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ABC MIÉRCOLES 21- -2- -2007 La UE recortará en más de un 20 %l as emisiones de CO 2 a la atmósfera 87 Carmen Pallas Jefe del Servicio de Neonatología del Hospital 12 Octubre de Madrid UN CASO EXCEPCIONAL a historia de Amilia Taylor es absolutamente excepcional. En la mayoría de las unidades neonatales no se ingresa a los niños que nacen por debajo de la 23 semana de la edad gestacional. Una de las cuestiones más controvertidas dentro de la neonatología actual es dónde se debe situar el límite de la viabilidad, es decir, dada la evolución a corto y medio plazo de los niños extremadamente inmaduros, cuál debería ser el límite inferior de peso y edad de gestación para que un niño sea reanimado e ingrese en cuidados intensivos. Las dudas surgen tanto desde el ámbito de la bioética como desde el punto de vista del coste beneficio. ¿Está justificado iniciar el tratamiento de L Pesó 280 gramos y midió 24 centímetros, poco más que un bolígrafo rebral. Pero hoy su pronóstico es muy bueno La niña está sana y llena de vida según sus médicos. Tanto que puede que mañana reciba el alta, tras alcanzar los 1.800 gramos, la mitad de lo que suele pesar un bebé nacido a término. Para mí es una niña gordita decía Sonja, su madre. Pese a su pronóstico, continúa bastante delicada. Su peso aún es muy bajo y necesita una estrecha vigilancia, la ayuda de oxígeno y tratamientos para el asma. Su médico, el neonatólogo William Smalling, cree que el caso de Amilia debería cuestionar los límites actuales de viabilidad. La tecnología con la que podemos hoy tratar a estos niños ha mejorado y hoy podemos salvar a bebés que no hubiesen sobrevivido hace diez años Menos optimista es Jesús Pérez Rodríguez, jefe de la Sección de Cuidados Neonatales del Hospital La Paz, una de las unidades de referencia en el cuidado de grandes prematuros. El caso de esta niña es excepcional, por el peso, y sobre todo por su edad gestacional. No debemos generar falsas expectativas en los padres. No todos los niños logran salir adelante y en buenas condiciones. Por debajo de las 25 semanas de gestación, cada semana de menos supone un reto y un obstáculo difícil de superar Las primeras complicaciones surgen por el frágil estado del cerebro y los pulmones. Los pulmones no son capaces de llevar suficiente oxígeno a los tejidos y existe un riesgo muy elevado de sufrir hemorragias. AP Falsas esperanzas Tampoco han tenido tiempo de conseguir la suficiente inmunidad y se defienden muy mal de las infecciones. Dos avances médicos han contribuido en estos últimos diez años a aumentar la supervivencia: un fármaco que combate una grave enfermedad respiratoria en el recién nacido, y los corticoides prenatales, capaces de acelerar la maduración general del niño. Incluso se ha empezado a utilizar Viagra el fármaco contra la impotencia. También hemos aprendido a cuidar mejor a los bebés, utilizando técnicas menos agresivas. Observamos más antes que actuar asegura Pérez Rodríguez. Más información sobre el nacimiento: www. baptisthealth. net ¿Está justificado tratar a un niño cuando se sabe que su calidad de vida será muy escasa? un niño cuando se sabe que las posibilidades de supervivencia con una calidad de vida aceptable son muy escasas, y que el ingreso va a generar gran sufrimiento tanto al niño como a la familia? Por otro lado, los recursos económicos no son ilimitados y el coste de la atención a los niños extremadamente prematuros es muy alto, y quizás podría estar justificado que esos recursos se aplicaran en otros aspectos de la atención a la infancia. Los resultados de la evolución a medio plazo de los niños nacidos con menos de 750 gramos o menos de 25 semanas de edad gestacional no son muy alentadores, ya que una proporción importante presentará alguna discapacidad. En la mayoría de las unidades españolas, en estas situaciones alrededor del límite de la viabilidad se suele informar a los padres sobre el pronóstico del niño que va a nacer, y conjuntamente con ellos se toma la mejor decisión para el niño, asumiendo que los padres son los que mejor van a defender los intereses de su hijo. El caso de Amilia es una anécdota, pero la prematuridad es un problema sanitario de primer orden, ya que pese a todos los esfuerzos que se han realizado no sólo no se ha conseguido que disminuya su frecuencia, sino que en los últimos años la tasa se está incrementando, y actualmente en España casi 10 niños de cada 100 que nacen son prematuros.