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88 VIERNES deESTRENO VIERNES 23 s 2 s 2007 ABC Corto Maltés se viste también de largo El personaje de Hugo Pratt no podía ser menos y salta al celuloide PABLO MARTÍNEZ PITA MADRID. No tiene poderes mutantes, ni músculos desproporcionados, ni una sagacidad zorruna. Cuando nació ni siquiera tenía raya de la fortuna dibujada en la palma de la mano (sin problemas, cogió una navaja y se la hizo él mismo) Es el aventurero de antaño, como los de R. L. Stevenson o Julio Verne. Experto en la cábala, hijo de una gitana de Sevilla y un marinero inglés, Corto Maltés no busca tesoros ni salvar el mundo. Su fin no es llegar, sino el viaje en sí. En sus historias quedan mil enigmas sin resolver. Predominan los primeros planos, los diálogos son ambiguos, los romances inconclusos. Quizás su única cualidad extraordinaria sea la de un sentido de la libertad insobornable. Aún así, o quizas por eso, es un icono indiscutible del mundo del cómic. El autor de un personaje así también tenía que ser alguien fuera de lo común, alguien como Hugo Pratt (1927- 1995) Por las venas de este veneciano circulaba sangre inglesa, francesa, judía y turca. Todavía niño, vivió varios años en Abisinia (hoy Etiopía) Una experiencia que le dejó dos secuelas: enorme curiosidad por las culturas ajenas y un rechazo total por el colonialismo. La Segunda Guerra Mundial terminó por informarle acerca de la estulticia humana y procurarle su nostalgia por un mundo, el de principios de siglo, ya evaporado. Para llevar adelante el enésimo salto de un tebeo al celuloide se escogió a Pascal Morelli, un hombre con una dilatada experiencia en esto de los dibujos animados, y gran admirador de este personaje desde su adolescencia. Comenzó a trabajar en Corto Maltés en 1997, y hasta 2002 no llegó a estrenarse. Ahora llega a España con cinco años de retraso, como si hubiera viajado en una de esas viejas máquinas de la época descrita en el filme. Una de las preocupaciones de Morelli era preservar el dibujo en apariencia simple pero lleno de expresividad de Hugo Pratt. Además, eligió uno de los principales libros de la serie, Siberia que mostraba a un personaje ya perfectamente definido. Moviéndose en el es- París, je t aime Francia, Alemania, Suiza, Liechtenstein 2006 120 minutos Director- -Olivier Assayas, Ethan y Joel Coen, Isabel Coixet, Wes Craven, Alfonso Cuarón, Gérard Depardieu, Alexander Payne, Walter Salles, Gus van Sant... Actores- -Marianne Faithfull, Steve Buscemi, Miranda Richardson, Leonor Watling, Juliette Binoche, Willem Dafoe, Nick Nolte, Natalie Portman, Ben Gazzara, Gena Rowlands, Elijah Wood... Para la adaptación al cine de este personaje creado en 1967 se ha escogido el formato de dibujos animados El amor va por barrios FEDERICO MARÍN BELLÓN ¿Quién no se ha enamorado en París o ha ido a París enamorado? En el peor de los casos, ¿quién no ha soñado con ir a París cuando estaba enamorado? Directores de todos los sabores cantan las excelencias y las miserias de este sentimiento unviersal y eterno en dieciocho historias que transcurren en sendos barrios de la capital francesa. Naturellement su calidad es muy dispar, casi tanto como su temática, pero como ocurre siempre con las cosas del corazón, o debería ocurrir, es preferible quedarse con lo bueno. Quien quiera conocer la nómina completa de cineastas y actores (algunos juegan a intercambiar papeles e incluso a simultanearlos) debe saber que ni siquiera en la ficha adjunta caben todos sus nombres, por lo que el aficionado inquieto deberá buscarlos en internet, por ejemplo. Citarlos aquí sería como copiar las matrículas de todos los coches vistos durante un paseo por cualquiera de estos barrios parisienses, sin reparar en sus infinitas posibilidades románticas. No es cuestión de ponerse blandito, pero da gusto descubrir a Natalie Portman en Faubourg Saint Denis, compartir metro con Steve Buscemi en Tuileries (el billete se lo pagaron los Coen, claro, que siguen tostando su sentido del humor) cuidar de un bebé junto a Nick Nolte en Parc Monceau... Incluso Javier Cámara tiene sus segundos de gloria. En París se pueden vivir historias de vampiros, actores drogadictos, enfermeros con pasión (y compasión) peluqueras chifladas y mimos acompasados. En sus calles caben las fantasías sexuales de la tercera edad, los sueños eróticos de la madurez y hasta los coqueteos interraciales de los jóvenes. No hay dos formas iguales de vivir el amor y no hay dos amores que no se parezcan. Por eso, sentarse a ver 18 piezas sobre asunto tan universal e inagotable, rodadas con mimo por figuras de relumbrón, pues es un placer. Venus Gran Bretaña 2006 94 minutos Género- -Drama Director- -Roger Michell Actores- -Peter O Toole, Vanessa Redgrave Amor de invierno y primavera ANTONIO WEINRICHTER ¿Recuerdan aquella comedia de Lubitsch El diablo dijo no Un viejecito casanova, Don Ameche, encaraba la muerte de forma más bien gloriosa gracias a una enfermera de noche. En Venus el anciano es una vieja gloria de la escena que ultimamente está encasillado en papeles de pre- cadáver en series hospitalarias, y su donjuanismo es menos despreciable que el de Ameche porque surge de su dandismo habitual: Peter pacio situado entre la ficción y la realidad, como cada una de sus aventuras, la historia está localizada entre Rusia y Manchuria, en 1919. Por allí pululan, además de varias revoluciones en ciernes, personajes como Rasputin, quien, dependiendo del momento, podía ser enemigo acérrimo del héroe o entrañable compañero. Pero una de las grandes habilidades de Hugo Pratt era la de crear personajes femeninos llenos de misterio y encanto. Aquí aparecen sacerdotisas de exóticas religiones, revolucionarias que sacrifican su amor por un ideal, caprichosas duquesas... Y todas, atractivas. Más información sobre la película: http: www. laurenfilm. es cortomalt es cortomaltes. html O Toole, que tantas veces ha hecho papeles atormentados, proyecta aquí un admirable equilibrio... no físico precisamente, pues cada movimiento parece un triunfo, pero sí mental y reconciliado con la edad tardía, sin sentimentalismos ni inútil nostalgia. Ese balance viene a turbarlo una chica joven (Jodie Whittaker) que cuida de su cascarrabias amigo y superviviente (estupendo Leslie Phillips) pero es O Toole quien se fija en ella, quien la valora más allá de su tosca fachada pasota (es sexy porque es joven, no porque ponga mucho de su parte) y quien ensaya avances para sentirse vivo más que otra cosa. El paso de la relación de viejo verde a la de invierno y primavera como diría el bardo, es lo que describe la película. El director Roger Michell cuenta aquí con una pareja menos proclive a las monerías que en su anterior Notting Hill lo que complica la tarea de crear una relación que mantenga su atractivo para el espectador; el que lo consiga dice mucho a su favor. Eso sí, el personaje realmente fascinante (llámennos fetichistas) es el de Vanessa Redgrave, aunque sólo salga para recordarle a O Toole lo que es y lo que ha sido.