Olas monstruosas barrerían entonces las costas con efectos devastadores en varios de los continentes del planeta. Una entre 45.000. Esta probabilidad, muy remota, ha sido suficiente, sin embargo, para que se piense seriamente en redactar un protocolo concreto de actuación, del que se haría responsable Naciones Unidas, cuyo texto definitivo podría ver la luz en el año 2009. Alguien tendrá que tomar las decisiones afirma Russel Schweickart, antiguo miembro de las misiones Apolo y fundador de la Asociación de Exploradores Espaciales formada por veteranos astronautas y cosmonautas. El Meteor crater en Arizona, una de las huellas más famosas dejadas por un asteroide FOTOS NASA Eros, de 6 km. de largo, en una imagen tomada por el satélite NEAR en febrero de 2000 Gaspra, un asteroide de unos 20 kilómetros, fotografiado por la sonda Galileo en 1991 Y entonces sucederá algo que puede complicar mucho las cosas. La fuerza de gravedad de la Tierra modificará la trayectoria del asteroide, hecho que volverá mucho más peligroso el siguiente encuentro, el 13 de abril de 2036. Poco después de ser detectado (en junio de 2004) al asteroide le fue asignado un nivel cuatro en la escala de Turín (que puntúa los riesgos de impacto de 0 a 10, donde 10 es una colisión segura) el máximo grado de peligrosidad de todos los cuerpos de este tipo monitorizados hasta enton- Cambio de trayectoria Ida es tan grande (casi 300 kilómetros) que cuenta con un satélite propio, Dactyl ces. En ese momento, las probabilidades de colisión en abril de 2036 aumentaron hasta una entre 37. Sin embargo, cálculos posteriores rebajaron su posición en la escala hasta el nivel uno, que ocupa actualmente, con la mencionada probabilidad de colisión de uno entre 45.000. Al año siguiente, en 2037, Apophis volverá a cruzarse con la Tierra, pero con una sola probabilidad de chocar con ella entre 12,3 millones... En realidad, los expertos Mathilde, de 52 kilómetros de diámetro. Su impacto acabaría con casi toda la vida en la Tierra del programa NEO (Near Earth Objects) de la NASA han calculado que el 13 de abril de 2036 el impactor podría caer sobre nuestro mundo en cualquier lugar a lo largo de una extensa franja que cruza en diagonal el Océano Pacífico, desde Siberia hasta las costas suramericanas, y que se prolonga hasta los bordes del continente africano. Lo más probable, en caso de que la colisión llegara realmente a producirse, es que el obje- La Tierra modificará la trayectoria de Apophis en 2029, haciendo más peligroso el encuentro del año 2036 En una década, el número de asteroides de riesgo aumentará de 127 a varios miles Dicha asociación es la máxima impulsora de la redacción de este tratado, que deberá determinar qué pasos concretos sería necesario seguir en el caso de que se confirme la existencia de un asteroide en trayectoria de impacto con la Tierra. La primera de las reuniones de trabajo para elaborar el documento tendrá lugar en mayo, en Estrasburgo. Creemos que es necesario contar con un protocolo definido de toma de decisiones- -dice Schweickart- Y ese protocolo debe ser anunciado y adoptado por las Naciones Unidas Por su parte, el Congreso norteamericano ha apretado las tuercas a la NASA para que se tome más en serio la cuestión. Y es que la lista de objetos potencialmente peligrosos (127, como se ha dicho) puede verse incrementada hasta varios miles en apenas una década. Los cráteres dejados sobre la piel de todos los planetas del Sistema Solar por esta clase de colisiones constituyen la mejor de las pruebas de que, antes o después, algún gran cometa o asteroide volverá a chocar con la Tierra. Por eso, lo mejor es prepararse ahora, cuando aún estamos a tiempo... Tomar decisiones Más información sobre Apophis: http: www. neo. jpl. nasa. gov risk a 99942. html