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76 CULTURAyESPECTÁCULOS SÁBADO 24 s 2 s 2007 ABC Tres Oscar bajo tierra española Un día antes de que se entreguen las codiciadas estatuillas en el Teatro Kodak de Los Ángeles, recordamos a tres actores que ganaron un Oscar y que murieron o están enterrados en nuestro país: Bing Crosby, George Sanders y Paul Lukas POR ENRIQUE HERREROS Dice un acertado refrán eso de que muerto el burro la cebada al rabo. Pues bien, se podría aplicar a nuestro tema, ahora que se acerca la celebración de la 79 ceremonia de los Oscar y tres de los premiados a lo largo de los años del historial de la Academia murieron o están enterrados en España. El primero es Bing Crosby, a quien todos los años vemos por alguno de esos canales que Mr. Jordan nos dio, protagonizando la inagotable y deliciosa Navidades Blancas que dirigió el húngaro Michael Curtiz, aquel gran director que servía para todo; lo mismo realizaba una película sobre el segundo frente Casablanca y se llevaba el Oscar; como una de acción La carga de la Brigada Ligera que era todo un éxito; o dirigía con igual acierto una de aventuras Robin Hood todo un descarado melo Alma en suplicio una de piratas El capitán Blood o una del Oeste Dodge City Bing Crosby, el otro gran crooner de todos los tiempos, junto a Frank Sinatra, fue siempre un actor más bien cortito hasta que un buen día el gran Leo McCarey le puso delante el papel de aquel simpático cura católico, el padre O Malley, de Siguiendo mi camino y se llevó merecidamente el Oscar en 1944, compitiendo, nada menos, que con Charles Boyer Luz que agoniza Cary Grant Un corazón en peligro y su compañero de reparto, el curita viejo encarnado por aquel portento de actor llamado Barry Fitzgerald, que ganaba la estatuilla al mejor actor de reparto para callar la boca a más de uno. Crosby fue famoso, además de sus canciones, por la serie de comedias que interpretó para la Paramount con su amigo Bob Hope y la bella y retocadísima Dorothy Lamour, tituladas Camino a... Por otro lado, eran muy comentadas sus partidas de golf con Hope; muchas de ellas tenían lugar en el campo propio que Hope poseía detrás de su residencia en Moorpark St. en Toluca Lake. Mi camino diario para encontrarme en Warner Bros Studios con mi recordado amigo el meticuloso ejecutivo Andrés Sanz. Bing Crosby se hallaba el 14 de octubre de 1977 jugando al golf en el exclusivo campo de La Moraleja, a las afueras de Madrid. Transcurrían las seis y cuarto de aquella tarde, jugaba en compañía de Manuel Piñero, gran campeón, con el presidente del club, César de Zulueta, y con otro profesional, Valentín Barrios. Se terminaba el partido, se hallaba ante el hoyo 18 y Bing Crosby cayó al suelo fulminado por un ataque al corazón; lo evacuaron deprisa y corriendo al hospital de la Cruz Roja, en la avenida de la Reina Victoria, pero ingresó cadáver. Ya no se podía hacer nada. El gran crooner- ¿podemos traducir canturreador? -se había ido para siempre al otro mundo a cantarle a Mr. Jordan, que estás en los cielos, aquella pegadiza melodía de Siguien- Muerte en el hoyo 18 Bing Crosby, en 1945, con el Oscar que obtuvo por Going My Way do mi camino Too- ra- loo- raloo- ra El próximo otoño se cumplirán los 30 años de su fallecimiento. ¿Hay en el campo de golf de La Moraleja algún recuerdo? ¿Una pequeña placa en el árbol más cercano a su último hoyo? Nada de nada. La primera noche que George Sanders pasó en Madrid, cuando vino a rodar Salomón y la reina de Shaba fue a cenar a Casa Botín con Lois Weber, la jefa de publicidad de la película, y conmigo, que era una especie de cavaliere servante de pacotilla de la importante publicista. Pero, cuál no sería mi sorpresa, al abrir Sanders la boca para comandar su cena al bueno de Antonio, el dueño, y se puso a hablar un español con el mismo acento porteño que el irrepetible Alfredo Di Stefano sigue manteniendo después de tantos años y, encima, teniendo que escuchar a los últimos presidentes de la entidad. Sanders- -de quien nadie debe olvidar su trabajo en AP Eva al deSnudo que le proporcionó un acertado Oscar en 1950- -ya me había impresionado al visionar Soberbia en la sala de pruebas de Filmófono en noviembre de 1944, encarnando al pintor Paul Gauguin de forma magistral. Pero el 25 de abril de 1972 Sanders estaba hospedado en el hotel Don Jaime de Castelldefels, cerca de Barcelona; por la noche, ni corto ni perezoso, se engulló un frasquito de membutal y se fue directo a las calderas de Aula de Cultura Para la libertad sangro... España contra el terrorismo. Catedrático de la Universidad Complutense Presidente del Foro de Ermua Martes 27 de febrero de 2007 20.00 horas La Fundación Vocento presenta: Intervendrá: D. Mikel Buesa Los textos de las anteriores conferencias del Aula de Cultura se podrán encontrar en: www. abc. es informacion aula cultura ABC Centro Cultural de Círculo de Lectores C O Donnell, 10- Madrid Metro: Príncipe de Vergara (Entrada libre- Aforo limitado)