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78 CULTURAyESPECTÁCULOS SÁBADO 24 s 2 s 2007 ABC Los directores noveles protagonizarán el X Festival de Cine de Málaga ESTER REQUENA MÁLAGA. Los directores noveles centrarán la lucha por la Biznaga de Oro del X Festival de Cine de Málaga. Cinco óperas primas y siete segundas películas competirán en una edición en la que se verán las caras con los veteranos Antonio Hernández El menor de los males y Azucena Rodríguez Atlas de geografía humana Sin olvidar a Miguel Hermoso, que abrirá el certamen, el próximo 9 de marzo, con Lola, la película aunque fuera de concurso, lo mismo que Four last songs de Francesca Joseph, que cerrará esta décima edición el 17 de marzo. Un total de quince cintas, una más que el año pasado, entrarán a concurso. Jaime Marqués (con Ladrones Rafa Cortés Yo Rodrigo Cortés Concursante Félix Viscarret Bajo las estrellas y los hermanos David y Tristán Ulloa Pudor se estrenarán en la gran pantalla en este certamen, mientras que Álvaro Díaz Lorenzo Café solo o con ellas Ricardo Macián Los ojos de Ariana Manuel Lombardero Tuya Antón Reixa Hotel Tívoli Santiago Lorenzo Un buen día lo tiene cualquiera Miguel Alcantud Anastezsi y Vicente Peñarrocha Arritmia -quien ya ganase la Biznaga como mejor director en la edición de 2004 por Fuera del cuerpo -presentarán a concurso sus segundos largometrajes. En esta ocasión, el director Antonio Isasi- Isasmendi presidirá el jurado de la sección oficial, en el que se proyectarán un total de dieciocho obras de producción reciente. CLÁSICA Ciclo Complutense Obras de S. Revueltas, W. A. Mozart y M. Manrique de Lara. sInt. F. Say (piano) Orq. Sinf. de Castilla y León. sDir. musical: A. Posada. s Auditorio Nacional de Música. Madrid Un wagneriano español ANDRÉS IBÁÑEZ Aparece el piano del subsuelo en un efecto digno de 2001 de Kubrick, y luego el pianista Fazil Say (Ankara, 1970) un personaje que yo diría que parece salido de Tim Burton si no hubiera usado ya esa metáfora en otra crítica: encorvado, huesudo, vestido con una flotante chaqueta de terciopelo. No comienza bien el concierto Coronación de Mozart: la orquesta suena dura, envarada, y algunos fraseos parecen excesivamente amanerados, pero enseguida la personalidad extravagante y flamboyante del pianista se apodera completamente del espacio sonoro. Y es que está claro que Fazil Say se siente a sus anchas en el escenario y está decidido, ante todo, a pasárselo divinamente. Se remanga hasta el codo para tocar, canturrea mientras teclea, y su brazo izquierdo, cuando no tiene nada que hacer, revolotea por el aire como acechando en círculos lo que hace la mano derecha. Su Mozart es caprichoso, percusivo, adornado impúdicamente de trinos, cascadas y sonoridades diversas, acentuado extrañamente el final de las frases. Pero la gran expectativa de la noche es el poema sinfónico La Orestiada del olvidado Manuel Manrique de Lara (1863- 1929) discípulo de Chapí, admirador de Wagner y Strauss, estudioso del folclore sefardí, colaborador de Menéndez Pidal y soldado profesional, un furibundo wagneriano que imita sobre todo la época Lohengrin y Tanhäuser de su ídolo, con poderosas melodías diatónicas (porque él parece pensar en términos vocales, cantados, más que instrumentales) adornadas con figuraciones de la cuerda y estremecedores corales de trombones, orquestación wagneriana, en fin, aunque carente de la brillantez de su modelo. Música que no posee el menor carácter español y que puede alcanzar momentos bellísimos, como el final de Las Coéforas donde Alejandro Posada se revela como un arquitecto sonoro de primera fila, magistral creador de gradaciones y de clímax que suenan como acontecimientos y capaz de extraer de su dignísima orquesta sonidos de intenso lirismo.