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ABC MARTES 20- -2- -2007 Fomento pide ahora al armador del barco holandés un plan para enfriar la carga Magdalena Álvarez 11 Cogido por los pelos El papel de Basel Ghalyoun en la célula del 11- M siempre ha sido motivo de controversia. El instructor le procesó como integrante de banda armada. La fiscal sostiene que colocó una de las bombas POR D. M. N. V. MADRID. Basel Ghalyoun se mostró ayer muy nervioso durante su declaración en el juicio del 11- M y la verdad es que tenía motivos para ello. Este sirio (Hons, 1984) es muy consciente de que se juega muchísimos años de cárcel e intentó no dejar cabos sueltos, pero la verdad es que las pruebas que hay en el sumario y las contradicciones en que incurrió no sugieren para él un futuro precisamente esperanzador. Este procesado sufrió desde el momento de su detención, poco tiempo después del 11- M, algunas peripecias curiosas. Primero fue considerado autor material por el juez instructor, Juan del Olmo. Más tarde, y al surgirle dudas sobre la fiabilidad de unos reconocimientos que lo situaban en uno de los trenes, decidió procesarle sólo como miembro de organización terrorista. No obstante, el hecho de que la Fiscalía lo acuse de ser autor material abre la puerta a que sea condenado también por este cargo. Y es que la fiscal Olga Sánchez está convencida de que existen suficientes indicios para considerarle partícipe directo en los atentados. Fue reconocido por dos testigos (en uno de los escenarios de las explosiones y en un restaurante de Alcalá de Henares, la noche anterior al 11- M) si bien una de estas personas se retractó finalmente en una nueva diligencia de identificación. Entre otros elementos incriminatorios figuran también las relaciones personales que mantuvo con los suicidas de Leganés, lo que le sitúa como miembro del grupo, y el conocimiento que, según el testimonio de varios imputados, tenía de la voluntad de El Tunecino de cometer atentados terroristas en España Curiosamente ayer cambió el sentido de la palabra atentado y dijo que en realidad se refería a atraco De modo que, según usted, Serhane quería atracar joyerías en respuesta a la participación de España en la guerra de Irak le espetó con ironía la fiscal. Pero hay otro asunto concreto que juega en contra de este procesado. El perfil genético de Basel Ghalyoun fue encontrado en el desescombro del piso de Leganés, en concreto en un gorro de rezo donde fueron detectados pelos suyos. También han pesado a la hora de acusarle de cargos tan graves sus numerosos contactos telefónicos con otros implicados en la matanza. Lo mismo que el hecho de que en el registro del local de la calle Virgen del Coro que utilizaba como vivienda apareciera un manuscrito en el que se habla de cuál debe ser la actitud de un buen musulmán y un CD en el que aparece un estudio de la estación central de Nueva York. Ghalyoun intentó armar su defensa, pero las evidencias derribaron sus argumentos En su continuo intento de echar balones fuera, el procesado Basel Ghalyoun llegó a decir ayer que una de las fotos que sirvieron para identificarle como uno de los presuntos autores materiales de la matanza de Madrid estaba manipulada. Esa imagen está tocada, porque está muy enfocada dijo. La estrategia de exculpación estaba justificada de no ser porque precisamente ese cambio de imagen le benefició. Un testigo vio a Ghalyoun en el citado restaurante de Alcalá de Henares la noche antes de la matanza. El día siguiente, el de POOL El procesado dijo a preguntas de la fiscal que no trajo a Madrid ningún temporizador ST procedente del País Vasco No supo explicar cómo apareció un gorro con su ADN en el piso de Leganés si él sostiene que nunca extuvo allí los atentados, otro testigo lo situó en el tren de la calle Téllez. Un año después, debido al cambio de imagen del procesado, más gordo y con la cabeza rapada, el testigo se retractó. Finalmente, Basel Ghalyoun negó de forma tajante, a preguntas de la fiscal, que trajera del País Vasco unos detonadores ST y que los hubiera guardado en su casa. Con esta afirmación el procesado volvía a echar por tierra los intentos de vincular la matanza con ETA, una estrategia que en algún momento podría apoyar su propia defensa.