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32 INTERNACIONAL MARTES 20 s 2 s 2007 ABC EE. UU. choca con Japón por sus esclavas sexuales de la II Guerra Mundial PABLO M. DÍEZ CORRESPONSAL PEKÍN. El pasado imperialista de Japón durante la Segunda Guerra Mundial enturbia su presente. A las malas relaciones con sus vecinos asiáticos, que critican a Tokio por no disculparse por las atrocidades cometidas en el conflicto, se suma ahora un roce diplomático con un aliado, Estados Unidos. El motivo no es otro que el vergonzoso episodio de las mujeres del placer Así se denomina a las 200.000 prisioneras coreanas, chinas, filipinas, indonesias y australianas utilizadas como esclavas sexuales por el Ejército nipón durante la ocupación de Asia. Tras escuchar a víctimas como Kim Koon- ja, que relató cómo los soldados japoneses la violaban hasta 40 veces al día siendo sólo una niña, la Cámara de Representantes norteamericana debate una resolución para exigir al Gobierno nipón que reconozca y pida disculpas sin ambigüedades por esta tragedia Tal condena ha sido promovida por Mike Honda, un congresista demócrata de origen asiático que vivió su infancia en un campo de concentración japonés. Aprovechando la mayoría parlamentaria lograda por su grupo en las últimas elecciones, Honda ha vuelto a plantear un debate que los republicanos bloquearon durante la anterior legislatura. Como todo parece indicar que dicha resolución será aprobada en esta ocasión, Tokio se ha apresurado a protestar. Ese texto es lamentable y no se basa en hechos objetivos, pues no tiene en cuenta la respuesta que el Gobierno japonés ya ha dado a las mujeres del placer desdeñó el ministro de Exteriores, Taro Aso. El Ejecutivo nipón emitió una declaración de disculpa y profundo arrepentimiento en 1993, cuando reconoció que el Ejército imperial empleaba a las prisioneras de guerra como prostitutas en los burdeles que regentaba para las tropas. En 1995, creó una fundación para las víctimas que, sin embargo, se financia con donaciones privadas. Pero dicho organismo se ha encontrado con el rechazo de las mujeres del placer que exigen una implicación directa del Gobierno y están hartas de ver cómo los tribunales nipones no les conceden indemnización alguna porque Japón ya pagó en su día sus compensaciones de guerra. La Iglesia anglicana podría reconocer al Papa para evitar su escisión La homosexualidad y la ordenación de mujeres provocan un distanciamiento cada vez mayor de ambas catequesis EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Unidos por el reconocimiento del primado universal del Papa, aunque como separadas confesiones sin plena comunión- -en realidad, cada vez más divergentes por la ordenación de mujeres y de ministros homosexuales- es el objetivo que plantea la Comisión Internacional Anglicano- Católica para la Unidad y Misión en un documento que en estos momentos estudia el Vaticano. En un primer borrador del texto, avanzado ayer por The Times se urge a católicos y anglicanos a explorar juntos có- Rowan Williams (derecha) y Donald Mtetemela, arzobispos de Canterbury y Tanzania mo el Ministerio del obispo de Roma puede ser ofrecido y recibido para ayudar a nuestras Comuniones a crecer hacia la plena comunión eclesial La idea de la aceptación del primado universal de Roma, compatible con las aspiraciones de las demás confesiones cristianas, ya fue propuesta por la encíclica de Juan Pablo II Ut unum sint de 1995. Posteriormente, el diálogo entre católicos y anglicanos dio lugar al documento Don de la autoridad que avanzaba sobre la posibilidad de que el Papa pudiera hablar en determinados asuntos en nombre de toda la Cristiandad. Ahora la comisión mixta propone un paso más: el reconocimiento nominal de la primacía de Roma, rechazada por la Iglesia de Inglaterra en el siglo XVI, si bien eso no significaría ningún otro acercamiento sustancial. De hecho, las iglesias de la Comunidad Anglicana, compuesta por 36 provincias y 78 millones de fieles (frente a los mil millones de católicos en el mundo) tienen vida independiente y el primado anglicano- -el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams- no tiene autoridad sobre ellas. Esa misma falta interna de unidad, puesta de manifiesto REUTERS Para todos los cristianos estos días en la reunión que celebran los arzobispos anglicanos en Tanzania, puede contribuir a esa aproximación a la figura del Papa, tanto por la necesidad de algún referente común como por la posibilidad de una escisión a raíz de la cuestión homosexual, que propiciaría un acercamiento a Roma de quienes se oponen a la ordenación de personas con práctica homosexual e incluso a la llegada de mujeres a la sede episcopal. Estas últimas iniciativas son especialmente contestadas por las iglesias africanas. La ruptura de la Comunidad Anglicana parece insoslayable a pesar de los esfuerzos de Rowan Williams y el compromiso de la Iglesia Episcopaliana de EE. UU. nombre que tienen los anglicanos en ese país, a una moratoria en la ordenación de obispos homosexuales. En la reunión de Tanzania, siete arzobispos se han negado a comulgar junto con Katharine Jefferts Schori, presidenta de los episcopalianos norteamericanos, al rechazar la ordenación episcopal de mujeres. Este último asunto también divide a la misma Iglesia de Inglaterra, aunque las primeras mujeres obispo inglesas serán probablemente consagradas el próximo año. El documento ahora en discusión en el diálogo entre católicos y anglicanos, titulado Crecer juntos en unidad y misión reconoce la imperfecta comunión que existe entre ambas confesiones, pero también considera que hay margen para la colaboración en asuntos no divisivos. Disculpas de Tokio en 1993 Ruptura insoslayable En Tanzania, siete arzobispos se han negado a comulgar junto a una mujer La comisión mixta propone el reconocimiento de la primacía de Roma