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ABC VIERNES 23 s 2 s 2007 VIERNES deESTRENO 87 Más que un símbolo, Hollywood es un estado mental David Lynch s Director de la película Inland Empire Han pasado cinco años desde que sacudiera por última vez los sentidos de la audiencia con Mulholland Drive pero el inquieto David Lynch sigue al pie del cañón. Aquí habla de su último trabajo, Inland Empire TONI GARCÍA BERLÍN. Inland Empire le entre toma y toma. No se puede ni comparar con la lentitud del proceso cinematográfico común, que es enorme y pesado. Es una pesadilla, tan grande como la calidad del propio cine. No puedo volver a trabajar de esa manera y más teniendo en cuenta que el digital mejorará mucho más, habrá muchas más herramientas que usar... Además, a los actores les encanta, creo que les proporciona una sensación de intimidad que es imposible conseguir con una de esas gigantescas cámaras Panavision... La revolución digital va a ser increíble. -En cierto modo sí, ya que la idea central de las dos películas era ir encajando piezas. Esto funciona para mí de la siguiente forma: alguien está en otra habitación con un puzzle completo y va arrojándome piezas desde allí. Así que yo cojo esas piezas, que en realidad son ideas, las siento, las veo, las oigo y luego las escribo. A medida que van llegando más piezas la totalidad de la idea se revela en sí misma. Este proceso estaba seguro en la base de Eraserhead e Inland empire pero también en Terciopelo azul y Mulholland drive Todas fueron construidas siguiendo el mismo proceso, donde consigues fragmentos de historias y dejas que guíen el barco. -Las guardas en una caja, porque quizás en el camino sirven como detonante para otras ideas. O a veces, cuando inicias un nuevo proyecto, abres la caja y encuentras esa pieza que pusiste allí diez años atrás y ¡bang! Encaja perfectamente con el nuevo puzzle. Nunca se sabe... -Ha dicho que no piensa traba- recuerda de alguna manera- -por su estructura- -a Cabeza borradora -Han circulado muchos rumores sobre el montaje que finalmente podremos ver de Inland Empire ¿Qué nos puede decir sobre eso? -Va a ser exactamente el mismo montaje que se pudo ver en el Festival de Venecia. Es cierto que los distribuidores han insistido en que había que modificarlo, pero para mí no tiene ningún sentido hacer eso. Es como si le dijéramos a alguien: ¡Oye, eres muy alto, así que vamos a tener que cortarte las piernas, o quizás una parte del torso! No creo que sea algo que haya que hacer. El director David Lynch, en una imagen de archivo rentes los unos de los otros en la superficie, pero como acostumbro a decir, cuando nos ponemos en el terreno de lo abstracto las diferencias se vuelven mucho más aparentes y las interpretaciones de lo visto son una gran parte de esto. Las experiencias son tan diferentes para cada uno de ellos que lo único que te queda cuando haces una película es pensar que has hecho el trabajo tan bien como has podido y que has disfrutado el proceso tanto como has podido, y después de eso aceptar lo que venga. También es cierto que a veces cuando vemos algo que acaba de salir hay una reacción concreta, pero al cabo de un tiempo lo revisamos y pensamos: Espera un minuto. ¿Cómo me pudo gustar eso? Son cosas que pasan. AFP -Hablando del Festival de Venecia, parece que su película no fue del agrado de los críticos: ¿qué influencia tienen sobre usted ese tipo de cosas? -Obviamente sería algo muy bonito que a todo el mundo le gustara todo, pero uno aprende rápidamente que no todas las películas son para todo el mundo. Los críticos son seres humanos que experimentan ciertas sensaciones y luego escriben sobre ellas. Todos los seres humanos son un poco dife- ¿Como director de cine qué tal se le da lidiar con las subidas y bajadas inherentes a su profesión? ¿Y qué pasa cuando esas piezas no encajan? -Creo que entiendo perfectamente cuando las cosas están en un punto bajo en mi carrera. Por ejemplo, para muchos fue un punto bajo cuando la cadena ABC decidió anular Mulholland drive pero si te digo la verdad para mí fue como un subidón, un momento de euforia. Si les hubiera gus- tado me hubiera visto obligado a firmar un contrato de larga duración con ellos. Eso hubiera comportado usar un montón de energía y concentración en ese proyecto, y al mismo tiempo hubiera impedido que la serie se convirtiera en una película. Así que mirando atrás creo que fue una cosa buena. Un montón de cosas positivas surgen de las situaciones negativas. ¿Por qué sigue viviendo en Hollywood? Lynch, Dern y la vaca Georgia El director se ha distribuido por primera vez a sí mismo en los Estados Unidos (dada la dificultad de colocar una película de tres horas en las salas) y lo ha hecho de una forma absolutamente Lynchiana utilizando unas técnicas de marketing como mínimo sorprendentes: Cuando hice la promoción de la película en Los Ángeles- -cuenta el cineasta- cogí a Laura Dern (la actriz protagonista de la pelícu- jar nunca más con el cine convencional, que el mini DV va a ser su herramienta a partir de ahora. -Bueno, mi fascinación con el DV tiene tantas ramas: es una cámara pequeña, tomas de 40 minutos, enfoque automático, viendo exactamente lo que estás rodando, un equipo reducido, desplazamientos rápidos la) y a una vaca llamada Georgia y fuimos a algunas salas a presentar la película. Ibamos los dos y llevábamos una pancarta. Algunas veces llevamos también a un pianista y la tercera vez que fuimos nos acompañó una banda de música de la universidad y nos pusimos a tocar música... Fue algo maravilloso, Georgia era encantadora. Solían utilizarla en anuncios, así que está acostumbrada a estar con gente y siempre permanecía muy tranquila. Laura y yo queríamos mucho a la vaca Georgia -Porque hay algo en ese sitio, esa mezcla de desesperación, horror, y al mismo tiempo esperanza y belleza. Tanta gente persiguiendo sus sueños desde hace decadas... siempre he pensado que más que un símbolo es un estado mental. El propio concepto de Hollywood es maravilloso. Hace un tiempo intenté ir a vivir a Salzburgo, duré dos semanas allí. ¡Todo estaba tan limpio que tuve que huir! ¿Tardaremos cinco años en verle rodar otra película? (Sonríe David Lynch) Pues no lo sé, primero tengo que buscar ideas y después ya veremos.