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ABC MARTES 20- -2- -2007 ECONOMÍA 37 www. abc. es economia Rivero y los Sanahuja acuerdan repartirse Metrovacesa y Gecina La mayor inmobiliaria de la Eurozona no pudo soportar la guerra entre sus accionistas MIGUEL LARRAÑAGA MADRID. Los dos bandos enfrentados en Metrovacesa han conseguido un acuerdo para escindir el grupo en dos sociedades distintas, al frente de las cuales se situará cada uno de ellos. Rivero y Soler, actuales gestores del grupo, se convertirán en los accionistas de referencia de la francesa Gecina, mientras que la familia Sanahuja, que posee la mayor participación minoritaria en el grupo, será la mayoritaria de Metrovacesa. El único acuerdo que Rivero y los Sanahuja han sido capaces de alcanzar tras más de un año de batalla por el control de la mayor inmobiliaria de la Eurozona es, precisamente, el que da por concluida la existencia del grupo y retorna a Metrovacesa y Gecina a una situación societaria independiente, como la existente antes de que Metrovacesa lanzase su opa sobre la francesa. Minoritarios y CNMV Tras el acuerdo que da paso a la segregación, los accionistas de Metrovacesa podrán elegir la sociedad de la que desean seguir siendo accionistas. El acuerdo prevé que los accionistas podrán optar por mantenerse en el accionariado tanto de Metrovacesa como de Gecina, quedarse sólo en Metrovacesa o, por último, abandonar Metrovacesa y seguir en Gecina. A todos los que tengan en el futuro acciones de Gecina se les dará la oportunidad de participar en el capital de la sociedad española que controlada por Gecina tendrá tres activos actualmente propiedad de Metrovacesa y que se explotan en alquiler. Todo ello a expensas de lo que pueda decir la CNMV. El supervisor mantuvo la cotización de Metrovacesa suspendida todo el día de ayer y la propia Metrovacesa ha indicado que consultará la operación con la CNMV. BATALLA POR EL CONTROL DE METROVACESA En porcentaje Sacresa 39,613 Joaquín Rivero y Bautista Soler 33,145 Free Float 18,284 Caja CastillaLa Mancha (CCM) 0,597 ABC Fuente: CNMV Inversiones Hemisferio (Lara) 5,361 Prasa 3,000 Joaquín Rivero E. AGUDO Dos bandos enfrentados Tras las opas parciales lanzadas por los Sanahuja y Rivero (junto a su socio Bautista Soler) el reparto del capital quedó con una frágil mayoría a favor de Rivero y Soler, que contaban con un 36,145 del capital y el apoyo de los paquetes de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, Bancaja y Caja de Castilla- La Mancha. Los Sanahuja alcanzaron el 39,613 del capital y tuvieron que conformarse con seguir en la oposición Pero las posturas irreconciliables se enfrentaron aún más cuando la familia Sanahuja sólo contó con tres representantes en el nuevo consejo de la inmobiliaria, copado por fieles a Rivero. Este radical enfrentamiento derivó hace dos semanas con una comunicación de los Sanahuja a la CNMV informando de la tardanza con la que Rivero tramitaba su petición de convocatoria de junta extraordinaria de accionistas. La intención de los Sanahuja era revocar en esa junta de accionistas los poderes otorgados al consejo para realizar una ampliación de capital con renuncia al derecho de suscripción preferente por parte de sus actuales accionistas y por pura aritmética podían conseguir su propósito, dejando en una situación más frágil aún a Rivero. La petición de los Sanahuja en este momento y no en otro obedecía a un factor estratégico: Bancaja ha vendido su 5,361 de Metrovacesa a Inversiones Hemisferio, sociedad de la familia Lara, y la Caja de Ahorros del Mediterráneo también ha salido del accionariado de la inmobiliaria. Caja de Castilla- La Mancha, por su parte, ha dejado reducida su participación a la mínima expresión, por debajo del 1 Tras la salida de estos accionistas, Rivero y Soler siguen teniendo una holgada mayoría en el consejo de administración, pero su situación en la junta de accionistas es más comprometida, ya que la entrada de Prasa en el accionariado de la inmobiliaria no se ha hecho sumando acciones a las de Rivero y Soler, sino tomando parte de su paquete accionarial. A poco apoyo que los Sanahuja consiguieran, existía la posibilidad cierta de que Rivero perdiera una votación. Llegados a Pero más allá de la pérdida de una votación, en realidad Metrovacesa se encontraba tocada por imposibilidad de actuar. Con la obligatoriedad de convocar una junta de accionistas sobre la mesa en la que el principal punto del orden del día era más que conocido, todas las nego- ciaciones de la empresa entraban en terrenos movedizos, no sólo para posibles operaciones corporativas, sino para operaciones de pura normalidad en la actividad inmobiliaria. este punto, ambas partes no tienen más salida que sentarse a negociar una fórmula de paz que sea aceptable para los dos y la única que han conseguido Metrovacesa quedará bajo el control de los Sanahuja, mientras que Rivero y Soler se harán con la francesa Gecina es la separación total de los negocios. Por un lado, Metrovacesa será controlada por los Sanahuja, que reforzarán su posición accionarial. Su actividad tendrá como base el negocio inmobiliario y de promoción en España, pero que mantendrá una pequeña parte de los activos de la actual Gecina en Francia, explotados en régimen de alquiler e integrados en Metrovacesa. Por otra parte, Joaquín Rivero y su socio Bautista Soler se convertirán en accionistas de referencia de la francesa Gecina, con sus negocios inmobiliarios centrados en Francia y con tres activos de la actual Me- trovacesa que se añadirán a Gecina a través de una filial española de nueva creación. Para llegar a este objetivo serán necesarios meses de trabajo legal e incluso de operaciones societarias, ya que habrá que segregar activos y sociedades para que el resultado final sea que ninguna de las dos sociedades tenga un nexo de unión con la otra. Fuentes del sector inmobiliario descartaron que la segregación completa y asignación legal de activos pueda llevarse a cabo en menos de seis meses. Hecho relevante en: http: www. cnmv. es Otra opa de los Sanahuja, clave en la negociación La familia Sanahuja tenía preparado el lanzamiento de una nueva opa sobre el 100 del capital de Metrovacesa, aunque no había tomado la decisión de lanzarla, según pudo saber ayer ABC de fuentes próximas a la operación. Esta opa se había preparado por si se producía la eventualidad de que Rivero decidiera pedir al consejo autorización para una operación societaria (una fusión o una compra) como vía para resolver la crisis, ya que hubiera diluido la participación de los Sanahuja en la inmobiliaria. Hace dos semanas, la sociedad patrimonial de los Sanahuja, Cresa, negó a la CNMV tener previsto el lanzamiento de una opa en ese momento sobre Metrovacesa, si bien recalcó que se reservaba cualquier posibilidad a su alcance en defensa de sus intereses. Una nueva opa hubiera supuesto para Rivero atenerse al deber de inacción, es decir, a paralizar cualquier operación societaria (ya ocurrió en su momento cuando por la guerra de opas no pudo entrar en la puja por Colonial) Ante esta eventualidad, en los últimos días de la semana pasada, las dos partes se sentaron a negociar y en la noche del pasado viernes se había conseguido un acuerdo de principio, consistente en que la única salida era la separación de los negocios y la asignación de cada uno de ellos a cada una de las partes. El acuerdo definitivo se cerró en la madrugada del lunes y en él se estipulan incluso los activos que serán transferidos a cada sociedad.