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24 ESPAÑA Fracaso político del Ministerio de Sanidad MIÉRCOLES 21 s 2 s 2007 ABC Salgado durante su comparecencia de ayer tarde ante los periodistas DANIEL G. LÓPEZ Zapatero desautoriza a Salgado y le obliga a retirar la ley del alcohol tras el plante del sector La ruptura definitiva entre el mundo del vino y la ministra, la proximidad electoral y las amenazas de tractoradas obligaron a La Moncloa a ordenar la retirada de la ley DOMINGO PÉREZ MADRID. Ayer, sobre las seis y media de la tarde, Elena Salgado, ministra de Sanidad y Consumo, anunciaba la interrupción de la tramitación de la ley del alcohol. Ponía fin bruscamente y de forma inesperada a un mes largo de polémicas, reuniones, cruces de declaraciones y enfrentamientos con todos los sectores implicados. Chocó en este periodo con la oposición, pero también con numerosos compañeros de su partido. Discreparon de sus postulados la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, y los presidentes de Castilla- La Mancha, Aragón, Extremadura y Cataluña. Incluso la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, tuvo que llamarla al orden, obligándola a reunirse con todos los sectores afectados a los que ella se negó reiteradamente a recibir. El caso es que esta larga batalla, en la que contó con muy escasos apoyos, fue desgastándola de forma manifiesta y dejándola paulatinamente cada vez más sola y aislada social y políticamente, como se comprobó a lo largo del día. En cualquier caso, al final ha sido el sector vitivinícola el que ha decantado el pulso, el que ha inclinado la balanza. Y es que hasta las dos de la tarde de ayer, Elena Salgado se mantenía aún firme en su postura. Inquebrantable e intransigente. Es más, se escenificó la ruptura oficial y definitiva entre los productores, agricultores y bodegueros y la ministra. Abandonaron todos ellos el Ministerio, tras casi dos horas de reunión, convencidos de que sólo una solución política podía acabar con la ley. Y así fue, aunque mucho antes de lo previsto. Cuatro horas más tarde, José Luis Rodríguez Zapatero obligaba a Elena Salgado a rendirse, a dar marcha atrás y a meter en un cajón el anteproyecto de ley. La orden era taxativa: retirada inmediata. La ministra convocaba de forma urgente una rueda de prensa y anunciaba que se interrumpía la tramitación del proyecto de ley para prevenir el consumo de alcohol entre menores por haberse convertido en una cuestión de confrontación y de enfrentamiento electoral Está claro que el PSOE no estaba dispuesto a asumir la conflictividad social que se avecinaba y la pérdida de votos en zonas tradicionalmente vitivinícolas, algunas de ellas claramente socialistas, debido a las movilizaciones que las organizaciones agrarias estaban dispuestas a iniciar. Era un riesgo excesivamente alto. Las amenazas de tractoradas y todo tipo de paros amedrentaron a Zapatero, al que no le ha importado desautorizar a su ministra y ponerla al borde de la dimisión. Y eso precisamente es lo que solicitó el secretario de Política Social y Bienestar del Partido Popular, Julio Sánchez Fierro, quien señaló que la ministra se ha visto desautorizada primero por la sociedad y luego, por el Gobierno, por lo que por propia coherencia, debería dimitir Es esta una sensación compartida por muchos. No hay que olvidar que esta ley se había convertido en la bandera de toda la política sanitaria de Salgado. Pretendía repetir con ella, el éxito de la ley del tabaco. De hecho, la del alcohol era en muchos aspectos un calco de la de los fumadores. Pero esta vez midió mal las fuerzas de sus adversarios. Y eso que las primeras impresiones resultaron muy negativas. La reunión de la mañana ofreció un panorama altamente frustrante para el sector del vino. Llegaban al Ministerio con una propuesta concreta y desde su punto de vista muy interesante: retirar el vino de la ley del alcohol e incluir todas las medidas y regulaciones para prevenir el consumo entre menores y las cuestiones de promoción y publicidad o bien en la Ley de la Viña y el Vino, o bien en una nueva norma consensuada entre Sanidad, Agricultura y Educación. Salgado casi no quiso ni escucharles. Les presentó el nuevo borrador del anteproyecto e Ruptura matutina Frustrante para el vino De la contradicción y la parálisis a la marcha atrás Desde el pasado septiembre, el Gobierno de Zapatero se ha sumido en una crisis de contradicciones entre los distintos Ministerios, e incluso entre sus titulares y el jefe del Ejecutivo, que ha derivado en una pérdida de iniciativa agravada después del atentado de ETA en Barajas. Sin agenda en política exterior, empeñado en mantener el proceso pese a todo, Zapatero enmendó a Rubalcaba cuando el ministro dio por roto el diálogo con ETA, se negó a enviar más tropas a Afganistán, como pretendía Alonso, y desautorizó a Blanco cuando el PSOE quiso reconocer errores en el proceso Además, Solbes tuvo que rebajar del triunfalismo del presidente por anunciar que en tres años alcanzaríamos a Alemania y Jordi Sevilla vio a Zapatero anunciar en público que sus planes para acometer ya la reforma de la financiación autonómica serían aplazados para otra legislatura. En inmigración, Caldera va por un lado e Interior por otro mientras crece la inseguridad ciudadana.